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jueves, 12 de mayo de 2016

EL DOCUMENTAL ‘INDEFINIDA PLURAL’ CUESTIONA A TRAVÉS DE LA FIBROMIALGIA LOS ROLES DE GÉNERO

La fibromialgia es una enfermedad de duros síntomas y difícil diagnóstico que afecta, en su mayor parte, a las mujeres. Quienes padecen esta patología tienen que luchar para afrontar con dolor el día a día además de lidiar con la incomprensión de los demás. Bárbara Boyero pone como ejemplo esta problemática en un documental que buscar romper con los límites de la normalidad asumida.


Ana R. Crespo. Amecopress


Fatiga extrema, dolor persistente, rigidez de los músculos, tendones y tejido blando, dificultades para dormir, rigidez matutina, dolores de cabeza o problemas con el pensamiento y la memoria son algunas de las realidades con las que conviven cada día un 4,2% de las mujeres españolas, según datos de la Sociedad Española de Reumatología (SER). Muchos autores insisten todavía en no considerar la fibromialgia una enfermedad.


El documental ‘Indefinida Plural’ plantea diversas preguntas: ¿Es obligatorio cuidar de los demás si eres mujer? ¿Sólo le ocurre esto a las mujeres que tienen fibromialgia? ¿Significa ser mujer hacer todas esas cosas? Si no las haces o ya no puedes hacerlas, ¿no eres mujer? ¿Ya no? ¿Qué eres? En el trabajo de Bárbara Boyero, tres mujeres cuestionan y superan a través de la fibromialgia roles de género y aquello que se esperaba de ellas.
Se trata de una reflexión sobre la relación social, histórica y cultural de las mujeres con la salud, el dolor, la culpa, las renuncias, los cuidados, etc.



“No quería hacer un documental sobre la fibromialgia sino descubrir cómo la definen quienes la padecen”, explica Boyero. Lo que empezó con un fin de denuncia en que las mujeres eran vistas cómo víctimas acabó siendo un “aprendizaje brutal a través de todas estas mujeres tan fuertes”. En esta obra se contemplan diversos aspectos como el paso de cuidadora a cuidada y la reacción del entorno, la culpabilidad, el maltrato médico, familiar y social o el constante cuestionamiento que sufren. Esto último era primordial para las creadoras: “No queríamos generar un cuestionamiento todavía mayor. Lo que buscábamos era la aceptación social”.

En el desarrollo del documental, las diferencias entre las mujeres que padecen fibromialgia y las que no se fueron difuminando: “Todas viviríamos mejor en una sociedad que nos escuchara y que nos educara en la igualdad”, asegura Boyero. ‘Indefinida Plural’ busca que muchas mujeres se vean reflejadas, se sientan representadas, “algo muy importante para quienes viven cuestionadas”. También pretende que quienes padecen fibromialgia reflexionen, que pasen por lo que pasó Barbara Boyero: “Este documental me removió mucho a nivel personal”. 



Además de en Youtube (en tres partes)







 el documental se puede ver también en Vimeo.

¡Ayuda a difundir este documental! 


Nota de la autora sobre las condiciones de difusión:

Después de 2 años, hemos subido el documental a internet para que pueda tener toda la difusión posible, en ese sentido, agradecemos cualquier reenvio de este mensaje, que colguéis el link del video en páginas web, blogs, redes sociales… para que toda la gente que pueda estar interesada, lo vea.

Por otro lado, es un trabajo autoproducido y por eso también buscámos fórmulas que puedan ayudarnos a ingresar algo del dinero que nos permita financiarnos otros proyectos audiovisuales. En ese sentido, intentamos llegar a acuerdos con administraciones, centros de atención, ayuntamientos, casas de la mujer, fundaciones… para organizar proyecciones remuneradas o la inclusión del documental en jornadas, debates…

También hemos hecho una tirada de dvds del documental, pero si son pedidos de 1 ó 2 sale bastante caro con los gastos de envío.

Por eso hemos decidido las 2 opciones, la visualización en internet libre y gratuita para todo el mundo y las proyecciones públicas para recuperar parte del dinero que gastamos en la realización.

De todos modos, si sabes de algún sitio que quiere ponerlo y no tiene fondos, diles que se pongan en contacto con nosotras en indefinida.plural@yahoo.es y buscamos una solución juntas.

Y por supuesto, te agradeceríamos enormemente que reenviaras el enlace a toda aquella persona o asociación que creas que puede estar interesada en verlo.

Si quieres hacer una proyección del documental, escribenos un mensaje a indefinida.plural@yahoo.es para saber dónde y para quién se proyecta, conocer el enfoque, tener una idea de la difusión y, dependiendo de las circunstancias, por tema de derechos de autora… Para su uso por parte de las administraciones y organismos públicos, televisiones, bancos, cajas, empresas o fundaciones no está permitido su uso sin permiso expreso de las autoras, póngase en contacto con ellas.

Texto extraído de: www.pikaramagazine.com

viernes, 1 de enero de 2016

ESTE 2016 QUEREMOS QUE LAS MUJERES SEAN LIBRES


ESTE 2016 QUEREMOS QUE LAS MUJERES SEAN LIBRES

Libres de las exigencias que pesan sobre sus cuerpos
Libres de los modelos que buscan definirlas y limitarlas
Libres del acoso y maltrato de los hombres
Libres de relaciones nocivas con otras mujeres 
Libres en su sexualidad y ensu forma de sentarse bellas
Libres de las ideas obtusas y decadentes del amor romántico
LIBRES PARA AMAR a quien o quienes quieran
Libres para ser madres y estar presentes
Libres para no serlo
Libres en el respeto y ejercicio de su naturaleza cíclica
LIBRES PARA ANDAR SU CAMINO SINUOSO Y ESPIRAL



Y que los hombres sean sus compañeros
Y que abran sus corazones
Y que se liberen de viejos conceptos
Y que estén dispuestos a ser libres


Y QUE JUNTXS SALGAMOS A LAS CALLES A LUCHAR POR LA LIBERTAD
FELIZ 2016!











martes, 29 de diciembre de 2015

FEMINISMO CONTRA LA IGNORANCIA


Desde que opté por darle más cabida a las opiniones que vuelcan desconocidos a través de las redes sociales, mi fascinación por la ignorancia que habita en esta realidad paralela no ha hecho más que crecer de forma exacerbada. Cuando tenemos una mayor capacidad de acceder y disponer de información verídica y contrastada gracias al impulso de las nuevas tecnologías, nos hemos convertido en una sociedad apegada al oscurantismo de otras épocas. Una que prefiere mantener una posición soberbia ante el conocimiento, demostrando que eso de “cuanto más mejor” es solo una falacia.


Resulta que ahora es tendencia eso de declararse no feminista, rechazarlo e incluso denigrarlo, a través de plataformas como Facebook o Twitter. La problemática que enraíza esta actitud es que la mayoría de adeptos a esta nueva filosofía de negación del movimiento feminista son mujeres.

El autor alemán Goethe dijo alguna vez que “el que no sabe llevar su contabilidad por espacio de tres mil años se queda como un ignorante en la oscuridad y solo vive al día”. Algo parecido les sucede a todas estas mujeres que publican su ferviente antifeminismo sin mayor argumento que ese, negando, por lo tanto, a todas esas heroínas históricas que lucharon –e incluso se dejaron la vida- para que hoy nosotras nos beneficiemos de unos derechos que no siempre nos fueron reconocidos en igualdad de condiciones a los hombres por nacer bajo el estigma del género femenino.


Aquí van unas nociones de cultura general. 


Se define el feminismo como un conjunto de ideologías y movimientos que tienen como objetivo la igualdad de derechos entre varones y mujeres a todos los niveles de la vida. Asimismo, se erige como contrapeso ante la dominación y la violencia de los hombres sobre las féminas y la asignación de roles sociales según el género.

