domingo, 27 de julio de 2014

¿QUÉ SIGNIFICA SER MUJER EN LA FRANJA DE GAZA?




La mujer palestina ha tenido un destacado y decidido papel en la lucha por la liberación de Palestina por muchas décadas. Si damos un vistazo a través de la historia, percibiremos los innumerables casos de mujeres que han dedicado su vida a esta lucha.


Veamos, en 1920 lxs Palestinxs se enfrentaban a dos fuerzas opresoras: lxs británicxs y lxs inmigrantxs hebreos. Frente a esta situación, las mujeres palestinas fueron pasando por varias facetas, primeramente, en lo social, ya que debido a los sangrientos acontecimientos, se hacen conscientes del sentido militante de cuidar a lxs lesionadxs, con ello van formando parte del movimiento de trabajo social voluntario, el cual una vez estando allí, les permitió integrarse, en la lucha social y política.




Luego en 1921, con la creación de la Unión de las Mujeres Árabes, la cual inicia actividades de tipo humanitaria y médica a favor de quienes luchaban contra el dominio inglés, van reflexionando que es importante no aislar la acción social de la acción política.

Posteriormente en 1929, se realiza el Primer Congreso de Mujeres Árabes palestinas, el cual contó con la participación de más de 300 delegadas de todo el país. Las participantes a tal evento elevaron protestas a la Sociedad de Naciones ante las terribles injusticias de las cuales eran víctimas los habitantes árabes. Al finalizar este congreso se emite una declaración en la cual se señala “apoyar a sus hombres en esta causa nacional”.

Subsiguientemente en la década de los años treinta, se organiza un movimiento llamado Zahrat Al-Okhowan, el cual estaba conformado por un nutrido grupo de mujeres militantes, quienes combatían la ocupación inglesa en Palestina.

En 1936, se lleva a cabo una huelga general, en reacción al desplazamiento que estaban llevando a cabo lxs judíxs contra lxs palestinxs en sus territorios; en la misma participaron hombres y mujeres y tuvo una duración de 6 meses. Ella buscaba boicotear todos los productos judíos y extranjeros. Con esta acción se logró además, la conciencización de mujeres árabes de otros países, para que se solidarizan con Palestina. Gracias a ello, se realiza el Congreso de las Mujeres de Oriente en El Cairo en 1938 concretizando este fin.

Para el año de 1940, las mujeres incursionan en el mundo de la información, escuchándose por vez primera su voz en Radio Jerusalén. Así como también en la literatura con la publicación de poemas y cuentos, en los periódicos “Palestina” y “El Yihad”. 

Siete años después, con la creación del Estado colonial de Israel por parte de la ONU y la partición de Palestina, cerca del 90 por ciento de la población palestina, fue expulsada de su territorio por la fuerza. 

¿Cuál fué entonces la misión de la mujer palestina ante esta situación?.

 Cito las palabras de la activista palestina Reem Alnuweiri respecto a esto: “La mujer palestina también se convirtió en refugiada y su misión crítica fue mantener intacta la identidad nacional de Palestina. Ella tuvo que curar los dolores, reunificar las familias, asegurar la comida en la mesa junto a su compañero, y sobretodo, conservar la memoria… Lxs palestinxs criadxs por familias de refugiadxs, que nunca vieron Palestina, tienen un claro panorama de ello, sólo por las memorias de sus madres y abuelas, y la trascendencia continúa a través de las generaciones”.



Igualmente durante la guerra de 1948, las mujeres ejercieron un rol importante. En la misma cavaron trincheras y refugios, y pelearon contra el ofensor en campos y ciudades.

En 1967, luego de la ocupación por parte de las tropas israelíes de los territorios de Gaza y Cisjordania, las mujeres palestinas participaron en protestas y marchas para combatir esta situación. Es importante destacar en este período, el nombre de Intissar Al Uazir, conocida como “Um Yihad”: madre, profesora de historia, oriunda de Gaza. Fue una de las primeras militantes palestinas, desde que tenía 15 años. Fue miembro del Consejo Nacional Palestino y del Consejo Revolucionario de Al Fatah. Asimismo fue durante un tiempo, en 1966, el “cerebro” de todas las operaciones militares de Al Fatah y dirigió la lucha junto con Ahmed El Atrach y Abu Ali Iyad. Ella nos relata que un día lluvioso de 1956, cuando tenía 15 años, encontraron una fosa común de jóvenes (hombres y mujeres), en Tel`Et El Muntar, ante el horror de tal escena, fue como un golpe en su cara, y decide luchar contra la dominación sionista en su territorio, nos dice que estas circunstancias son las que aceleran la concienciación revolucionaria.

Ya para finales de los sesenta, las organizaciones principales de resistencia reconocen que las mujeres palestinas son uno de los recursos más importantes que posee la revolución, además muchas mujeres jóvenes recibían entrenamiento militar.

En otro aspecto cabe señalar, que ya para finales de los años setenta, todas las facciones políticas palestinas tenían comités de mujeres, aparte de las muchas organizaciones de caridad para crear conciencia y educar a las mujeres para resistir la ocupación.

Cuando comenzó la primera Intifada o “Levantamiento” en 1987, nuevamente la mujer palestina jugó un papel significativo, al liderar las manifestaciones, creando comités de ayuda popular, y en el mantenimiento de campañas de boicot contra productos israelitas en las regiones de Gaza y Cisjordania. Al mismo tiempo se enfrentaban a las fuerzas israelíes en las calles al exigir, una vez se tomaba preso un niño palestino, su inmediata liberación, como si fuera su hijo.

