Lejos de la condescendencia que, no pocas veces, coloniza los papeles anarquistas, volvemos la vista atrás para recuperar los discursos que sobre la pornografía se hicieron oír en los medios libertarios, aportando algunos datos de contexto que les dan sentido y afirmar, con Peirats, que sigue siendo una de las pruebas del juicio del anarquismo ante la posteridad.
“La posteridad es una especie de tribunal supremo, de apelación o de casación al que recurren directamente, en gain de cause, todos los maltratados por la justicia de su tiempo. El mismo no es menos implacable que generoso con quienes torciendo arbitrariamente el fiel de la balanza de Temis se adornaron con plumas ajenas de pavo real..”1
Interesados como estamos en las relaciones entre pornografía y cultura anarquista, es decir, la representación oral, escrita e iconográfica de la sexualidad de puño y letra libertaria, debemos comenzar recalcando que la pornografía, se refiere en nuestro entorno occidental y capitalista a la manifestaciones públicas de obscenidad, ligadas estrechamente a la cultura y al tiempo que le dan sentido2.
Dado que nuestro duda es saber como asimilaron e interpretaron los anarquistas la pornografía, cabe decir que para socialistas y libertarios, la pornografía era una forma más de la esclavitud de la mujer, al mismo nivel que la prostitución, los celos, el crimen pasional u otro tipo de aberraciones sexuales degradantes; y por tanto, un problema que iba más allá de su carácter sexual o de género.
“..vayan todos los economistas, todos los amantes de la moral á anatematizar los abusos, el despilfarro, la prostitución y el escándalo de los ricos, antes que ocuparse del colectivismo por ser, según ellos, contrario á la familia y la propiedad..”3.
El significado original de la palabra pornografía, la hallaremos perdida en algún diccionario editado justo antes de la llegada del siglo XIX, siglo que sería conocido por el de los microbios, la máquina, el socialismo y la extensión de la pornografía, que recordemos antes estuvo reservado para la aristocracia, el ejercito y el clero.
“..Los lupanares y las abadías; los burdeles y los mesones; las tabernas y las mancebías; las posadas sospechosas y las casas de prostitución; las hetaires y las cortesanas; las amigas de los reyes y favoritas de los nobles; las barraganas de los clérigos y seglares; las decalvadas del siglo XIII y las tusonas del siglo XVI; las tapadas del siglo XVII y las majas del siglo XVIII; la lena y los lenones romanos; las celestinas y los padres de la mancebía; el rufián y el chulo..”4.
Allí leeremos, entre otras cosas, que la Pornografía, o Porno como todos pronto la conocieron, fue fruto de la unión libre, efímera y revolucionaria del enciclopedismo y la libertad de imprenta, aunque como todos sabemos, pronto sufrió el abandono del padre más interesado ya en cuestiones políticas y académicas, y al poco quedó huérfana de madre, decapitada por el fanatismo de la iglesia y la guerra que marcó buena parte del siglo, sobre todo en Europa.
“..En la Bastilla escribió Sade su obra que, abstracción hecha del retrato de costumbres de época, que tanto recuerda a Ovidio, a Petronio y a los cronistas bíblicos, la posteridad ha reconocido en ella un emporio de psicología. El más terrible delito de Sade fue haber plantado cara a Bonaparte. En 1801 compuso un panfleto (Zoloé y sus acólitos) que es una pura sátira descarnada contra Napoleón, Josefina y compañía..”5.
La semilla fue conservada, y poco más tarde sembrada en cautividad, pero no vería el sol hasta muchos años después, por ejemplo cuando los hijos de aquellos revolucionarios, aunque tamizados ya de socialismo utópico, hicieron las primeras pruebas al aire libre.
En esta faena encontramos en las primeras décadas del siglo al socialista francés Carlos Fourier, que esta considerado pionero del movimiento de vuelta a la tierra y rechazo de la sociedad urbano-industrial, y además autor de un sistema cultural-filosófico donde el bien estaba al servicio de la satisfacción de las pasiones, diseñando una especie de ciudad del placer, la cual, debía llevar al hombre a la perfección.