Si, por supuesto, en toda ideología existen facciones radicales que, o bien, desvirtúan el propio movimiento con su extremismo dialéctico, o bien, obtienen el mismo resultado por servirse de acciones contundentes cuyo objetivo rel no es otro que el de hacer visible la urgencia de seguir apostando por el movimiento ante una sociedad entumecida. Pero ambas realidades no pueden, en ningún caso, servir como excusa para generalizar. Menos aún para deformar el mensaje y objetivos germinales del feminismo: buscar la igualdad de géneros. Punto.

La altanería que define a la mujer moderna, occidental y olvidadiza roza lo grotesco. Especialmente cuando todavía hay en el mundo millones de mujeres a las que se les niegan muchos derechos fundamentales que nosotras, como ciudadanas de países "democráticos", ya hemos normalizado. Que las mujeres podamos votar, divorciarnos, trabajar, interrumpir de forma voluntaria un embarazo, denunciar a la pareja por violencia dentro del hogar o incluso ser independientes económicamente de nuestros padres o maridos son conquistas introducidas y peleadas por el movimiento feminista; por las valientes figuras que lo respaldaron ante las injusticias de un patriarcado histórico y atroz que todavía se perpetúa en cualquier país en el que nos dignemos a mirar con sentido crítico. 


Ojalá llegue el día en el que el movimiento feminista y sus reivindicaciones no tengan cabida; queden ambos obsoletos. Será el día en el que hombres y mujeres no estén condicionados por su género, sino por una única verdad: su condición de seres humanos que los hace sujetos de una dignidad irrenunciable e inalienable. Mientras tanto, me reafirmo: la ignorancia es un germen, y ante el antifeminismo iletrado e ingrato, apuesto por mi feminismo de igualdad y consecuencia.

Por: Julia Alegre*


Julia Alegre es una periodista española especializada en Cooperación Internacional y Acción Humanitaria. Actualmente desarrolla su trabajo como redactora en Fucsia.co. 
JAlegreB@semana.com

jueves, 29 de octubre de 2015

MUJERES, GLOBALIZACIÓN Y MOVIMIENTO INTERNACIONAL DE MUJERES, Silvia Federici

Las imágenes de mujeres agarrando firmemente a sus hijxs entre las ruinas de lo que una vez fueron sus hogares, o luchando por entretenerlxs bajo las tiendas de los campos de refugiadxs, trabajando en las maquilas, en los burdeles o como empleadas domésticas en países extranjeros, han supuesto durante años la esencia de noticias e informes. Y las cifras estadísticas apoyan la historia de victimización descrita por esas imágenes, tanto que la «feminización de la pobreza» se ha convertido en una categoría sociológica. Aun así, los factores que motivan tal deterioro dramático de las condiciones de vida de las mujeres ―y que coincide irónicamente con la campaña de las Naciones Unidas para mejorar la situación de las mujeres1― no se entienden correctamente en Estados Unidos, ni siquiera en los círculos feministas. Las sociólogas feministas están de acuerdo en que las mujeres de todo el mundo están pagando un «precio desproporcionado» por la «integración en la economía global» de sus países. Pero las causas de esta miseria, de estos problemas, no se discuten, o se atribuyen al sesgo patriarcal de las agencias internacionales que gobiernan la globalización. Por ello, algunas organizaciones feministas han propuesto una nueva «marcha sobre las instituciones» con el objetivo de influir sobre el desarrollo global y hacer que agencias financieras como el Banco Mundial sean «más sensibles respecto al tema del género».2 Otras organizaciones han empezado a presionar a los Gobiernos para que implementen las resoluciones de la ONU, convencidas de que la mejor estrategia es «la participación».

Sea como sea, la globalización es especialmente catastrófica para las mujeres y no porque la controlen agencias dominadas por hombres, que no son conscientes de las necesidades de las mujeres, sino por los objetivos que se ha marcado la globalización.

El objetivo primordial de la globalización es proporcionar al capital el control total sobre el trabajo y los recursos naturales y para ello debe expropiar a lxs trabajadorxs de cualquier medio de subsistencia que les permita resistir un aumento de la explotación. Y dicha expropiación no es posible sin que se produzca un ataque sistemático sobre las condiciones materiales de la reproducción social y contra los principales sujetos de este trabajo, que en la mayor parte de los países son mujeres.

Se victimiza a las mujeres también por ser culpables de los dos principales crímenes que se supone debe de combatir la globalización. Ellas son las que, a través de sus luchas y resistencias, más han contribuido a «valorizar» el trabajo de sus hijxs y de las comunidades, desafiando las jerarquías sexuales sobre las que se ha desarrollado el capitalismo, y las que han forzado a los Estados a aumentar sus inversiones en la reproducción de la mano de obra.3 También se han convertido en las principales defensoras del uso no capitalista de los recursos naturales (tierras, agua, bosques) y de la agricultura orientada a la subsistencia, interponiéndose como consecuencia en la mercantilización de la «naturaleza» y la destrucción de los comunes aún existentes.4


Esta es la razón por la que la globalización en cualquiera de sus formas capitalistas ―ajuste estructural, liberalización del comercio, guerras de baja intensidad― es en esencia una guerra contra las mujeres; una guerra especialmente devastadora para las mujeres del «Tercer Mundo», pero que socava la forma de vida y la autonomía de todas las mujeres proletarias del mundo, incluyendo las que viven en los «avanzados» países capitalistas. De esto se desprende que la condición económica y social de las mujeres no se puede mejorar sin luchar contra la globalización capitalista y sin una deslegitimación de las agencias y de los programas que sustentan la expansión global del capital, comenzando por el FMI, el Banco Mundial y la OMC. Por ello, cualquier intento de «empoderar» a las mujeres «generizando» estas agencias no solo será improductivo, sino que producirá por fuerza un efecto mistificador, que posibilitará a estas agencias la cooptación de las luchas que llevan a cabo las mujeres contra la agenda neoliberal y por la construcción de una alternativa no capitalista.5


Globalización: un ataque a la reproducción


Para comprender por qué la globalización supone un ataque contra las mujeres debemos hacer una lectura «política» de este proceso como una estrategia diseñada y dirigida a la rendición del «rechazo al trabajo» de la fuerza de trabajo mediante la expansión global del mercado laboral. Es la respuesta a un ciclo de luchas que, desde los movimientos anticolonialistas, pasando por el Black Power, hasta los movimientos feministas y obreros de los años sesenta y setenta, desafiaron la división internacional del trabajo y provocaron no solo una crisis histórica de beneficios sino también una revolución social y cultural. Las luchas de las mujeres ―contra la dependencia de los hombres, por el reconocimiento del trabajo doméstico, contra las jerarquías raciales y sexuales― supusieron un aspecto clave en esta crisis. Por lo que no es casual que todos los programas asociados a la globalización señalen a las mujeres como objetivo principal.

Los Programas de Ajuste Estructural (PAE), por ejemplo, pese a su promoción como herramientas para la recuperación económica, han destruido los modos de subsistencia de las mujeres, haciendo imposible que se reproduzcan ellas y sus familias. Uno de los objetivos principales de los PAE es la «modernización» de la agricultura, es decir, la reorganización de la misma en base al comercio y la exportación. Lo que conlleva un aumento del terreno dedicado a los cultivos comerciales y que más mujeres, las principales agricultoras de subsistencia del mundo, se vean desplazadas. Las mujeres también se han visto desplazadas por el retraimiento del sector público que ha provocado el desmantelamiento de los servicios sociales y del empleo público. También aquí las mujeres han sido las que han pagado el precio más alto no solo porque han sido las primeras en resultar despedidas sino también porque la falta de acceso a la asistencia sanitaria y al cuidado infantil marca para ellas la diferencia entre la vida y la muerte.6

La creación de las «cadenas de montaje globales», con talleres en los que se trabaja en condiciones de semiesclavitud (sweatshops)7 a lo largo y ancho del planeta y que se alimentan del trabajo de mujeres jóvenes, también forma parte de la guerra contra las mujeres y la reproducción social. Es cierto que la posibilidad de trabajar en la industria del mercado global puede representar una oportunidad de adquirir mayor autonomía para algunas mujeres.8 Pero incluso aunque esto fuese verdad, es una autonomía que las mujeres pagan con su salud y con la imposibilidad de tener una familia debido a las largas jornadas de trabajo y a las terribles condiciones laborales en las zonas de libre comercio. Es una ilusión suponer que el trabajo en estas áreas industriales pueda ser una buena solución temporal para las mujeres en edad de casarse. Muchas de ellas terminan malgastando sus vidas encerradas en estas fábricas-presidio, e incluso aquellas que las abandonan arrastran secuelas físicas. 