Con la segunda Intifada, que comenzó el 28 de septiembre de 2000, las mujeres continúan llevando adelante, con esa fuerza de voluntad inquebrantable que las ha caracterizado, la resistencia contra las tropas israelíes para lograr la independencia de Palestina.

La mujer palestina ha tenido que dar una lucha titánica contra muchas situaciones, como el de ser forzadas a dar a luz en los puestos de control militar israelitas, del cual ya más de 20 mujeres y 36 niñxs han muerto, trayendo consigo entonces que aumenten los partos en el hogar, que den a luz en lugares con condiciones inseguras o no supervisados por personal capacitados en el área de salud, además de que se ha multiplicado el número de embarazadas que no han recibido cuidados prenatales debido a la restricción de movimientos, que mueran asesinadas bajo la metralla de algún soldado israelita, el tener que sufrir la pérdida de su hijx, esposo, padre, hermano, primo, tío u otro familiar o sino toda su familia, la destrucción de sus casas, la falta de trabajo, el soportar vejámenes, humillaciones, torturas, mala alimentación una vez están presas en las cárceles sionistas y si están embarazadas la situación se complica más aún, pues algunas de ellas ni tan siquiera les quitan las esposas en el parto, no reciben atención médica y sus hijxs no tienen nada con que jugar y si lloran, sus madres son castigadas. El despojo de los árboles que una vez cultivaron, la confiscación de sus tierras, por parte de los nuevos racistas, los nuevos afrikaners de este siglo.



Éstos para reforzar su ocupación han bloqueado o destruido cientos de rutas, controlan todos los viajes entre Cisjordania y Gaza, han dividido los territorios en comunidades aisladas, prohibiendo que la población palestina pueda circular libremente entre ciudades y pueblos. Los viajes que antes sólo duraban minutos ahora duran horas. La población palestina necesita de permisos para viajar de una ciudad a otra, y muchas veces estos permisos son negados sin dar ninguna explicación. Debido a esto miles de personas se ven impedidas de poder viajar a sus puestos de trabajos, escuelas, hospitales, etc. Por otro lado se ha construido una masiva red de caminos la cual es, exclusivamente para los colonos judíos, asimismo un impedimento principal para la libertad de movimiento es la mal llamada “cerca de seguridad” israelí, el cual está duramente militarizado, pero que en realidad representa el nuevo símbolo del apartheid de este siglo.

Y ante la faz del mundo, todavía algunos países se atreven a llamarlos terroristas. Al respecto reflexiono y me pregunto: No les llaman así también a los insurgentes iraquíes por defender la dignidad y libertad de un pueblo masacrado por las garras del imperialismo yanqui?; hacen décadas, a lxs negrxs sudafricanxs lxs llamaban salvajes por luchar por sus derechos, a lxs indígenas americanxs bestias sin alma por no obedecer los mandatos de la corona española, a lxs panameños se les culpó también por los hechos acaecidos el 9 de enero de 1964 llamándolxs comunistas por el sólo hecho de luchar por su soberanía en todo el territorio y eliminar esa “quinta frontera”... Se pretende pues, hacer ver que las víctimas de las injusticias son los victimarios, nada más alejado y distorsionado de la realidad.

Pero frente a las balas, tanques, helicópteros, aviones de guerra F-16, misiles, bloqueo económico, proyectiles de alta velocidad prohibidos por la comunidad internacional, bombardeos a barrios palestinos, el poco acceso al agua, asesinatos de activistas y líderes, el segregacionismo, el apartheid, la violación de los derechos humanos, se levantan todos los días hombres y mujeres que le hacen guerra a toda esta maquinaria del terror, mujeres que son un ejemplo de lucha, como Helua Zidan, quien al ver como asesinaron a sxs hijxs y esposo, se armó de valor y comenzó a disparar contra los soldados israelitas, Dallal Al Moghrabi, quien fue la primera joven palestina que participó en una operación militar, llamada “mártir kamel el Aduan, grupo de Deir Yessin”, al secuestrar un autobús en Tel-Aviv, en 1975, Maha Nassar, quien fue prisionera política, miembro del Frente Popular para la liberación de Palestina y de la liga Socialista Palestina, Leila Khaled, quién llamó la atención al mundo sobre la lucha de lxs palestinxs cuando junto a otrxs camaradas del Frente Popular para la liberación de Palestina, secuestró 5 aviones en 1970 demandando la libertad de prisioneros políticos palestinos y en el cual también participó un mártir del Frente Sandinista de Liberación Nacional , y Hanadi Jaradat, valiente joven abogada, que a sus 28 años se convirtió en la sexta mujer suicida contra la ocupación colonial judía, y muchas otras heroínas de los barrios palestinos, dispuestas a sacrificar sus vidas por ver algún día su tierra libre.



Con estos y miles de ejemplos más, podemos estar seguros de que a Palestina, jamás le faltara el sacrificio de una mujer, de una madre, de una hija, que la amen más que a su propia vida, porque solo así la victoria está asegurada y será cosa de tiempo el ver a una Palestina libre.

¡VIVA PALESTINA LIBRE!

¡LA JUSTICIA Y LA RAZÓN VENCERÁN LA FUERZA Y LA OPRESIÓN ISRAELÍ!

¡GLORIA A TODAS LAS MUJERES PALESTINAS!



¿QUÉ SIGNIFICA SER MUJER EN LA FRANJA DE GAZA?