“..no sacrifiquen la felicidad de hoy a la felicidad futura. Disfruten del momento, eviten toda unión de matrimonio o de interés que no satisfaga vuestras pasiones desde el mismo instante. ¿Por qué van a luchar por la felicidad futura, si ella sobrepasará vuestros deseos, y no tendrán en el orden combinado más que un solo displacer, el de no poder doblar la longitud de los días, a fin de dar abasto al inmenso círculo de goces que deberán recorrer.”6
Con el triunfo del nacionalismo y del romanticismo burgués, la pornografía, entendida como representación oral, escrita e iconográfica de la sexualidad, abandona aquella intención original de cuestionamiento de la autoridad mostrando la celebración de la vida en comunidad y en la naturaleza, enlazada con tradiciones antropológicas repartidas por todo el globo –el simbolismo sexual más antiguo inventado por los humanos-; para convertirse en un culto a la muerte y en manifestación de la degeneración colectiva de occidente, tutelada por el estado y alentada por el estigma de la religión sobre la mujer.
“En lugar de mostrarnos las bellezas naturales y las felicidades de la tierra, la mayor parte de los poetas nos ha irritado los nervios exaltando el frenesí de la pasión, mezclando la idea del amor con el suicidio, glorificando la brutalidad del guerrero y el heroísmo del soldado, poniendo ante nuestros ojos ejemplos de asesinos, de monstruos y de locos…”7
El amor romántico, como construcción cultural aun vigente, nació atravesado por una ideología basada en la pareja monogámica y heterosexual, orientada a la reproducción y sancionada por la Iglesia y el Estado; hasta que el feminismo naciente, alzara su voz para denunciarlo como instrumento de dominación y de control social a través de la propiedad y la herencia.
“Sálvese la fidelidad, resguardemos la virginidad de nuestras mujeres, clama la pudibundería religiosa, aun a riesgo de que se llenen los lupanares y giman las mártires del hogar..”8
El menos asesino y más humano de esos monstruosos románticos, arquetipo del pornograma anárquico y precursor del moderno feminismo revolucionario fue el simpático Frankestein, al que en 1816 dio vida en una novela de tono autobiográfico la escritora inglesa Mary Godwin, unida sentimentalmente al poeta rebelde y romántico Percey Shelley, e hija de revolucionarios ilustrados.
“..Es bien la fábula de Frankestein, el monstruo que a su inventor tortura, ideada por Mary Godwin, la amante del poeta Shelley, Shelley, la hija de aquella otra Mary Godwin, que proclamó la igualdad de los sexos y se sacó de la cabeza la mujer sufragista -ese otro Frankestein que por muchos años ha de atormentar a las mujeres-.”9.
Frankenstein, considerado el primer relato de ciencia-ficción contemporáneo, rechazado por la sociedad bien pensante de su tiempo como inmoral y abyecto por la fama de sus autores, Mary y sobre todo Percie, más que porque entendieran el mensaje de la obra -prueba de ello es que bastó con reescribir el prólogo en 1831 para que fuera aceptado y asimilado-; a ojos de hoy, se presta a ser recuperado en clave libertaria y feminista.
“La más alta misión del artista es la creación de monstruos, ya que la verdadera creación no consiste en copiar la naturaleza, sino en su distorsión e interpretación”10
C
onsiderar a Dr. Frankenstein como el primer eugenista y a su criatura como el primer anarquista, se basa en que con él se representa al hombre nuevo colmado de virtudes que anunciarían luego los primeros socialistas libertarios, aunque aquí bajo un formato artificial, el primer ser animado creado por la razón y la naturaleza para beneficio de la humanidad, ..E morto uomo ed e rimanso bestia; antiparadigma de la civilización occidental y reflejo deformado de la modernidad naciente11.
Un hombre, o algo así, capaz de bastarse a sí mismo o de enfrentarse a todos los dioses para reclamar la emancipación sexual y salvar a la especie humana de su autoliquidación; pero incapaz de despertar la solidaridad humana, por su formato humanoide, industrial, y por estar hecho de pedazos de obreros muertos remendados por un científico agnóstico sin la determinación suficiente para completar el experimento creando una compañera.
“La visión de lo ocurrido en Asturias, me trae a la imaginación el monstruo del Dr. Frankestein. ¿No le veis descender, con paso incierto y maneras torpes? Es deforma, imperfecto; su cerebro sin concluir no da cabida más que a pensamientos malsanos; a impulsos criminales hacia los que tiende sus garras anquilosadas, para satisfacer sus ansias de destrucción, que es lo único que en él supieron infundir..”12
No solo la figura del Dr. Frankenstein, sino también el tratamiento de la violencia en la obra, es una clara referencia a las ideas que sobre el particular tenía su padre, el filósofo racionalista y precursor del anarquismo William Goldwin, quien aceptando el hecho insurreccional ante la injusticia del poder, repudiaba el uso de la fuerza y el ejercicio de la violencia..