Como en el caso de las mujeres jóvenes que, en Colombia o Kenia, trabajan en la industria de las flores, que tras años e incluso meses de trabajo se quedan ciegas o desarrollan enfermedades mortales debido a la constante exposición a fumigaciones y pesticidas.9

Otra evidencia de la guerra que las agencias internacionales mantienen contra las mujeres, especialmente en el Sur, es el hecho de que tantas de ellas se hayan visto forzadas a migrar hacia el Norte, donde, a menudo, el único empleo que encuentran es el de trabajadoras domésticas. De hecho, son las mujeres del Sur las que hoy en día cuidan de los niños y de las personas mayores en muchos países de Europa y Estados Unidos, un fenómeno que algunos han descrito como el desarrollo de la «maternidad global» y de los «cuidados globales».10

En su proceso de consolidación, la nueva economía mundial depende seriamente de la desinversión estatal en el proceso de reproducción social. Tan crucial es la disminución de los costes laborales para los benefi cios de la nueva economía global que, en los lugares en los que la deuda y el reajuste estructural no han sido sufi cientes, las guerras han completado esta tarea. En otros textos he argumentado por qué muchas de las guerras habidas en los últimos años en el continente africano emergen claramente de las políticas de ajuste estructural, que exacerban los confl ictos y excluyen a las elites locales de cualquier otro modo de acumulación que no sea el pillaje y el saqueo. Pero aquí lo que quiero recalcar es el hecho de que gran parte de las guerras contemporáneas se dirigen a destruir la agricultura de subsistencia y en consecuencia su objetivo son las mujeres. Esto es cierto tanto en la «lucha contra la droga», que sirve para destruir los cultivos de pequeñxs campesinxs, como en el caso de las guerras de baja intensidad y las «intervenciones humanitarias».

Aparte, existen otros fenómenos derivados del proceso globalizador que tienen consecuencias devastadoras en las mujeres y en la reproducción: la contaminación medioambiental, la privatización del agua ―última misión encomendada al Banco Mundial que arrogantemente predice que las guerras del siglo XXI serán las guerras por el agua―, la deforestación y exportación de bosques enteros.11

Existe una lógica en los regímenes laborales actuales que retrotrae a los tiempos de la etapa colonial, en los que los trabajadores se consumían produciendo para el mercado global y a duras penas se reproducían.

Todas las estadísticas demográficas que miden la calidad de vida en los países «ajustados» son elocuentes respecto a este punto. Habitualmente muestran:

• Un aumento de la mortalidad y una reducción de la esperanza de vida (cinco años al nacer para lxs niñxs en África).12

• La ruptura de estructuras familiares y de comunidades, lo que provoca un aumento de lxs niñxs que viven en las calles o que trabajan como esclavxs.13

• Un incremento en el número de refugiadxs, en su mayoría mujeres, desplazadxs debido a la guerra o a políticas económicas.14

• Una expansión de zonas chabolistas inabarcables cuyo crecimiento es alimentado por la expulsión de lxs campesinxs de sus tierras.

• Un aumento de la violencia contra las mujeres a manos de sus familiares, de las autoridades gubernamentales y de las tropas en combate.15

También en el «Norte» la globalización ha arrasado con las políticas económicas que sostienen la vida de las mujeres. En Estados Unidos, supuestamente el ejemplo más exitoso de neoliberalismo, el sistema de asistencia social ha sido desmantelado ―en especial el fondo AFCD que afecta directamente a mujeres con niñxs a su cargo.16 Gracias a esto se ha pauperizado la vida de aquellas familias cuya cabeza es una mujer, y ahora las mujeres de la clase obrera deben tener más de un empleo para sobrevivir. Mientras tanto el número de mujeres en prisión no ha dejado de aumentar; así prevalece una política de encarcelamientos masivos, lo que es coherente con el regreso de economías de tipo colonial incluso en el corazón del mundo industrializado.


Luchas de mujeres y movimiento feminista internacional

¿Cuáles son las implicaciones que conlleva esta situación para los movimientos feministas internacionales? La primera respuesta que debemos dar es que las feministas no solo deben apoyar e impulsar la cancelación de la «deuda del Tercer Mundo» sino también involucrarse en las campañas de reparación, con el objetivo de que devuelvan a las comunidades devastadas por los ajustes estructurales los recursos que les han arrebatado. A largo plazo las feministas debemos darnos cuenta de que no podemos esperar ninguna mejora en nuestras vidas por parte del capitalismo. Por lo que hemos podido ver, tan pronto como los movimientos anticoloniales, de derechos humanos y feministas obligaron al sistema a hacer concesiones, este reaccionó con la respuesta equivalente a la de un ataque nuclear. 


Si la destrucción de nuestros medios de subsistencia es indispensable para la supervivencia de las relaciones capitalistas, este debe convertirse en nuestro campo de batalla. Debemos unirnos a las luchas que sostienen las mujeres del Sur que han demostrado que las mujeres pueden sacudir incluso los regímenes más opresivos.17 Un buen ejemplo son las Madres de la Plaza de Mayo de Argentina, quienes durante años han desafiado uno de los regímenes más represivos del mundo, en un momento en el que nadie en el país se atrevía a levantar la voz.18 Otro caso similar es el de las proletarias/indígenas de Chile quienes, tras el golpe militar de 1973, se unieron para garantizar la alimentación de sus familias ―organizaron cocinas comunales y durante este proceso adquirieron conciencia de sus necesidades y su fuerza como mujeres.19

Estos ejemplos muestran que el poder de las mujeres no proviene de arriba, no lo otorgan las instituciones globales como las Naciones Unidas, sino que debe construirse desde abajo y que solo a través de la autoorganización podrán las mujeres revolucionar sus vidas. De hecho, las feministas harían bien en tener en cuenta que las iniciativas de las Naciones Unidas en favor de las mujeres han coincidido con los ataques más devastadores contra ellas en todo el planeta, y que la responsabilidad de los mismos recae sobre las agencias miembro de las Naciones Unidas: el Banco Mundial, el FMI, la OIT y, por encima de todo, el Consejo de Seguridad de la ONU. Frente al feminismo fabricado por la ONU, con sus ONG, sus proyectos «generadores de ingresos» y sus relaciones paternalistas con los movimientos locales, se levantan las organizaciones de base que las mujeres han construido en África, Asia y Latinoamérica, para luchar por servicios básicos (carreteras, escuelas, clínicas), para resistir los ataques gubernamentales contra la venta callejera ―uno de los modos primordiales de subsistencia de las mujeres― y para defenderse mutuamente de los abusos de sus maridos.20


Como cualquier otra forma de autodeterminación, el movimiento de liberación de las mujeres requiere de condiciones materiales específicas, que comienzan por el control de los medios de producción y subsistencia. Como Maria Mies y Veronika Bennholdt-Thomsen razonan en The Subsistence Perspective (2000), este principio cuenta no solo para las mujeres del «Tercer Mundo» que han sido las principales protagonistas de luchas territoriales por la recuperación de tierras ocupadas por terratenientes,21 sino que también es importante para las mujeres de los países industrializados. Hoy en día en Nueva York, las mujeres se oponen a las apisonadoras para defender sus huertos urbanos, fruto de un enorme trabajo colectivo que ha unido a comunidades enteras, y revitalizado vecindarios anteriormente considerados zonas catastróficas.22

Pero la represión a la que se han enfrentado estos proyectos muestra que necesitamos una movilización feminista contra la intervención estatal en nuestra vida cotidiana al igual que frente a la política internacional. Las feministas también debemos organizarnos contra la brutalidad policial, el reforzamiento del aparato militar y, sobre todo, contra la guerra. Nuestro primer y más importante paso debe ser oponernos al reclutamiento de mujeres en los ejércitos, hecho tristemente aceptado con el apoyo de algunas feministas en nombre de la igualdad y la emancipación de las mujeres. 