Muchas mujeres luchan en el mundo por la equidad laboral y por erradicar la violencia de género. Pero Farra y la mayoría de las gazatíes pelean por los derechos más básicos.

“En Gaza no tenemos una vida normal, nos las arreglamos y nos adaptamos a nuestras vidas anormales bajo el bloqueo y la ocupación”, dijo Mona el-Farra, médica y activista de derechos humanos en este territorio palestino. “Es difícil vivir en este pequeño pedazo de tierra, donde las necesidades básicas como agua potable, electricidad regular, saneamiento adecuado y formas de recreación no están cubiertas” – se lamentó Farra- “Las mujeres de Gaza sufren particularmente los continuos ataques israelíes”, puntualizó.

Un estudio de 2009 del Centro Palestino de Derechos Humanos resalta el sufrimiento de las palestinas bajo el sitio impuesto a lxs gazatíes hace siete años, y durante el ataque de 23 días de Israel de fines de 2008, que dejó 1.400 personas muertas, entre las que había 112 mujeres.

El informe “Through Women’s Eyes” (“A través de los ojos de las mujeres”) señala que las gazatíes siguen luchando “para tratar de poner fin a su dolor y sus heridas con la pérdida de sus hijos, sus esposos, sus familiares, sus casas y sus sustentos”.





Para Hiba an-Nabaheen, de 24 años, quien se graduó de comunicación en la Universidad Palestina de Gaza, los mayores problemas que sufren las mujeres en este territorio son la pobreza y el desempleo causado por el bloqueo.

“¿Cómo hace una mujer cuyo marido murió o está preso para seguir cuidando a sus hijos?”, se preguntó.

“Las letales operaciones israelíes que sufrimos no se comparan con la creciente pobreza que vivimos. Tengo un título universitario y no consigo trabajo, y muchas como yo tienen el mismo problema, aun aquellas con notas excepcionalmente altas”, detalló.

De los 10 miembros de su familia, Nabahee es la única hija con un título universitario. “Mi padre está discapacitado y no puede trabajar, y mis hermanos son más jóvenes que yo. Incluso mi hermana, quien obtuvo un promedio de 98 puntos sobre 100 en la secundaria, no encontrará trabajo cuando termine la universidad”, deploró.

Um Oday, de 30 años, dice que le encantaría trabajar. “Tengo tres hijos pequeños que atender, pero mi esposo me apoya para que lo haga, si encuentro empleo. Además de mi título universitario, hice diferentes cursos con la esperanza de conseguir uno. Pero en Gaza no hay nada”, se lamentó.

Tagreed Jummah, directora de la Unión de Comités de Mujeres Palestinas (http://www.upwc.org.ps/), situada en la ciudad de Gaza, coincide en que el bloqueo es el principal problema. “El sitio nos afecta a todos, pero en especial a las mujeres”, remarcó. “En los últimos años, son cada vez más las que se vieron obligadas a convertirse en jefas de familia porque sus esposos fueron asesinados, están en cárceles israelíes o desempleados debido al bloqueo”, explicó. “Pero la mayoría de ellas no tiene medios para ganar dinero”, denunció.

El estudio “Gaza en 2020: ¿un lugar habitable?” , publicado en agosto de 2012 por la Organización de las Naciones Unidas, menciona que el desempleo es “tan elevado como a fines de los años 90″. El informe subraya el impacto sobre las mujeres, 47 por ciento de las cuales no tenía trabajo a principios de ese año.

Según Malaka Mohammad, de 22 años, licenciada en literatura inglesa de la Universidad Islámica de Gaza y quien trabaja en ese mismo centro, la educación terciaria es su gran ambición y mayor obstáculo.

“En Gaza, ya seas mujer u hombre, sufres las mismas consecuencias por el bloqueo y la ocupación. Quiero hacer una maestría, pero no hay ninguna opción aquí”, notó.

Desde hace 10 años, Israel prohíbe a los gazatíes estudiar en universidades del territorio palestino de Cisjordania.
 “Estudiar en el extranjero es muy caro, por eso busco una beca, pero aun así sería una de las miles de personas que solicitan una”, observó.

Durante el régimen de Hosni Mubarak (1981-2011), Egipto fue cómplice de impedir que cientos de estudiantes palestinos solicitaran becas en universidades extranjeras, al prohibirles salir de la franja de Gaza.

Rana Baker, quien estudia administración de empresas en la Universidad Islámica y es periodista independiente, tiene un papel activo en varias cuestiones políticas que afectan al pueblo palestino. “Para ser honesta, en lo que se refiere al impacto del sitio y la política colonial que impone Israel a la población de Gaza, y de hecho a toda Palestina, no creo que las experiencias de hombres y mujeres difieran entre sí”, opinó Baker.

“Cuando Israel bombardea de forma deliberada escuelas, tanto mujeres como hombres se ven afectados. Cuando hablamos de las limitaciones que las fuerzas israelíes imponen a nuestras aspiraciones, ambos géneros cargan con el mismo sufrimiento”, ejemplificó.




“El gobierno israelí es indiferente hacia la población palestina. Las mismas políticas letales se aplican a hombres, mujeres, niños y niñas de forma indiscriminada”, añadió.

Pero las mujeres sufren problemas particulares. La pobreza causada por el bloqueo hace que 80 por ciento de los 1,7 millones de gazatíes dependan de la asistencia alimentaria y hace que una gran proporción de ellas sufra desnutrición y anemia.