“..¡Oh Frankenstein!, no seáis ecuánime como todos los demás y os ensañéis sólo conmigo, que soy el que más merece vuestra justicia e incluso vuestra clemencia y afecto. Recordad que soy vuestra criatura. Debería ser vuestro Adán, pero soy más bien el ángel caído a quien negáis toda dicha. Doquiera que mire, veo felicidad de la cual sólo yo estoy irrevocablemente excluido. Yo era bueno y cariñoso; el sufrimiento me ha envilecido. Concededme la felicidad y volveré a ser virtuoso..”13
Y si al análisis de la violencia, implícito en la obra, le añadimos la soledad a la que se ve abocado el protagonista, podemos acercarla a la imagen del anarquista solitario, identificado con la acción terrorista, cuya más monstruosa imagen en el subconsciente colectivo nos lleva, por ejemplo, a Mateo Morral.., ángel exterminador, y como tal asexuado, abocado a la soledad y a la huida.
“..Y ¿cual ha sido la causa de tal perturbación mental? Pues única y exclusivamente sus ideas perversas. Si ese hombre no hubiera bebido en libros protervos el mal vino de un humanitarismo falso, de una redención humana ilusoria [..] es seguro que no se hubiera convertido en el monstruo que vomitó la muerte desde un balcón de la calle mayor..”14
Otros de estos monstruos de la revolución, en clave sexual y femenina sería años después Carmen Rodríguez Carballeira [1914-1933], más conocida como Hildegart; revolucionaria socialista cercana al anarquismo en los últimos meses de su vida, y que dejó una amplia producción ligada a la eugenesia y sexología, en los que defendía posiciones de libertad sexual absoluta y ajena a hipocresías vigentes15.
Emparentado con el monstruo de la revolución, el monstruo de la pornografía contemporánea, tal cual la conocemos hoy, surgió con los primeros daguerrotipos a comienzos del XIX y se alentó con el desarrollo de la fotografía y luego del cinematógrafo, cuando la prostitución y la pornografía ya estaban incluidas en la larga serie de errores y vicios de la modernidad, y que supuso por extensión, la condena del arte y la literatura emergente en los países occidentales..
“Occidente lleva un siglo largo de intoxicación pornográfica. Una crisis aguda de esta fue el medio siglo de romanticismo y otra el medio siglo de obsesión cínica barrullera que estamos presenciando..”16.
Uno de los mejores representantes, desde el campo del arte realista y militante en el segundo tramo del siglo XIX, así como del acercamiento del socialismo revolucionario a la pornografía, fue el pintor y communard francés Gustavo Courbet, original de un pueblo cercano a Besançon, pionero del naturalismo más combativo y ateo convencido como el mismo afirmó ante el consejo municipal del París de La Común.
“..Me he ocupado constantemente de la cuestión social y de las filosofías que con ella se relacionan, siguiendo mi camino paralelo á mi camarada Proudhon. [..] Por esto he luchado lógicamente contra todas las formas de gobierno autoritario y de derecho divino, queriendo que el hombre se gobierne por sí mismo, según sus necesidades, para provecho suyo, directo y según su propia conciencia..”17
Por lo que a nuestro artículo concierne, Courbet fue un renovador auténtico de los desnudos femeninos, haciéndolos carnales, físicos, casi violentos; y aunque nunca llegara a ser un pintor proletario, a pesar del esfuerzo que pusiera sus amigos del Jura y Proudhon en ello, al que hizo un retrato con sus hijas, recatado y sesudo como correspondía..
“..Por esto Courbet con toda esta escuela ha sido anatematizado; por esto sus obras han causado escándalo, y fueron objeto de los mas tremendos dicterios. Pero el progreso es fatal y la escuela revolucionaria que revindica al Hombre, y que sintetiza la idea de Justicia con la forma bella, triunfará; y entonces veremos al Arte de la Revolución superior á los anteriores, y aparecerán prodigios mayores que Les estatuas griegas y las catedrales de la Edad Media”18.