Tenemos que aprender mucho de esta desafortunada política. La imagen de la mujer uniformada, conquistando la igualdad con los hombres mediante el derecho a matar, es la imagen de lo que la globalización puede ofrecernos: el derecho a sobrevivir a expensas de otras mujeres y de sus hijos, cuyos países y recursos necesita explotar el capital corporativo.

Silvia Federici 


1- Me refiero a las actividades promovidas por la ONU en beneficio de la emancipación de las mujeres, incluyendo las cinco Global Conferences on Women [Conferencias Globales de Mujeres] y la Women’s Decade [Década de las Mujeres] (1976-1986). Véanse los siguientes textos: Naciones Unidas, From Nairobi to Beij ing, Nueva York, Naciones Unidas, 1995; The World’s Women 1995: Trends and Statistics, Nueva York, Naciones Unidas, 1995; The United Nations and the Advancement of Women: 1945-1996, Nueva York, Naciones Unidas, 1996; Mary K. Meyer y Elizabeth Prugl (eds.), Gender Politics in Global Governance, Boulder, Rowman and Litt lefi eld Publishers, 1999. Mujeres, globalización y movimiento internacional de mujeres.

2-Christa Wichterich, The Globalized Woman: Reports from a Future of Inequality, Londres, Zed Books, 2000; Marilyn Porter y Ellen Judd (eds.), Feminists doing Development: A Practical Critique, Londres, Zed Books, 1999.

3-Véase, por ejemplo, la lucha de las welfare mothers en Estados Unidos en la década de los sesenta, que supuso el primer terreno de negociación entre el Estado y las mujeres en lo tocante a los temas reproductivos. Con esta lucha las mujeres que recibían la Aid to Families With Dependent Children transformaron este subsidio en el primer «salario para el trabajo doméstico». Véase el texto de Milwaukee County Welfare Rights Organization, Welfare Mothers Speak Out, Nueva York, W. W. Norton Co., 1972.

4- Sobre las luchas de las mujeres contra la deforestación y la mercantilización de la naturaleza, véanse (entre otros) Filomina Chioma Steady, Women and Children First: Environment, Poverty, and Sustainable Development, Rochester (VT), Schenkman Books, 1993; Vandana Shiva, Close to Home: Women Reconnect Ecology, Health and Development Worldwide, Filadelfi a, New Society Publishers, 1994; Radha Kumar, The History of Doing: An Illustrated Account of Movements for Women’s Rights and Feminism in India 1800-1990, Londres, Verso, 1997; Yayori Matsui, Women in the New Asia: From Pain to Power, Londres, Zed Books, 1999.

5 Véase un relato de la manera en la que el Banco Mundial prestó mayor «atención al género» como resultado de las críticas realizadas por ONG en los escritos de Josett e L. Murphy, Gender
Issues in World Bank Lending, Washington DC, The World Bank, 1995

6 Meredith Thursten (ed.), Women and Health in Africa, Trenton, Nueva Jersey, Africa World Press, 1991; Folasode Iyun, «The Impact of Structural Ajustment on Maternal and Child Health in Nigeria
», en Gloria T. Emeagwali (ed.), Women Pay in Price: Structural Ajustment in Africa and Caribbean, Trenton, Africa World Press, 1995.

7 Un sweatshop es un taller, tienda o fábrica «de sudor» [sweat] donde los empleados trabajan en condiciones pésimas de seguridad, retribución y derechos durante largas jornadas laborales.
Estos talleres pueden ser clandestinos o no, pertenecer directamente a una multinacional, producir para una o para la exportación. No hay una traducción exacta en castellano aunque se suele utilizar maquila, término utilizado en El Salvador, Guatemala, Honduras y México. [N. de la T.]

8 Susan Joekes, Trade Related Employement for Women and Industry and Services in Developing Countries, Génova, UNRISD, 1995.

9 Wichterich, Globalized Woman, op. cit., pp. 1-35.

10 Arie Hochschild, «Global Care Chains and Emotional Surplus Value», en W. Hutt on y Anthony Giddens (eds.), Global Capitalism, Nueva York, The New Press, 2000.

11 Shiva, Close to Home, op. cit.

12 Naciones Unidas, The World’s Women 1995, op. cit., p. 77.

13 Bernard Schlemmer (ed.), The Exploited Child, Londres, Zed Books, 2000.

14 Se ha duplicado el número de personas desplazadas dentro de sus propios países entre 1985 y 1996, de 10 a 20 millones de personas; Roberta Cohen y Francis M. Deng, Masses in Flight: The Global Crisis of Internal Displacement, Washington DC, Brookings Institution Press, 1988, p. 32. Sobre este tema véase también Macrae y Zwi, War and Hunger. Rethinking International Responses to Complex Emergencies, Londres, Zed Books, 1994.

15 Naomi Neft y D. Levine, Where Women Stand: An International Report on the Status of Women in 140 Countries, 1997-1998, Nueva York, Random House, 1997, pp. 151-163.

16 Mimi Abramovitz, Regulating the Lives of Women: Social Welfare Policy From Colonial Times to the Present, Boston, South End Press, 1996.

17 En los momentos de mayor depauperación son las mujeres las que mantienen y cuidan a los niños y a los mayores, mientras que sus compañeros masculinos son más propensos a abandonar a sus familias, beberse los salarios y verter sus frustraciones en sus compañeras. Según las Naciones Unidas, en muchos países incluyendo Kenia, Ghana, Filipinas, Brasil y Guatemala, pese a que los ingresos de las mujeres son mucho más bajos que los de los hombres, en los hogares cuya cabeza de familia es una mujer se dan menos casos de malnutrición infantil. Naciones Unidas, The World’s Women, op. cit., p. 129.

18 Jo Fisher, Out of the Shadows: Women, Resistance and Politics in South America, Londres, Latin America Bureau, 1993, pp. 103-115

19 Ibidem, pp. 17-44 y 177-200.

20 Elizabeth Jelin, Women and Social Change in Latin America, Londres, Zed Books, 1990. Véase también Carol Andreas, Why Women Rebel: The Rise of Popular Feminism in Peru, Westport, Lawrence Hill Company, 1985.

21 Elvia Alvarado, Don’t be Afraid Gringo: A Honduran Woman Speaks From the Heart, Nueva York, Harper and Row, 1987.

22 Bernadett e Cozart, «The Greening of Haarlem» en Peter Lamborn Wilson y Bill Weinberg (eds.), Avant Gardening: Ecological Struggle in the City and the World, Nueva York, Autonomedia, 1999; Sarah Ferguson, «A Brief History of Grassroots Greening in the Lower East Side» en Peter Lamborn Wilson y Bill Weinberg (eds.), Avant Gardening…, op. cit., 1999


Ensayo tomado del Libro Revolución en punto cero Texto Nº8 (Año 2001)
Texto extraído de: noticiasyanarquia

sábado, 29 de agosto de 2015

VICU VILLANUEVA... TE QUEREMOS!


Si, te queremos...y mucho!!
Desde que descubrimos tu música andábamos dándole vueltas a cómo compartirla en el blog. Pensamos hacerte una entrevista pero para ser sinceras, ¡¡no hemos hecho una entrevista en nuestra puñetera vida!! y probablemente se nos iba a ver el plumero, te adoramos y se nos nota...
Así que, y creemos que por primera vez en los años que llevamos de blog, nos limitamos a dejar tu música que habla por ti...y por nosotras.