Un informe de junio de 2012, elaborado por la organización británica Ayuda Médica para los Palestinos y Save the Children , señala que la anemia afecta a 36,8 por ciento de las mujeres embarazadas de Gaza. Esta enfermedad causa “complicaciones en el embarazo, productividad laboral reducida en adultos”, y “contribuye a 20 por ciento de las muertes maternas”, indica.

Según Jummah, la mujer palestina “representa la resiliencia y la resistencia palestinas, es fuerte y es un reflejo de la lucha y la constancia del pueblo palestino. Hemos perdido familias e hijos y sufrido bajo los bloqueos y ataques del ejército israelí. Cargamos con todo el sufrimiento de nuestro pueblo, pero seguimos viviendo y seguimos resistiendo”, ponderó.





En su informe sobre el sufrimiento de las gazatíes, el Centro Palestino de Derechos Humanos subraya que las perspectivas no mejorarán basta que no se levante el sitio contra Gaza y se permita la actividad económica normal.

“La terrible situación económica significa que muchas mujeres y sus familias siguen cayendo cada vez más profundo en una pobreza atroz. Han sufrido los horrores de una guerra ilegal, y ahora luchan por sobrevivir”, añadió.





Texto extraído de: vrdelafuente.wordpress, Insurrectasypunto.orgpalestinalibre.org

Y TÚ, ¿CÓMO TE SENTIRÍAS?.....




jueves, 17 de julio de 2014

EL EROTISMO DE LAS MUJERES, por Anaïs Nin


Anaïs Nin

El ensayo traducido aquí, titulado originalmente “Eroticism in Women”, de Anaïs Nin apareció en 1974 en la revista Playgirl y luego fue compilado en su libro
In Favor of a Sentitive Man and Other Essays (1976).
Para entonces, la autora vivía el pleno éxito de su obra que durante décadas fue censurada y publicada con reservas debido a su alto contenido erótico y transgresor; era la época del feminismo setentero, la liberación de la mujer y la sexualidad. 
El ensayo de Nin, de hecho, refleja muchos de los problemas que el feminismo de la época enfrentaba y que ahora, en algunos países, son considerados como superados, sirva de ejemplo la postura de Anaïs en cuanto al uso de los pantalones de mezclilla que las mujeres de esa generación comenzaron a usar.

“la literatura erótica escrita por hombres no satisface a las mujeres y es tiempo de que escribamos nuestra propia literatura”



Desde mi experiencia, diría que las mujeres no han separado aun el amor de la sensualidad como los hombres lo han hecho. Ambos están combinados en la mujer: ella necesita amar al hombre que se entrega o ser amada por él. Después del acto sexual, parece que necesita asegurarse de que es amor y que el acto sexual de la posesión es parte de un intercambio que es dictado por el amor. Los hombres se quejan a menudo de que las mujeres demanden una confirmación o una expresión de amor. La cultura japonesa reconoce esta necesitad y en los tiempos antiguos era una regla estricta que, después de la cúpula, el hombre debía escribir un poema y dedicárselo a su amada antes de que ella despertara. ¿Qué es esto, sino la conexión del acto sexual con el amor?


Y llegó el día....

A mi parecer, las mujeres todavía se preocupan por una partida prematura o una falta de reconocimiento del ritual que ha tenido lugar, todavía necesitan palabras, necesitan la llamada telefónica, la carta, los gestos que hacen del acto sensual algo particular, algo que no es anónimo y meramente sexual.

Este fenómeno pudiera o no desaparecer en las mujeres modernas que decidirán poner un punto final a sus predecesoras; tal vez sí logren separar el amor del sexo que, en mi opinión, disminuye el placer y reduce la calidad intensiva del coito. Porque éste es mejorado, elevado e intensificado por las emociones. Comparen la diferencia entre un intérprete solitario y la grandeza alcanzada por una orquesta.

Intentamos quitarnos de encima todo lo falso de nosotras, lo que nos es inculcado por nuestra familia, nuestra cultura y nuestra religión.

Es una tarea enorme porque la historia de las mujeres no ha sido contada completamente de la misma forma que la de los negros. 
Algunos acontecimientos han sido ocultados. Culturas como las de India, Camboya, China y Japón tienen una vida sensual accesible y popular, pero a través de la perspectiva masculina. Muchas veces, cuando las mujeres han querido revelar algunos aspectos de su sexualidad, son reprimidas.





 No de manera tan obvia como sucedió con la ardiente obra de D. H. Lawrence, o la censura de Henry Miller o James Joyce, sino de una manera que es denigrante, constante y continúa por los críticos. Muchas escritoras recurrieron a los pseudónimos masculinos para evitar los prejuicios. Tan sólo hace un par de años Violette Leduc escribió la más explícita, elocuente y conmovedora descripción del amor entre dos mujeres. 
Simone de Beauvoir fue quien la descubrió para el público y aun así todas las reseñas que he leído son juicios morales contra su apertura. También hubo muchos juicios morales sobre el comportamiento de los personajes de Henry Miller, sobre todo criticaban su lenguaje, pero en el caso de Violette Leduc era contra ella misma.