Volviendo a tierras peninsulares, bordeando las fronteras aun difusas entre radicalismo republicano y anarquismo, fue en el tramo final del siglo cuando, al cobijo de cierta relajación legal sobre el derecho de asociación y de imprenta, aparecieron una serie de agrupaciones de librepensadores que desarrollaron una destacable labor de cultivo urbano de inquietudes cívicas, filantrópicas y culturales y, en el terreno práctico, sostuvieron pequeñas escuelas donde acudían algunas obreras y obreros, y en las que incidieron en la importancia de la higiene física y la coeducación de los sexos …
“¿Lo dirá porque no transigimos con la libertad del meeting socialista, con las predicaciones del libre-pensamiento, con la propaganda impresa de la prensa, con la pornografía del dibujo, con la enseñanza herética de la universidad, a la vez subversivas en el orden moral y material y cuyas últimas consecuencias son hoy por hoy las bombas de Pallás, de Salvador y de Ascheri y la pistola de Angiolillo?..”19
Aunque estos grupos libre-pensadores cuestionaron, en el día a día, el papel de la iglesia en la falsificación del amor a través del pecado, señalando que la verdadera pornografía era la tiranía cultural de la iglesia sobre la mujer, e incluso intuyendo otras maneras de vivir el amor y entender la convivencia entre mujeres y hombres, nunca idearon las herramientas necesarias para revertir la situación, quedándose en una declaración efímera de buenas intenciones.
Ejemplo de ello, son los llamados banquetes de Promiscuación en Viernes santo, pero pronto se quedaron anquilosados en prácticas y declaraciones simbólicas, y a medida que los grupos de librepensadores se diluyen en los años finales del siglo, el llamado movimiento feminista tomaba forma.
“..Un grupo de hombres, ¡Que importa quienes sean! Hoy empuña con mano potente la bandera del alistamiento para caminar al combate, e impulsados por la muchedumbre, más bien que guiándola, llevan los ideales del siglo de ciudad en ciudad [..] El viento de las revoluciones tal vez arranque de sus manos la enseña, pero esta ya no podrá ser jamás pisoteada por la reacción, si en torno a sus flotantes pliegues se agrupan, como invencible trinchera, los corazones de las mujeres españolas..”20
El dique de contención nacional-católico, incólume durante buena parte del siglo XIX ante la emergencia de prácticas de sexualidad desacralizada o antiautoritarias, comenzaba a sufrir las primeras grietas; y el anarquismo, síntesis de las ideas revolucionarias francesas y superación lógica de los planteamientos de los librepensadores, respecto al alcance transformador del sexo en el seno de la cultura moderna, estaba llamado a profundizar en la brecha por la vía de la naturaleza y la ciencia.
“Educar a la mujer en los conocimientos necesarios para cumplir racionalmente y por su voluntad la más importante misión de la vida, es fomentar y decidir el porvenir y la felicidad en las generaciones futuras; es atacar y cauterizar en su origen las miserias sociales, por donde sangra el mundo con todas sus purulencias de prostitución y pauperismo”21
Sin embargo, el anarquismo que proclamaba la existencia de una nueva moral sexual libertaria, disidente con el modelo reproductivo patrocinado por el patriarcado capitalista, amparado por el estado y la religión, dispuesto a luchar contra uno de los negocios más prósperos al servicio del ocio capitalista, conscientes de la existencia de suburbios enteros de las grandes ciudades convertidos en auténticas fábricas de sexo, especializadas en la mercantilización de necesidades humanas de primer orden, manifestó opiniones contradictorias y en algún punto simples por lo que a la pornografía y a la sexualidad explícita concierne..
“Lo lamentable no es la desorientación, sino la discordancia entre la teoría y la práctica que se da aún entre proletarios jóvenes de ideas avanzadas. Pues mientras su ideología en cuanto a la cuestión sexual es clara y delimitada, su actuación personal es cabeceante y torpe. Barcos cuya rosa de los vientos orienta una ruta, pero que en vez de seguirla marchan a la deriva”.22
Una de las voces libertarias más ilustres y más equivocadas, nacido en la francesa Besançon como Fourier y Courbet, e incluso influido inicialmente por el primero y pretendido tutor del segundo, fue Pedro José Proudhon, cuya obra póstuma -y dicen que inacabada- Pornocracia, aparecida en España en 1892, en la cual recoge y difunde estas opiniones contrarias a la prostitución y la pornografía que serían tan habituales luego en los medios libertarios..
“..El hombre es personal, voluntario, imperioso, exclusivo, hace de su mujer su confidente, su confesora, el depositario de su patrimonio y de sus necesidades, la oráculo de su conciencia. Compartir el amor de su esposa sería sacrificar su honor y su amor propio. Por su parte, la mujer no haya su valor más que por la castidad; su gloria está dentro de la fidelidad de su marido; ¿Cómo, perdiendo una, se expondría- ella a perder también el otro? Los esposos son el uno para el otro los representantes de la divinidad, su unión es su religión: toda poligamia es politeísmo, una idea contradictoria, una cosa imposible..” 23.