POR ESO, MIL GRACIAS VICU Y ESPERAMOS VERTE PRONTO POR ESPAÑA


Si les gusta el sarcasmo y la música como protesta, les dejo a esta chica para que escuchen...
Saludos!

FEMINAZI


Me tienen cansada estas feministas
que se hacen las rebeldes y al final son re minitas 
además feminismo es odiar a los hombres 
dicen que no es así, pero mira como es el nombre! 

Aparte pensé que el feminismo era para lesbianas 
no me cierra que seas feminista y después tengas ganas 
de casarte y tener hijos, depilarte las axilas 
Tu contradicción no me deja dormir tranquila! 

Ahora están todas con que les gritan en la calle 
como si no les cabiera que un chabon se explaye 
sobre cómo les destrozaría el ano con gusto 
mientras esperan el bondi en santa fe y Juan b justo 

Quieren llamar la atención, lo que dicen es cualquiera 
no me ofendan ni me hagan cuestionarme mis ideas 
Feminazis! Son todas feminazis 

No se cual es mi problema con los absolutismos 
que me llevan a comparar feminismo con nazismo 
o en lugar de averiguar de que se trata un movimiento 
zambullirme a decretar sin ningún conocimiento 

Que en los sesenta estaba bien, hoy para que combaten? 
si no importa que les griten, o las violen o las maten 
son exageradas, vayan a hacerse coger 
porque a eso se reduce todo si sois mujer 

Y quien mierda te crees para decir lo que pensas? 
Te crees que sois muy progre pero no sois nada más que feminazi! 
No se cómo argumentar, así que reduzco todo a feminazi 
No se bien ni que proponen pero es más fácil decirles feminazis 
porque yo la tengo clara, si no hay que luchar por nada, feminazis 
todo está bien como está, déjense de molestar 

El feminismo es una moda, es una moda, es una moda 
dejen de hacerse las víctimas, ya pareciera que joda 
que te expreses me incomoda, me incomoda, me incomoda 
si vas a abrir la boca, mamita, que sea para tragártela toda TODA TODA 

aparentemente expresarse en contra de los femicidios y el acoso callejero te hace feminazi. así que YO AK CORTE SIENDO RE FEMINAZI MAL


DISNEY MIENTE


Blancanieves, La Cenicienta y La Bella Durmiente son todas princesas que necesitaron de un príncipe para no terminar infelices o prematuramente muertas.
Como si las princesas no pudieran solas y su vida dependiera de que un pibe les de bola, 
como si los príncipes tuvieran que basar su vida en pensar a que princesa salvar. 
Pero no no no recordemos que muchas princesas son de la época medieval, 
donde te podían matar por ser atea o por ser homosexual. 
Entonces por qué tomamos ejemplo para nuestras relaciones de historias de otro tiempo.
 Estamos en el siglo XXI replanteémonos estos sentimientos…

Seguimos actuando como si lo correcto fuera que la mujer se guarde para un hombre perfecto, 
que nunca va a llegar porque no existe. 
Entonces la princesa se va a quedar sola y triste 
porque tiene colgado que no le puede gustar un pibe con una forma distinta de pensar
y después es un garrón porque lo busca y no lo encuentra. 
Hablar que a Blancanieves le guste Cenicienta.

No, no, no cómo puede ser que nos siga tomando por sorpresa que una princesa tenga muchos príncipes, 
o que un príncipe se convierta en princesa, 
o que haya princesas que no quieran tener hijxs, o que haya príncipes que no quieran tener sexo,
 o que hayan personas que no basan su sexualidad en todas las cosas que le dice el resto…

Yo sé que es un poco extremista relacionar a Disney con la sociedad machista, 
pero hay algo que no está del todo bien ahí porque la Bella Durmiente no dijo que si
y Cenicienta no se salva por ser inteligente o sus valores como persona, se engancha a un tipo con plata porque estaba recontra fuerte. 
Y Blancanieves cocinaba y lavaba para 7 tipos que al final también se salvan porque están recontra fuertes. 
Y La Sirenita renuncia a su familia y a su voz que era su mayor talento por un hombre ( y también estaba recontrafuerte). 


Entonces básicamente para salvarte siendo mujer tenéis que estar recontrabuena y tener un buen par de tetas…DISNEY


DEMOCRACIA (DUO MICROCENTRO)


No entiendo a los que no saben 
a quién van a votar
cuando hay tantas buenas opciones para contemplar

Tenés a un tipo procesado por escuchas ilegales
Que enreja las plazas y cierra centros culturales
Tiene cara de reptil y un papi millonario
Dice que es peronista bañándose en sus honorarios

Pero hizo el Metrobus
Y la bicisenda

Y sacó campeón a Boca un par de veces

Y eso habla bien de su capacidad de administración
¡Qué linda es la democracia 
Dios bendiga a esta Nación!

No entiendo a los que no saben 
a quién van a votar
cuando hay tantas buenas opciones para contemplar

Tenés a un tipo muy canchero que fue parte del gobierno
Y ahora dice que vivimos en el mismo infierno
Que rancha en el Nordelta donde están todos los narcos
Y te enchufa la foto de su cara hasta en los baños

Pero te habla a vos que tas ahí
Aunque no quieras escucharlo

Y dice que va a dejar lo bueno y cambiar lo malo
Y eso sí que es bien innovador
¡Qué linda es la democracia
No se me ocurre un sistema mejor!

No entiendo a los que no saben 
a quién van a votar
cuando hay tantas buenas opciones para contemplar

Y después tenés al que no se la juega demasiado
que no importa quién le pegue siempre cae bien parado
Y también está el que sale con la presi en los carteles
Que lo mejor que hizo fue cambiar un par de trenes

Radicales socialistas se pelean por un cacho
Y la psicótica mesiánica se va cada vez más al tacho
Están los humanistas y la derecha que te recuerda
Que siempre vas a poder darle tu voto a la izquierda

Que nunca gana nada
Pero te limpia la conciencia

Si al final siempre nos van a gobernar los mismos
Y lo que mas importa es que no caiga el capitalismo
Aguante la democracia
Qué sistema más copado
Nos quedamos tranquilos en casa
Por haber participado
y con una sonrisa en la cara
nos cogen por todos lados

PUTA



PUBLICÍTAME ESTA



MI GATA QUIERE ABORTAR (DUO MICROCENTRO)



El termino “feminazi” es un acrónico que se forma a partir de los términos “feminista” y “nazi”, el mismo hace alusión a las mujeres que pretenden tratar a los hombres de la misma forma que lo hacían los nazis a los judíos, despojándolos de su dignidad como personas, quitándoles sus derechos civiles, entre otros.


Los youtubers Vicu Villanueva y Juan Manuel Blanca debaten fuertemente sobre el feminismo y el “feminazi”.


https://www.youtube.com/watch?v=Y5bC62hhIcQ

domingo, 23 de agosto de 2015

AUTODEFENSA PARA MUJERES


"Lo opuesto al patriarcado no es el matriarcado,
es la fraternidad entre géneros. 
Todas y todos somos lxs responsables 
de romper las relaciones de poder para 
encontrar un camino hacia la cooperación."



Esta publicación está escrita y pensada por y para mujeres. La información que contiene se basa en las vivencias que, como mujeres de esta cultura, nos acontecen y caracterizan.
La idea de esta publicación no es profundizar las diferencias entre géneros, sino replantearnos cuáles son las formas de reproducción del rol femenino asignado que nos limita, somete e inferioriza.
Es una invitación a la toma de conciencia y al autoreconocimiento para poder empezar a romper con todos estos años de sumisión y trabajar conjuntamente por nuestra autonomía y libertad.

A continuación tratamos de reproducir las bases y herraminetas que construimos en grupo con otras mujeres, añadiendo experiencias personales e indagando en nuestra propia historia.