Leduc en La Bâtarde es totalmente libre:

Isabelle me recostó de espaldas sobre el edredón, me levantó y me sostuvo entre sus brazos: me llevaba a otro mundo que era completamente desconocido para de allí lanzarme a otro mundo que ni siquiera había imaginado. Sus labios abrieron los míos ligeramente, me humedecieron los dientes. Su lengua carnosa me daba miedo, pero su extraña virilidad no batalló para entrar en mí. Distraída y calmadamente, esperé. Sus labios recorrieron los míos. Mi corazón latía fuertemente y yo deseaba prolongar la dulzura de su huella, la nueva experiencia del roce sobre mis labios. Isabelle me está besando, me decía a mí misma. Trazaba un círculo alrededor de mi boca, encerraba el ruido, dejaba un beso frío en cada comisura, dos notas staccato en mis labios. Siguió presionando su boca contra la mía, una hibernación… Nos abrazamos, queríamos engullirnos una a la otra… Conforme Isabelle se recostaba sobre mi corazón abierto, yo quería sentirla cómo entraba. Ella me enseñó a abrirlo en flor… Su lengua, su pequeña flama, ablandó mis músculos, mi carne… Una flor abierta en cada poro de mi piel…

Tenemos que abandonar la consciencia. Las mujeres tienen que evitar copiar a Henry Miller. Está bien tratar a la sexualidad caricaturizándola con humor y picardía, sin embargo esa es otra forma de relegarla a lo casual, a las áreas ordinarias de la experiencia.




Las mujeres han sido amedrentadas para revelar su propia naturaleza sensual. Cuando escribí Spy in the House of Love en 1954, muchos críticos serios llamaron a Sabina [el personaje] una ninfómana. La historia de Sabina es la de una mujer que ha tenido solamente dos amantes y una amistad platónica con un homosexual. Fue la primera historia de una mujer que intenta separar el amor de la sexualidad de la misma forma que un hombre para poder alcanzar la libertad sensual. Incluso fue etiquetada de pornográfica cuando apareció. 

Aquí uno de los fragmentos “pornográficos”:

Ambos huyeron de los ojos del mundo, de los proféticos, estridentes y ováricos prólogos del cantante. Hacia las barandas oxidadas de las escaleras del subsuelo nocturno, hacia el primer hombre y la primera mujer en el comienzo del mundo, un mundo sin genitivos para poseer uno al otro, sin música de serenatas, sin regalos de cortesía, sin torneos para impresionar y forzar una caricia, sin instrumentos secundarios, sin ornamentos, collares, coronas que sojuzgar, sólo un solo ritual, un gozoso, alegre, jubiloso y dichoso empalamiento de una mujer en el mástil de un hombre.


Aquí otro pasaje etiquetado como pornográfico por los críticos:

Sus caricias eran tan delicadas que se sentían como una provocación, un reto evanescente que ella temía corresponder por temor a que se desvaneciera. Sus dedos la incitaban y se alejaban cuando la excitaban; su boca la estremecía y luego se retiraba; su rostro y cuerpo se acercaron, esposó cada uno de sus miembros para luego deslizarse en la oscuridad. Él exprimía cada curva y recoveco para extraer el placer de su fino cuerpo y después permanecía quieto, dejándola en suspenso. Cuando tomaba su boca, él apartaba las manos de ella; cuando ella respondía al placer de sus muslos, él cesaba de exprimirla. En ningún momento él permitía que aconteciera una fusión total sin saborear cada abrazo, cada parte del cuerpo de ella para luego desertarlo, como encender la llama y luego eludir el derretimiento. Un corto circuito de sentidos, provocador y tibio, trémulo y elusivo, tan móvil e incesante como era él durante el día; pero ahora aquí en la noche, con las lámparas de la calle develando la desnudez de ambos, pero no la de su mirada, ella era incitada a un casi insoportable y previsto placer. Él había convertido su cuerpo en un manojo de rosas para exfoliar el polen de cada una de ellas.

Tan postergado, tan incitado que la posesión llegó para vengar la espera con un largo, prolongado y profundo éxtasis.

Las mujeres en sus conversaciones revelan una persistente represión. En el diario de George Sand leemos el siguiente incidente: [Émile] Zola la cortejó y tuvieron una noche de amor. Por el hecho de haberse entregado sin reservas sexuales, él le dejó dinero en el buró cuando se retiró, implicando así que una mujer apasionada no podía ser sino una prostituta.

Sin embargo, si seguimos estudiando la sensualidad de las mujeres nos encontramos con que en última instancia no hay generalizaciones, que hay tantos tipos de mujeres como mujeres mismas. 
Hay un punto en común: que la literatura erótica escrita por hombres no satisface a todas las mujeres y que es tiempo de que escribamos nuestra propia literatura, y que hay una diferencia en nuestras necesidades eróticas, fantasías y actitudes. 





Barracas explícitas o palabras clínicas no excitan a la mayoría de las mujeres. Cuando el primer libro de Henry Miller fue publicado, yo predije que a muchas mujeres les gustaría. Pensé que les gustaría la manifestación honesta del deseo, el cual estaba a punto de desaparecer en una cultura puritana; sin embargo, no hubo respuesta alguna en cuanto al lenguaje agresivo y vulgar. El Kama Sutra, el compendio de sabiduría erótica india, remarca la necesidad de acercársele a la mujer con sensibilidad y romanticismo, no ir directamente a la posesión física, sino prepararla con cortesía amorosa. Estas costumbres, hábitos y prácticas varían de un país a otro. En el primer diario escrito por una mujer (escrito en el año 900), La historia de Gengi de Murasaki [Shikibu],[1] el erotismo es extremadamente sutil, está envuelto en poesía, y se enfoca en partes del cuerpo que el mundo occidental raramente toma en cuenta, como el cuello desnudo que se muestra entre el cabello largo y el kimono.