Llama la atención de la revisión de la obra Pornocracia en Proudhon, primero el hecho que el término no fuera expresión original de Proudhon, -documentado ya en el siglo XIII o XIV por boca de una cardenal romano, posiblemente para referirse a la alegoría bíblica de Roma como ciudad de las prostitutas-; sino también por aquellas notas pseudo-positivistas incrustadas en sus argumentaciones más que ideológicas, moralistas, al respecto de la familia, el matrimonio y el amor, y que se confirman al hacer un vaciado de contenidos alusivos a la religión.
“Por la confusión de las ideas y la anarquía del entendimiento se llega, en la moral, a la disolución y a la prostitución. Igualmente, por la prostitución y la disolución de las costumbres llegamos al caos intelectual: Todo esto se celebra; todo esto es recíprocamente causa y efecto. El hombre de costumbres disolutas no tiene principios, ni morales, ni religiosos, ni filosóficos; se construye una razón a semejanza de su conciencia..”24.
Una obra escrita contra el llamado gobierno de las putas, o lo que para él era lo mismo, de las feministas que comenzaban a reclamar igualdad de derechos y deberes, y que a juicio de Proudhon y muchos otros de su tiempo, era signo de la degeneración, una especie de aquelarre rojo-feminista que venía a acabar con la familia patriarcal y con el amor legítimo.
“Hacen coincidir dentro de la misma categoría a todos los idólatras antiguos y modernos, religiosos o simplemente artísticos y dilettanti. La supremacía acorde con el principio estético por encima del principio jurídico y moral es el verdadero fermento pornocrático. Es por esto que tanta gente arriban a la prostitución de la conciencia y el abandono del derecho, a la filosofía de Epicuro; el deleite artístico aprovecha en primer lugar, la adoración de la belleza; y también el epicureismo y la sensualidad..”25
En definitiva, estamos ante una obra característica de aquel énfasis socio-económico de los argumentos de Proudhon y de sus propias contradicciones filosóficas agudizadas con los años, pero sobre todo representativa de la opinión que buena parte de la militancia anarquista adoptaría sobre la emancipación femenina y la relación entre los sexos.
En realidad estas opiniones, digamos clásicas, del llamado padre del anarquismo, revestidas de razones contra una supuesta depravación de las costumbres ancestrales de occidente, o sea la monogamia patriarcal, defensores de la idea de la mujer como criadora de revolucionarios y la estabilidad del hogar proletario, eran conocidas la península; siendo reproducidas con frecuencia por publicistas como Federico Urales, sobre todo en la primera época de la Revista Blanca, o intelectuales anarquistas como Edmundo González Blanco.
“..Mientras los anarquistas discutan por medio de la prensa, de la conferencia y del mitin si es bueno tener pocos hijos y si hemos de tenerlos prudentemente, la burguesía puede vivir tranquila. [..] Lo que hacen falta son buenas partes genitales para engendrar y para otra cosa y buen entendimiento para hacer bombistas á nuestros hij0s..”26
También llegadas de Francia, pronto se alzarían las primeras voces por toda península, exponiendo argumentaciones sólidas contrarias a las anteriores y favorables al valor de la eugenesia proletaria, basada en la mejora higiénica y cultural de las colectividades humanas, como base para la solución de los problemas de orden sexual y biológico, y consecuentemente para la emancipación de género; y aunque corriente de opinión libertaria aun minoritaria en los primeros años del siglo XX, experimentaba ya con alegría lasexualidad libre, la procreación consciente, la pedagogía y la fisiología sexual, todo ello en el marco de la aparición de las primeras ideas articuladas sobre eugenesia proletaria desde un punto de vista positivista y antiautoritario.
“..aquellos grupos anarquistas barceloneses [..] que gustaban de cultivar la extravagancia, importada de Francia, de las libres relaciones sexuales..”27.
Como bien aprecia Bueso, Barcelona, pornópolis capitalista desde donde se producía o distribuía buena parte de la literatura pornográfica al resto de la península América, era a su vez el sitio donde el movimiento obrero, se hacía mayor en aquellos años.
Años marcados por el endurecimiento legal contra la blasfemia, la pornografía y, de paso, contra el anarquismo; primero con una ofensiva iniciada desde le gobierno por Lacierva en 1903, que continuó con otra oleada represiva en 1906 contra los delitos de imprenta -ley de Jurisdicciones-, y luego con el proyecto de ley de represión del terrorismo -verbal- que suscitó una fuerte campaña en contra en el verano de 1908, que logró paralizarla.