Las personas que recopilamos esta información fuimos mujeres abusadas sexual y físicamente durante nuestra infancia y a lo largo de nuestras vidas, escribir esto nos hizo remover mucha mierda


¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!
¡NO MÁS VÍCTIMAS NI CÓMPLICES!

Placer y abuso son vivencias opuestas.
Placer y miedo son vivencias opuestas.
Sentirse querida y sentirse usada, son vivencias opuestas.
Sentirse dueña de sí misma y sentirse propiedad de otro/a, son vivencias opuestas

HOMBRE PÚBLICOS, MUJERES PRIVADAS

La cultura construye lo que significa ser hombre y ser mujer, transformando y profundizando las diferencias físicas en diferencias psíquicas y emocionales y borrando las similitudes. Desde niñxs, se nos imponen roles y estereotipos que generan desigualdad para las diferentes sexualidades, encasillandonos en unas y ocultándonos otras... Por ejemplo, todos los juegos de niñas siempre han estado relacionados a ser madres, ser lo más parecidas posible a muñecas de plástico, a los quehaceres domésticos, siendo educadas para dedicarnos al mundo privado, a la casa, a la tutela, a la familia… Los entrenamientos y los juegos siempre fueron más pasivos que los de los niños, por eso no nos debe resultar tan extraño que ellos hayan desarrollado más fuerza a lo largo de sus vidas que nosotras. Sus juegos y cuentos tienen que ver con el mandato que la sociedad impone al hombre: la guerra, la razón, la técnica y el mundo de lo público. De este modo es cómo, sin darnos cuenta, empezamos a reproducir los valores del patriarcado, que tienen que ver con las jerarquías y la competencia entre pares. Para determinar quién es más fuerte y mejor, imponiendo a algunxs por sobre otrxs a la fuerza, en vez de valorar lo que cada persona es capaz de dar o sentir desde sí y cooperar para que todxs podamos desarrollarnos.

¿POR QUÉ ENTRENAR NUESTRO CUERPO?

El desarrollo de la fuerza y la habilidad física siempre fueron actividades por razones culturales mayormente practicadas por hombres. Por esto, no es sorprendente que ellos tengan más fuerza que nosotras. Tal vez, si nos dedicáramos también a la albañilería y los hombres a la educación de lxs niñxs, las cosas serían muy distintas. Conocer las posibilidades de nuestro cuerpo y empezar a desarrollar los músculos (que de hecho tenemos en igual cantidad a los hombres) nos da la posibilidad de sentirnos con mayor seguridad, confianza y autonomía. Además, la actividad física en sí es generadora de salud, renueva, hacer circular la energía y nos otorga mayor equilibrio físico y mental. Romper con el mito que establece que por una cuestión biológica o innata los hombres tienen más fuerza que las mujeres, es tan simple como aprender a prescindir de ellos. Por ejemplo, a la hora de correr un mueble en vez de llamar a un hombre para que lo haga solo, llamar a una amiga y hacerlo entre las dos, es un gran paso. Tanto la fuerza como las actividades culturalmente determinadas para los géneros (masculino/ femenino) son un mito fácilmente abolible. Es tan simple para una mujer aprender a cambiar el cuerito de una canilla, como lo es para un hombre tender la cama o lavar la ropa. El aprendizaje de oficios útiles como electricidad, plomería, etc., y la destreza física aportan a la autonomía e independencia de toda persona. Un dato concreto es saber que se necesita la misma fuerza para levantar cuatro kilos de verduras, que para romper un tabique con un golpe dado en el lugar correcto. Muchas veses no es la fuerza lo que vale a la hora de defenderse, sino la confianza en una misma y la técnica bien utiliizada. Tu primer enemigo sos vos misma. El hecho de establecer vínculos dañinos es una manifestación de cómo te encontrás internamente. Casi todas las mujeres violentadas nos sentimos inseguras, vulnerables, dependientes, sentimos que no podemos solas y que necesitamos de un “otro”. Cuando superamos este sentimiento de autodestrucción e inseguridad y comenzamos a sentirnos seguras, respetándonos a nosotras mismas, construimos relaciones afectivas NO autodestructivas. Muchas veces no nos damos cuenta de lo fuertes que somos como para soportar tanto daño, creyéndonos débiles, sin detenernos a pensar que toda la energía que depositamos en una relación enfermiza, podemos utilizarla en algo que nos haga bien. A partir de esto no dejaremos que nadie que nos rodee nos trate mal, nos controle ni lastime. Ya sea una pareja, novix, amante, marido, familiar, amigx, desconocidx, etc. Hablar para solidarizarnos entre nosotras nos hace comprender que los abusos fueron y son cometidos contra millones de mujeres a lo largo de generaciones, en todas partes del mundo. Romper el silencio y el aislamiento es empezar a quebrar con una larga historia de abusos. La hipocresía, el individualismo y la incomunicación sólo ayudan a mantener y alimentar la cadena de violencia. El silencio nos transforma en cómplices. Y la complicidad con estos hechos hace que sigan sucediendo. Entonces, cuando veas o escuches que alguien está siendo agredidx, en la calle o entre vecinxs, en cualquier ámbito, trata de establecer un vínculo de confianza con la persona que está siendo agredida. Si no la conoces y estás en la calle, puedes disimular y acercarte a preguntar por el nombre de una calle, hablándole a la agredida, si se trata de una vecina puedes tocarle el timbre y pedirle una taza de azúcar. Lo importante es que la persona sepa que vos estás atenta. No deleguemos sólo en el juez de turno o en el tribunal, no esperemos a que la policía reaccione. Porque para dificultar un poco más el laberinto, si una mujer sufre un ataque y pide ayuda en la justicia, corre el riesgo de enfrentarse con algún representante de la justicia machista o con un policía que manda la causa a un archivo gigante y termina aconsejándole a la víctima que vuelva e intente recomponer la situación. Por eso es muy importante saber adónde acudir y formar vínculos de confianza y solidaridad entre mujeres.


CONFIANZA Y COMUNICACIÓN BASES PSICOLÓGICAS PARA LA AUTODEFENSA


• El miedo y la rabia producen adrenalina en el cuerpo, ésta aumenta la fuerza física y si aprendemos a utilizarla puede ayudarnos a defendernos. El pánico se desarrolla a través de la falta de oxígeno en el cerebro. Para superarlo es necesario que intentes tranquilizarte y respires lentamente tomando aire por la nariz y soltándolo por la boca.

• Confía siempre en tu sensaciones por más que no haya signos explícitos de violencia.

• Toma conciencia de lo que demuestra tu actitud corporal, si no te sentís segura puede que el agresor lo perciba y tome provecho de eso.

• Establece los límites de tu espacio personal y no permitas nunca que sean invadidos.

• Los roles de víctima y de agresor son complementarios. Si te ubicas en el rol de víctima estás confirmando el rol del agresor. 


CONTRA LA VIOLENCIA Y LA OFENSA ORGANICEMOS NUESTRA AUTODEFENSA


La violencia contra las mujeres no sucede sólo en los parques durante las noches de frío. Cada día somos blanco fácil de miradas, comentarios, chiflidos, bromas pesadas, palmadas, etc. En la calle, en los bares, en las comisarías, en el trabajo, en las casas, en la tv y en cualquier lugar adonde estemos. Esta situación cotidiana es el fruto y el alimento de una propaganda cultural que educa un imaginario en el cual la sexualidad y la violencia coinciden. La violencia es un problema social y cultural. La causa radica principalmente en la educación autoritaria en sí (de nuestra cultura patriarcal) de la que todxs y cada unx somos cómplices si no nos replanteamos nuestras “costumbres”.