No obstante, sí hay un punto común, que es que la zonas erógenas de la mujer están dispersas en todo su cuerpo, que es más sensible a las caricias y que su sensualidad no es directa ni inmediata como la del hombre. 



Hay una atmósfera vibrante que necesita explorarse y que tiene una conexión con el último incitamiento.

La feminista Kate Millet es injusta con Henry Miller. Sea lo que sea que implique ideológicamente, ella no fue lo suficientemente atenta para ver en su trabajó, y aquí es donde yace el verdadero sentido, a Miller le preocupaba la respuesta de la mujer.

Mi pasaje favorito de El amante de Lady Chatterly es este:

Entonces, conforme él se fue convulsionando, hundido en el orgasmo inexorable, surgió en ella un nueva y extraña onda excitante en su interior. Ondeaba, ondeaba, ondeaba como delicadas flamas consumiéndose unas a otras, suaves como plumas, despidiendo pavesas exquisitas, exquisitamente derritiéndose y fundiéndose dentro de ella. Como campanas ondeando incesantemente hasta la culminación. Cayó desvanecida por los gemidos que espetó hasta el final… sintió en sus adentros los brotes de él, un extraño ritmo fluyendo hacia ella con un extraño pasmo in crescendo, hinchándose una y otra vez hasta que llenó y atravesó su consciencia, y después, una vez más, la indecible moción inamovible, remolinillos puros y profundos de sensación girando adentro y más adentro de sus tejidos y su consciencia, hasta que ella toda fue un sentimiento fluido perfecto y concéntrico. Cayó llorando, inconsciente, lloridos inarticulados. ¡La voz brotó de la profunda noche, era la vida!

Fue una desilusión, en nuestros tiempos modernos, descubrir que el cortejo entre las mujeres no adoptó necesariamente una forma más sensual y sutil de obtener placer sin proceder con la misma agresión y el ataque directo de los hombres.

Desde mi perspectiva, esto es lo que creo: el brutal lenguaje que usa Marlon Brando en El último tango en París, lejos de afectar a la mujer, le resulta repulsivo. Denigra y vulgariza la sensualidad; ofrece la mirada puritana acerca de ella como algo bajo, maldito y sucio. Es una perspectiva puritana. No provoca ninguna excitación porque bestializa la sexualidad. Muchas mujeres ven esto como una destrucción del erotismo. Entre nosotras hemos hecho una distinción entre lo pornográfico y lo erótico: lo pornográfico trata a lo sexual grotescamente para llevarla a un nivel animalesco; lo erótico incita lo sensual sin menester de lo animal. Y muchas mujeres con las que he discutido al respecto quieren desarrollar un escritura lejos de los parámetros masculinos. El cazador, el violador para quienes la sexualidad es simplemente un impulso y nada más.

Ligar el erotismo a los sentimientos, al amor y a la selección de determinada persona, personalizarlo e individualizarlo, es una tarea para las mujeres. Así habrá cada vez más y más escritoras que escribirán basándose en sus propios sentimientos y experiencias.





El descubrimiento de las cualidades eróticas de las mujeres, así como la expresión de los mismos, vendrán cuando dejemos de culpar a los hombres por nuestras penas. Si no les gusta el cazador y la caza, es nuestra tarea expresar lo que sí nos agrada y revelárselo a los hombres, de la misma manera que lo han hecho las historias orientales, a los placeres de otras formas de amar. Hasta ahora, la escritura de mujeres ha sido negativa: solamente escuchamos lo que no les gusta. Repudian el rol de la seducción y el encanto para crear la atmósfera erótica con que sueñan. ¿Cómo puede un hombre enterarse de la sensibilidad corporal de la mujer cuando ella viste pantalones de mezclilla que hacen ver a su cuerpo como el de sus contrapartes y sí solamente hay una sola ranura que sirve para la penetración? Si acaso es verdad que la sensualidad de la mujer yace en todo su cuerpo, entonces la forma en que se viste hoy en día es una total negación de este factor.

Ahora bien, hay también mujeres inquietas por el papel pasivo al que son confinadas. Algunas quieren tomar, invadir y poseer al igual que el hombre. Es la fuerza liberadora de nuestra consciencia actual la que queremos renovar para que cada mujer sea un patrón individual, no uno generalizado. Me gustaría que hubiera una computadora que le otorgara a cada mujer un molde diseñado especialmente para sus propios deseos. Esta es la excitante aventura en la que nos encontramos hoy en día: cuestionar todas las historias, las estadísticas, confesiones, autobiografías y biografías para crear nuestro propio patrón individual. Para lograrlo, es menester aceptar lo que nuestra cultura siempre nos ha negado, que es la necesidad de la examinación individual introspectiva. Esta simple tarea nos permitirá saber lo que somos, saber nuestros reflejos, gustos y disgustos, y a partir de aquí podremos actuar sin culpa ni dudas para saber nuestras capacidades. Existe un tipo de hombre que busca hacer el amor igual que nosotras, y hay al menos un hombre así para cada mujer. Sin embargo, para reconocerlo, primero debemos conocernos a nosotras mismas, conocer los hábitos y las fantasías de nuestro cuerpo, los dictados de nuestra imaginación. No solamente debemos saber lo que nos mueve, nos excita y provoca, sino también cómo obtenerlo y alcanzarlo. Y, al final, la mujer debe generar su propio patrón erótico de satisfacción a través de una enorme cantidad de mitad información y mitad revelación.