“Barcelona, refugi deis enemichs de la societat, al costat del anarquisme sorollós y sanchnant que s’exteriorisa per medi del punyal o de la bomba, carregada de dinamita y metralla, n’existeix un altre que, exterionsantse per medi del gravat y de l’imprempta y usant un procediment suau y fins inofensiu a l’apariencia és, ab tot, tant o mes ofensíu y perturbador que l’anarquisme dé la dinamita. Aquest anarquisme, que pot molt bé ser calificat d’anarquisme sort, no és altre que la «pornografía» aquesta plaga social que cada día va exíenentse ab mes intensitat dintre de Barcelona”28.
Entre la multitud de grupos anarquistas de orientación neomalthusiana que entonces se hacen visibles, ante el escándalo de propios y extraños, y que se expanden por las ciudades y los pueblos españoles desde Barcelona, destaca el eco que tuvo en Levante, por ejemplo entre los jóvenes de la redacción del periódico valenciano Juventud, 1903.
En éste, encontramos al médico dermatólogo Enrique Castell, que hubo de exiliarse en París poco después por su actividad societaria en la capital del Túria, y que actuaría cercano al grupo de anarquistas de acción que encabezaba el también médico neomalthusiano y corresponsal parisino de Regeneratión en 1904, Pedro Vallina, trabajando además en la asistencia in situa las prostitutas de la capital parisina.
Regularizada su actividad profesional en la península en el año 1908, Castell abrió una clínica para tratar enfermedades de la piel y sifilíticas en Madrid, al tiempo que colabora en la revista Médica de Sevilla.
“..Es verdaderamente horrible el desarrollo que va tomando la circulación de impresos deshonestos en todas las formas, así como la exhibición de películas cinematográficas y danzas provocativas en nuestros escenarios [..] De ahí se pasará, además, si es que ya no ha pasado,a las exhibiciones de desnudeces, a la terrible propaganda neomalthusiana”29
Aunque constatásemos con más ejemplos de como pornografía y anarquismo no anduvieron tan alejados el uno del otro, no podemos decir que hemos encontrado opiniones favorables a la utilización de la pornografía en un sentido revolucionario, ni entre los neomalthusianos, ni entre la prensa libertaria de diferentes tendencias30
Lo que si encontramos es a algunos anarquistas que se dieron cuenta que la pornografía, no era la enfermedad social por excelencia del cuerpo capitalista, sino sólo un síntoma de la magnitud del cambio social que se estaba fraguando y de que, emergiendo entre la degeneración industrial, el sexo adquiría un predominio estético en el arte y la literatura en general y, como no podía ser de otra manera, en la cultura libertaria.
“La prostitución es fatal, aun más, en este instante social es necesaria. Quitadle la roña de la miseria, lo que hay en ella de venta y de engaño y serán las faldas perfumadas de las perdidas el trapo rojo de la rebelión llamando a la juventud a la alegría de la vida..”31
Con el objetivo de distinguir las diferentes opiniones que, sobre el tema, tenían los anarquistas de entonces, cabría decir que debajo de esta corriente de pensamiento que centró buena parte de su interés en la educación sexual, debemos buscar la huella del llamado anarquismo sin adjetivos, especialmente influyente durante los años del cambio de siglo en los que, directamente desde París, llegó vía Barcelona para adaptarse a los requerimientos propios del periodo de transición que atravesaba el movimiento obrero.
“El siglo termina entre escombros. Hace ya más de un mes que os escucho; Fourier arruinó á Saint-Simón; Proudhon y Compte han demolido á Fourier; todos acumulan las contradicciones y las incoherencias, y no dejan más que un caos, entre el cual no se atreve uno á elegir. Las sectas socialistas pululan; las más razonables conducen á la dictadura; las otras no son más que sueños peligrosos; y al fin de tal tempestad de ideas no hay más que tu anarquía, tus atentados, que se encargan de concluir con el antiguo mundo, reduciéndole á polvo…”32
Esta interpretación amplia del anarquismo, no exenta de heterodoxia y cosmopolitismo desprendía un aire librepensador, europeista y en ciertos casos elitista,estuvo caracterizado por la iniciativa individual, la fe en la pasión creativa y de cierta ética vitalista de la cotidianidad, centrando su interés en priorizar lacapacitación social,es decir, el cambio cultural previo a la emancipación social.