VIOLENCIA MIRADA, VOZ, CUERPO Y ACTITUD


Muchas son las condiciones culturales con las que nos encontramos día a día las que nos hacen reprimir nuestra voz y expresión y nos incitan a quedarnos en silencio. Trabajemos internamente para que esa voz exprese nuestra bronca, angustia y hartazgo. La voz aumenta nuestra fuerza emocional y física, y es elemental para la autodefensa. Cuantas más mujeres hablemos, gritemos, insultemos y rechacemos los abusos, menos vulnerables seremos frente al agresor. Nuestro cuerpo habla por sí mismo, la actitud corporal que adoptamos demuestra nuestros pensamientos, sentimientos y emociones. Por eso es necesario animarse a adoptar una actitud corporal firme que refleje lo que nos pasa internamente. Si sentimos que sí, es ¡SI!; si sentimos que no, es ¡NO!, y el otro tiene que verlo expresado en todo nuestro cuerpo. Con sólo una mirada se puede decir mucho y la actitud del otro puede cambiar de acuerdo a ella. Es importante registrar si estamos transmitiendo bien nuestros deseos como para poder también identificar cuándo NO son respetados, aún habiéndolos manifestado. Adopta siempre una actitud segura, caminando con firmeza, los hombros hacia atrás, la espalda recta, la mirada al frente, mirando a los ojos, deja que tu voz se escuche, no dudes ni te disculpes todo el tiempo. Si alguien te está molestando no pidas por favor. ¡¡Exigí respeto!!


SUTILEZAS DE LA VIOLENCIA SEXUAL


• Cuando, circunstancialmente se dá dormir con un hombre, y sin vos dar pie, se tiran el lance con una mano desubicada en alguna parte de tu cuerpo, o invadiendo tu espacio, estando despiertos o haciéndose los dormidos.

• El hecho de que a ellos no les pinte usar preservativo, sin importar tanto el embarazo indeseado como todas las enfermedades de transmisión sexual que existen, es una actitud común que demuestra su egoísmo y tu complicidad. Lo más probable es que mientras ellos disfrutan de tu cuerpo, vos estés preocupada pensando (además de disfrutando) en que no se les escape un chorrito de semen adentro, si estás en tus días fértiles, si tomaste la pastilla, si estará por acabar, etc. No pudiendo disfrutar plenamente de tu sexualidad y exponiéndote a consecuencias autodestructivas.

• Cuando actúan como si fuéramos muñecas plásticas y objetos de penetración, imponiéndonos posiciones incómodas y hasta dolorosas, manipulando nuestro cuerpo para su propio placer sin importarles el nuestro.

• Cuando nos inducen de forma abrupta y autoritaria a que les demos placer, cómo y cuándo ellos quieren.

• Cuando no tienen en cuenta su higiene y depilación corporal y sí la nuestra.

• Que tanto las pastillas como cualquier forma de prevención sean tu responsabilidad e impliquen los efectos colaterales en tu salud y no en la suya, sólo porque a él le corta el mambo o no le gusta usar preservativo. Lo que vemos como importante y trascendente es el respeto que vos misma sientas por tu cuerpo, dado que el trato que los demás tengan con vos va a depender del amor propio que vos manifiestes.

Es importante que sepas que:

• Sólo vos y nadie más que vos sos dueña de tu vida y de tu cuerpo.

• Nadie tiene que tomar decisiones por vos.

• Podés cambiar de opinión cuando lo desées y las demás personas deben entenderlo y respetarlo. Por ejemplo, si deseás intimar con alguien en un momento dado y al siguiente cambiás de opinión, la otra persona tiene que aceptarlo le guste o no. • Los golpes jamás pueden ser una demostración de amor. Quien golpea a quien ama necesita ayuda psicológica1 y eso no es algo que vos sola puedas manejar ni resolver. Si algo así te está ocurriendo intentá hablarlo con alguien de tu confianza y acercate a un centro de atención1 . Aunque ames a tu pareja profundamente, es fundamental que tomes conciencia de que tu vida (y la de tus hijas o hijos, si lxs tenés) está corriendo peligro seriamente. Elijamos relaciones de igualdad y respeto que nos hagan sentir escuchadas y donde nuestras necesidades y deseos sean tenidos en cuenta tanto como los de la otra persona.


ABUSOS


Existen diferentes situaciones de abuso hacia la mujer. Si bien no es lo mismo una mirada de deseo en la calle que un manotazo en el culo o algo tan extremo como la penetración forzada, ambas cosas implican un tipo de abuso. La persona que se siente con la libertad de decirte lo que opina sobre vos (si estás linda o no, si tu cola le gusta, si tus tetas son grandes o pequeñas, etc.) está ejerciendo una relación de poder, dando por sentado que puede decirte o hacer con vos lo que desee. No necesariamente ni en todos los casos la violencia implica fuerza física. Todo aquello que alguien ejerce sobre vos en contra de tu voluntad, sin tener en cuenta tus necesidades, deseos y gustos también es violencia.

• Abuso Gestual: miradas lascivas, gestos, mostrar el pene, masturbarse, etc.

• Abuso Verbal: piropos, chiflidos, bromas pesadas (en las que el único que se ríe es el agresor), comentarios despectivos, insultos, gritos, etc.

• Abuso de confianza: ser inducida a hacer lo que la persona abusadora quiere utilizando la confianza existente en la relación.

• Abuso Psicológico: celos, subestimación (decirte que no vas a poder hacer lo que deseás, menospreciarte), humillación, ridiculización, control, amenazas (“Si me dejás me/te mato”, “Me llevo a lxs chicxs”, etc.), culpabilizar, chantajear emocionalmente, etc.

• Abuso Físico: apretones, tirones de pelo, empujones, golpes, etc.

• Abuso Sexual: que te toquen cuando no lo deseás, que la otra persona dé por sentado que el hecho de ser tu pareja lo/a habilita para tener sexo cuando quiera, violación, etc. En muchas ocasiones los abusos también se dan por medio de engaños, mentiras o chantajes. Como cuando te tocan y no se hacen cargo o cuando lo hacen entre risas y juegos, simulando diversión cuando el único que se divierte es el abusador/a.

El violador no es pobre ya que conduce su auto importado.

• El violador no habla mal porque trabaja en una escuela.

• El violador no huele mal, porque se perfuma todos los días para trabajar en su oficina.

• El violador no viste mal porque como los ladrones de guantes blancos, también usa traje.

• El violador no siempre es desconocido porque puede ser parte de tu familia.

• El violador no es el ciruja del barrio porque usa sotana.


ROMPAMOS CON EL ESTEREOTIPO VIOLADOR = MONSTRUO



El violador tiene que dejar de ser clasificado como un hombre retardado, bruto o ciruja. Está comprobado que la mayoría de los casos de violación suceden dentro de la familia. En general, el violador es un marido, un padre, un tío, un abuelo, un novio, un hermano o hermanastro, cualquier persona capaz de establecer un vínculo de confianza o de poder. Este vínculo funciona como generador de vergüenza y culpa, sobre todo cuando todavía somos lo suficientemente indefensas o vulnerables como para poder entender y reaccionar ante lo que está sucediendo. Frente a cualquier situación de violencia lo más importante que hay que saber es que la autodefensa comienza en la relación que tenemos con nosotras mismas. La violencia, al ser parte de la cultura en la que crecemos, es naturalizada y aceptada internamente.

EN EL MUNDO


• Cada año, 2 millones de niñas sufren mutilaciones genitales.

• Por lo menos 1 de 4 mujeres en el mundo sufre maltrato doméstico.

• Cada 12 segundos una mujer es maltratada por su esposo, novio o amante.

• El maltrato ocurre en todas las culturas, edades, razas, nacionalidades y niveles socioeconómicos.

• El maltrato también se presenta en relaciones entre el mismo sexo.

• El 93% de las víctimas de violencia doméstica son mujeres.

• El 64% de todas las mujeres serán maltratadas alguna vez en su vida.

• El 60% de las mujeres golpeadas, son golpeadas en estado de embarazo.

• El 81% de los hombres que maltratan a sus parejas tuvieron padres que abusaban de sus madres.

• El 40% de las mujeres víctimas de intento de homicidio conocen a sus atacantes.

• El 80% de las niñas atacadas sexualmente han sido molestadas o agredidas por hombres tan cercanos como su padre y tan lejanos como su vecino.