El puritanismo está muy arraigado en la literatura anglosajona y esto es lo que hace a sus escritores escribir sobre la sexualidad como algo bajo, vulgar y como un vicio animalesco. Algunas escritoras han imitado a estos escritores debido a que no tienen modelos a seguir y en lo único que han tenido éxito es en dar una vuelta a los roles: sus personajes femeninos se comportan como si fueran hombres, hacen el amor y a la mañana siguiente se retiran sin decir una palabra tierna o sin una promesa de continuidad. La mujer se convirtió así en una depredadora, en una agresora. Nada cambió con esto. Todavía nos hace falta descubrir cómo siente una mujer y sobre todo va a tener que expresarlo en la escritura.




Las mujeres jóvenes de ahora sostienen reuniones para explorar su sensibilidad y disipar sus inhibiciones. Una joven profesora de literatura, Tristine Rainer, invitó a varias estudiantes de la Universidad de California en Los Ángeles a discutir literatura erótica y sobre por qué las mujeres se inhíben tanto al momento de escribir de sus sentimientos. Había un tabú muy grande. Pero apenas lograron comunicarse entre ellas sus fantasías, sus deseos y sus experiencias, la escritura, de igual forma, también fue más libre. Estas jóvenes buscan nuevos modelos porque se han percatado que imitar a los hombres no conduce a la libertad. Las mujeres francesas han sido capaces de producir bella literatura erótica porque no lidiaron con el tabú puritano, y algunas de esas escritoras voltearon la mirada hacia el erotismo sin haber sentido que la sexualidad era algo vergonzoso y que debía ser tratado con desdén.



Lo que tendremos que alcanzar, lo ideal, es el reconocimiento de la naturaleza sexual femenina, la aceptación de sus necesidades, el conocimiento de su variedad de temperamentos, y una actitud feliz hacia ella como parte de su naturaleza, tan natural como el brotar de una flor, las olas del mar y el movimiento de los planetas. La sensualidad como naturaleza con posibilidades de éxtasis y goce. O en palabras zen, con posibilidades de alcanzar el satori. Aún vivimos bajo la opresión puritana y el hecho de que las mujeres escriban sobre el sexo no significa que sean libres, porque lo hacen con la misma actitud vulgar y pobre que los hombres, no lo hacen con orgullo y goce.

La verdadera liberación del erotismo estriba en aceptar el hecho de que tiene miles de facetas, hay muchas formas eróticas, muchos objetos, situaciones, atmósferas y variaciones de él. 


Primero que nada tenemos que dispensar la culpa de su expansión, después abrirnos a sus sorpresas y variadas expresiones y (aquí añado mi consejo personal para su completo disfrute) fusionarlo amorosa y pasionalmente con una sola persona, mezclarlo con los sueños, las fantasías y las emociones para que llegue a su máximo potencial. En el pasado tal vez haya habido rituales colectivos en los cuales el desfogue sensual haya sido la norma, pero ya no vivimos en una época así, y entre más fuerte sea la pasión por una persona, el ritual de sólo dos personas será más concentrado, intenso y extático.





Traducción de Francisco Serratos.


[1]
Anaïs Nin pudo haber confundido el diario de Murasaki con La historia de Gengi, que es considerada por muchos críticos como la primera novela, no un diario.

Texto extraído de: zonalibreradio1 

martes, 8 de julio de 2014

SQUIRT: “ENTIÉNDELO Y PROVÓCALO"




Squirt, todas las mujeres soñamos con tenerlo, algunas requieren de entrenamiento y otras simplemente lo tienen en toda relación sexual. Se conoce médicamente el origen del squirt o eyaculación femenina desde el año 2001, cuando se dio a conocer el nombre de próstata femenina, el cual todos conocíamos como Punto G. La próstata femenina vendría siendo la terminación del clítoris dentro de la cavidad vaginal, es decir, el clítoris mide aproximadamente 8 cm y lo podemos estimular por dentro y por fuera. 


Si se conocían aproximadamente 8000 terminaciones nerviosas el clítoris, entonces ¿Cuantas terminaciones nevosas ostenta el clítoris en realidad?, ¿De cuanto placer se esta perdiendo una mujer? Al rededor de la próstata se encuentran las glándulas de Skene, capaces de producir el liquido eyaculatorio, estas contienen canales que transportan la eyaculación por medio de la uretra, es por esta razón que la eyaculación femenina se confunde con orinar, lo que me hace pensar en aquella expresión popular: “orinar da placer”. Ok, teniendo esta información ya clara, podemos provocar un squirt.



Para lo que formule un paso a paso, basado en las técnicas propuestas por Alice K. Ladas, quien es terapeuta sexual e investigadora; Annie Sprinkle mi actriz porno favorita y Deborah Sundahl, la gurú de la eyaculación y mi escritora favorita.

1. Se debe tener las piernas bien abiertas, yo me recosté en cama, se me hizo más cómodo y fácil. Estimula el clítoris para llenarlo de sangre y poder palparlo por dentro, para esto, recomiendo el uso de aceites a base de agua, pues estos no alteran el PH de la mujer.



2. Introduce el dedo corazón, el dedo corazón y el índice o el dedo corazón y anular, con la palma hacia arriba, es decir viendo hacia el ombligo, no sumerjas completamente tus dedos, pues el Punto G se encuentra solo a unos centímetros, para se exactos se encuentra detrás del hueso púbico. (Sabes que es el Punto G, porque al mover los dedos hacia el frente, sientes un área acanalada, que al presionar sientes inmediatamente hueso púbico y da sensación parecida a la de ganas de orinar).