“¿No ves cómo tiemblan de pavor las adineradas gentes? ¿No ves los sobresaltos de los poderosos? [...] Sólo tú eres sereno, magnífico, estamos por decir, mayestático. Eres el dueño del cotarro. Haces bien en sentirte, en este día famoso, un poco poeta, un poco loco, un poco feliz. Mañana será tarde. Te espera el taller, la fábrica, el surco; te espera un capataz bárbaro, un burgués soez. ¡Quién sabe si darás con tus molidos huesos en la cárcel! De todos modos aprovéchate: la ilusión de la libertad bien vale una juerga”33.
El hecho que estas ideas en torno al adecuado control social de la sexualidad siempre fueran minoritarias en el anarquismo peninsular, tendría una serie de repercusiones en las siguientes generaciones; por lo menos en cuanto a la utilización de la pornografía en términos propaganda se refiere, y si no que se lo pregunten a los kiosqueros de las ramblas barcelonesas, cuyo oficio implicó siempre lidiar con la arbitrariedad legislativa de los guardias, o el acoso por parte de las Ligas Antipornográficas, dispuestas a liquidar cualquier atisbo de inmoralidad o blasfemia.
“Fue el caso que Paca salió de paseo luciendo su garbo; y un hombre muy feo sacando una bomba, dispuesto a tirarla, vio a Paca y quedose parado a mirarla, -si no fuese -dijo- su garbo y su talle, en este momento volaba la calle. ¿Ve usted este bulto? ¡Pues es dinamita! Cuando iba a arrojarla vi a usted tan bonita, que aquí estoy vencido, sin fuerza… sin nada… pidiendo clemencia de vuestra mirada..”34.
Para entender la carga de profundidad de las relaciones simbólicas no exploradas entre pornografía y anarquismo, daremos un salto hasta la siguiente generación, cuando el movimiento obrero entraba en una fase nueva, y estaba siendo sobrepasado ya por la lucha antifascista y la escalada bélica en Europa, mediados los años 30
“..Pero se evoluciona de manera asombrosa y el hombre moderno necesita tanto tiempo para el negocio que no quiere perderlo ni para vestirse y por eso el culto al desnudo cuenta cada día con mayor número de partidarios sobre todo en Alemania…”35
Nos detendremos primero en las palabras de los redactores de la prensa libertaria, y concretamente de La Revista Blanca, frente a la quema de libros anarquistas y naturistas mezclados con los de literatura pornográfica en las plazas alemanas por parte de los nazis, y ante la reproducción de hechos similares en Barcelona unos meses después, con el ataque de grupos de falangistas a los kioscos de las Ramblas barcelonesas.
“Lo que hoy han hecho en Barcelona, mañana lo harán en Madrid y pasado no sabemos dónde. Por de pronto, se ha empezado, y con el pretexto de la pornografía, se nos ha agredido a nosotros [..] Y como aun no todo en el monte es orégano, convendría que esos jóvenes valerosos emplearan sus enervas en causas de mayor provecho que esa de perseguir pantorrillas y quemar martillos y guardias de Asalto”36
Era de comprender su interés en marcar lindes ideológicos, ya que la casa editorial de la familia Urales, sacó entre 1925 y 1938 una de sus exitosas colecciones de literatura popular anarquista, La Novela Ideal, en lo que no se buscaba tanto la calidad de los títulos, sino..
“..realizar el ideal de una cultura comprometida y popular, real y vital. Y a la vez contrarrestar las series burguesas típicamente consumistas, la tradición de novela rosa y de pornografía..”37
El aviso a navegantes de la redacción de La Revista Blanca tuvo efecto y, poco después, en octubre de 1934 tras los sucesos de octubre, sería asaltada durante la noche la redacción de la revista Iniciales adscrita al naturismo y la librecultura anarquista, por los fascistas de Acción Ciudadana, quienes apoyados por la guardia civil, saquearon y quemaron todo el papel; entre ellos el que en su primer numero se definía como..
“Mensuario gráfico de educación individual libertaria.- Es una revista ecléctica que trata sobre anarquismo, educación sexual y procreación consciente, naturismo y nudismo, amor libre, etc. Es una revista gráfica que publica fotos, en papel superior, de desnudos del natural (tomados en los campos nudistas), de danzas rítmicas y de excursionismo y grabados contra los vicios y los prejuicios. Es la revista de los espíritus libres.”38
Pero lo que parecía un hecho aislado, descontextualizado, viene a reproducirse en el campo nudista vinculado al grupo de la redacción de Pentalfa, asaltado meses después por un grupo armado.