• Las golpizas son la mayor causa de heridas en las mujeres -son más frecuentes que los accidentes automovilísticos, asaltos y violaciones todos juntos-. Esta es la principal causa por la que las mujeres son atendidas en las salas de emergencia.

• Sólo el 1% de las mujeres golpeadas en el hogar informa sobre los abusos sufridos.

• El 40% de las mujeres golpeadas por sus propios esposos, llevan por lo menos 20 años soportando este tipo de abusos, con las marcas físicas, emocionales y psíquicas que esto significa.

• En el ámbito laboral 1 de cada 5 días laborables que pierden las mujeres están relacionados con la violencia doméstica.

Dormir "con el enemigo" es una situación que las mujeres viven la mayor parte de las veces en silencio. El silencio habla también de la cercanía del agresor: las estadísticas delictuales revelan que la mayor parte de las mujeres que han sido violadas conocen a sus atacantes. El hogar, entonces, que debiera ser el espacio acogedor, se convierte en el lugar del peligro. ¿Dónde refugiarse? ¿Dónde acudir si todavía los funcionarios actúan según la idea de que detrás del ataque masculino hay siempre una mujer provocadora?

NO CEDER ESPACIOS, NO DEPENDER DE ACOMPAÑANTES, NO RELEGAR NUESTRA LIBERTAD


ESTAS SON ALGUNAS IDEAS PARA CUANDO CAMINES POR LA CALLE SOLA EN LA NOCHE O EN CUALQUIER SITUACIÓN Y TE SIENTAS INSEGURA



Puedes tener encima un objeto de defensa como:

• GAS PIMIENTA. Es un gas que rociado sobre los ojos provoca un enceguecimiento momentáneo. Se vende en los rezagos militares y cuesta alrededor de $ 15, viene enfrascado en un aerosol tan pequeño que podés llevarlo en el bolsillo y tiene una traba de seguridad que al correrla de lugar te permite que el gas salga o no. Su uso es bastante efectivo pero puede ser peligroso si no tomamos las precauciones necesarias para su efectividad deseada.

Cómo utilizarlo: - No lo utilices nunca en espacios cerrados, ni con el viento hacia vos, ya que el gas se expande 3 metros a la redonda y puede dañarte. - Extendé lo más que puedas el brazo para rociarlo sobre los ojos del agresor y alejate del lugar. Si tenés que mantenerte en el sitio, utilizá un pañuelo que tape tu nariz y tu boca para no inhalarlo. - No lo muestres, sacalo justo en el momento en que estés segura de que lo vas a utilizar, ya que el agresor puede utili zarlo en tu contra. - Si vas a recomendárselo a otra persona no olvides nunca pasar esta información.

• Con UN PALO o UNA BOTELLA VACIA en la mano, los automovilistas y peatones molestos temen por su seguridad y la de su auto, ya que pueden suponerte ebria.

• TRANSPORTARSE EN BICICLETA. La bici es una herramienta que brinda autonomía y salud para todas ya que no envenena el aire y te deja en la puerta de tu casa. Además existe una enorme diferencia entre atravesar un lugar de noche en bicicleta y caminando, la velocidad con la que podés andar por lugares indeseados pedaleando no es la misma que a pie.

• LAS LLAVES. Si tenés que golpear, sostené las llaves con el puño cerrado y colocá una de ellas entre el dedo mayor y anular de modo que quede una en punta hacia afuera.

• GRITAR. Que no te averguence ridiculizar al agresor exponiéndolo públicamente y dejando claro que te está molestando.

• GRITAR ¡FUEGO! Si pedimos auxilio el sentido común de la gente es bastante cruel con las mujeres y por lo general no acuden a ayudarnos, el fuego por lo general despierta mayor curiosidad en las personas y temor de que se les queme algo propio, haciéndolas acudir rápidamente.


SI ESTÁS HACIENDO DEDO EN LA RUTA O TE ENCONTRAS EN UNA SITUACIÓN DE ABUSO EN UN AUTOMÓVIL EN MARCHA:

• MANTENÉ LA VENTANILLA UN POCO ABIERTA. Ante cualquier situación de violencia podés abrir la guantera (compartimiento que está por lo general frente al asiento del/a acompañante donde se guardan papeles necesarios, documentación,registros de conducir, etc.), sacar los papeles que allí se encuentren por la ventanilla y amenazar con tirarlos. Esta documentación también puede servirte para guardar los datos del agresor y presentar una denuncia. Otro lugar donde se guardan comúnmente estos papeles personales es detrás del espejo que está frente al asiento del/a acompañante, debajo del asiento del conductor/a, y en el guardapapeles de la puerta del conductor/a. Si hacés dedo nunca salgas sin una navaja o un cuchillo bajo la manga, que para la policía puede ser tranquilamente parte de tu kit de camping.

• INVENTATE UNA ENFERMEDAD CONTAGIOSA. Cuando te empiecen a cargosear y a hablarte de sexo, podés decir que desde que estás enferma lamentablemente no podés tener relaciones, y seguramente los prejuicios, la ignorancia y la exclusión social hacia lxs enfermxs no le permitirán seguir hablando del tema, y les dará miedo tocarte.

PARA DIFERENTES FORMAS DE AGRESIÓN DIFERENTES FORMAS DE REACCIÓN


SI CONOCÉS AL AGRESOR

• Decí NO.

• No te quedes quieta, inmóvil o en silencio mientras ocurre el abuso. Si no podés hacer nada por miedo a un golpe o porque algo internamente te paraliza, por lo menos sé consciente de lo que te está pasando.

• No te calles. Intentá expresarle al/a abusador/a, aunque sea por medio del llanto, que lo que te está haciendo te hace mal.

• Intentá buscar a alguien de tu confianza para hablar. Vos no sos culpable ni tenés ninguna responsabilidad. Lo que te ocurre no es provocado por vos, es el abusador el que debiera sentir culpa y vergüenza. Nadie merece ser abusadx. No existe ningún motivo que justifique al abusador.

• El silencio o intentar olvidar el abuso no son remedios. Al contrario, no sacarte el dolor, la bronca, la culpa o la vergüenza, sólo traen enfermedades.

• No pensés que esta vez va a ser la última, no des más oportunidades a la agresión. La violencia es un lenguaje que una vez que comienza no se termina, renunciá para siempre a comunicarte de esa forma.

SI NO CONOCÉS AL AGRESOR Y ESTÁS EN LA VÍA PÚBLICA

• Gritar fuego (muchas veces pedir ayuda o auxilio no da resultado, en cambio el fuego despierta mayor temor y curiosidad en las personas cercanas haciendo que acudan rápidamente).

• Podés tocar los timbres de las casas que estén a tu alcance, entrar en algún negocio o hacer de cuenta que conocés a cualquier persona que esté cerca acudiendo a ella con un saludo o estableciendo un diálogo.

• Si no te queda otra que golpear a tu agresor/a intentá que sea en lugares que duelan mucho, inmovilicen o desmayen. Éstos lugares son: - Los testículos (patada, rodillazo, piña,apretón, etc.) - Los ojos (piquete, clavar algo, etc.) - La carótide o nuez del cuello (codazo, piña, hundir con los dedos, etc.) - Los oídos (pegar al mismo tiempo con ambos puños cerrados, morder, etc.) - La nariz (piña de abajo hacia arriba, morder, clavar o introducir algún objeto, etc.)

Si te sentís abusada cualquier reacción es válida. Desde correr, gritar, golpear o hasta intoxicar a quien te está agrediendo. Elegí la forma que te sea más útil y con la que te sientas más cómoda. Tené en cuenta que la violencia muchas veces llega a tales extremos adonde es tu vida o la de la otra persona la que está en juego.




Para más información, sugerencias, críticas, aportes, etc., contactanos a la casilla de correo: edicionesdegeneradas@yahoo.com.ar


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Texto extraído de: nodo50.org