3. Debes hinchar el Punto G, hasta volverlo un poco mas grande que el tamaño de una almendra. Esto lo consigues masajeandolo, te recomiendo mover los dedos de manera circular, presionando un poco, da toques rápidos, detente y empuja ligera y extensamente hacia arriba, intentando tocar el hueso púbico. (Es posible que se llegue al orgasmo sin eyacular en este paso, pero es cuestión de ejercitar y entrenar el Punto G)



4. Combina los movimientos anteriores con Kegels, es decir, contrae intermitentemente los músculos pubococcígeos o PC, los músculos con los que se sostiene la orina; es de esta forma que las mujeres normalmente obtienen el orgasmo, pero el orgasmo proviene del clítoris, el nervio pudendo es quien responde y a eso vienen las contracciones y la lubricación abundante en la vagina, pero no hay eyaculación vía uretra.

5. Continua frotando el Punto G, rota el dedo, presiona y conforme se excite, levanta las caderas presionando las nalgas. Sigue y repite los movimientos.



6.
Para terminar, saca los dedos o el dedo con rapidez y puja (o pídele que puje), sin dejar de contraer las nalgas y con la cadera elevada; presiona por fuera haciendo círculos con la mano sobre los labios mayores que casi cubren el clítoris, o bien, se puede estimular manualmente el clítoris externo. Si siente que la sensación inminente se escapa, repite. Se necesita de concentración, sentir es lo esencial, va a venir, va a llegar. 



Lo importante es que no se piense, es importante que solo se sienta. Entregarse a la sensación y dajarla fluir. No todas las mujeres eyaculan la primera vez que lo intentan, es cuestión de conocerse sexualmente y estimularse frecuentemente.



Algunas personas preguntaran: ¿Para que sirve la eyaculación femenina? o ¿Porque no simplemente tener un orgasmo?. Pues, además de placer puro, de acuerdo al profesor de medicina patológica y forense de la Universidad de Bratislava, Milan Zaviacic, la próstata femenina tiene dos funciones: exocrina, manufacturar, almacenar y emitir el fluido eyaculatorio; y neuroendócrina, producir hormonas y serotonina. Es mas, otros estudios de la Universidad de York en Toronto afirman que su propósito es evolutivo: la uretra y la vagina comparten una pared virtual, el piso del canal uretral es el techo de la vagina, por lo tanto la glucosa de la eyaculación es absorbida por la vagina y crea un ambiente de soporte para el esperma, la reproducción.



VIDEO: ¿Cómo conseguir una eyaculación femenina o squirting?





Y recuerda...."El arte es la eyaculación del impulso".....


Esta Información fue hallada en:


http://elsyreyes.com/squirt-room-el-paso-a-paso-para-lograr-una-eyaculacion-femenina/

http://www.mundiario.com/articulo/sociedad/squirt-arte-squirting-chorro-placer-orgasmo-femenino/20130907125747010275.html

lunes, 7 de julio de 2014

¿SOY LA QUE ESPERA, ESPERAS, ESPERO?




A que me llames, a que me busques, a que me encuentres. A que me reconozcas, a que me pidas ayuda, a que me valores, a que me preguntes si necesito ayuda.

A que me propongas follar, a que me dejes, a que me digas que me quieres, a que me subas el sueldo, a que me contrates, a que me digas que estoy guapa, a que te fijes en que me he cortado el pelo, a que te acuerdes de mi cumpleaños, a que no te olvides del cumpleaños de tu madre, a que aparezcas en la cita, a que pidas cita en el médico.



Porque eso es lo que hacemos nosotras, no? Esperar.



Como la Bella Durmiente, como Cenicienta, como Blancanieves. Como Penélope, con su bolso de piel marrón, como aquella chica en el muelle de San Blas. Como las madres, como las hijas, como las hermanas, como las mujeres, como las empleadas, como las novias. Esperamos.



A que cambies, a que no cambies, a que no esperes que yo cambie. A que reconozcas mi trabajo, a que me llegue mi momento, a que me toque la vez, a que salgan de la escuela, a que aparezcas en la reunión, a que vengas a cenar.

A que te decidas, a que me acompañes, a que me lo pidas, a que me lo des. Espero.



Porque eso es lo que hacemos nosotras. Esperar...

Porque, si no esperáramos, llamaríamos, buscaríamos, encontraríamos, reconoceríamos, pediríamos ayuda, valoraríamos, preguntaríamos si necesitan ayuda.




Propondríamos follar, dejaríamos, diríamos que les queremos, nos subiríamos el sueldo, contrataríamos, diríamos que estamos guapas, contaríamos que nos hemos cortado el pelo, les recordaríamos nuestro cumpleaños, nos olvidaríamos del cumpleaños de su madre, llegaríamos tarde a la cita, dejaríamos que se pidieran cita en el médico, si se acuerdan.



Y ya no seríamos como la Bella Durmiente, como Cenicienta, como Blancanieves. Como Penélope, con su bolso de piel marrón, como aquella chica en el muelle de San Blas. Como las madres, como las hijas, como las hermanas, como las mujeres, como las empleadas, como las novias. No esperaríamos. 


Y no funcionaría el cuento. Y tendríamos que vivir la angustiosa experiencia de ser nosotras mismas. 

¿Y eso duele?.





Texto extraído de: Faktoria lila.com