“..nosotros hemos sido víctimas -21 de julio de 1935- de todas estas gentes de cerebro sucio, egoísta e inhumano, cuando nos asaltaron a mano armada en nuestro Parthenon y nos quemaron los trajes y otros valores..”39.
Todo era culpa atribuida al desnudismo, o libre cultura como se la conocía en los años 30, y de una forma más correcta el gimnosofismo, filosofía práctica que formaba parte del programa racionalista de reforma de la sexualidad en clave libertaria y científica, que difundía los beneficios del contacto directo con la naturaleza; y sobre todo, propenso a considerar necesario rechazar los vestidos para la regeneración moral del tabú del pecado y la carne, enterrando así las obsesiones y las desviaciones sexuales; lo que en la práctica se convirtió en una manifestación cultural de rebeldía que tuvo un auge importante en esos años que, como hemos visto, no contaba con el beneplácito de todos los anarquistas.
“¡Que nos contesten aquí los médicos y psicosexólogos carnívoros! [..] Como saben ellos a ciencia cierta cuando el deseo obedece a una excitación sexual morbosa y cuando a una necesidad biológica natural, consistiendo esto solo cuando el coito se dedica solo y romáticamente para la reproducción?”40.
A modo de contextualización, se ha de considerar que, fruto de la eclosión de practicas culturales libertarias tras el final de la dictadura de Primo de Rivera, entre ellas el desnudismo o librecultura, se inició al tiempo un debate entre las diferentes corrientes de interpretación del neomalthusianismo y el naturismo libertario, en la que como era de esperar, el sexo era el tema alrededor del cual todo giraba..
“..esta degeneración que constatamos, es debida al falso concepto que el hombre tiene del acto sexual y del acto genésico debido a todo este fárrago de literatura sexolfilia que no hace nada más que fecundar el cerebro de la juventud de esa obsesión sexual de la cual todos nos lamentamos por los malos resultados que nos ha dado siendo víctimas inconscientes de esa literatura descabellada e inútil de racionalidad, salida de cerebros y espíritus carnívoros llenos de lascivia y vicio sexual.”41
Como se viene leyendo, este ambiente enrarecido en torno a las asociaciones entre desnudismo, naturismo y pornografía, llegó a afectar a algunas revistas como Iniciales o la propia Pentalfa, la cual pese a su insistencia en cambiar la relación del cuerpo humano con el entorno natural, en su énfasis en una reproducción sana e incluso en definir los excesos sexuales como desviaciones, fue tachada de pornográfica principalmente por el uso de la imagen femenina desnuda.
“..Avisamos a todos los camaradas que nos favorecen con sus fotografías desnudistas, que traten de sacarlas lo más estéticamente posible, sin la exhibición de los órganos sexuales tan mal acomodados a los efectos de la óptica..”42
Visto el ambiente general que se respiraba en estos años oscuros del final de la II República, nos interesa ahora destacar como la existencia de pornofobia en el seno de la ortodoxia confederal, expresada en especial a través de los periódicos Solidaridad Obrera y La Revista Blanca, pero también en la veterana Helios [1916-1939], portavoz de la Sociedad Valenciana Naturista, que calificaba el desnudismo de vuelta a la barbarie lúbrica y la promiscuidad de vicios.., degeneró en opinión mayoritaria que rechazaba la asociación entre desnudismo y naturismo.
“El día que el desnudismo sea una práctica privada, inédita y modesta, no reflejada en los papeles sin que tengan igual acceso los feos y los deformes, [..] entonces creeremos en los postulados de ciertos naturistas y desnudistas. Mientras tanto esto no suceda, seguiremos alimentando la creencia de que se trata de una de tantas empresas inescrupulosas, llamadas a rendir fabulosos beneficios a cuatro aventureros sin moral y sin conciencia”43
Comenzada la revolución, existen datos que apuntan a una auténtica explosión de prácticas liberadoras en el largo verano del 36 como el desnudismo, integrándose naturistas y desnudistas con entusiasmo en lo que parecía ser una etapa de superación de viejas resistencias y rencillas, en que se las prometían muy felices como afirman ..dos naturistas de Pentalfa.
“Después de la revolución de julio no existe coacción moral ni material alguna para practicar conscientemente la librecultura. Librecultura quiere decir libertad integral, en cuerpo y espíritu. Los viejos moldes de la moral arcaica han sido reducidos a añicos.[..] Unos loros pobres de espíritu que se les ha antojado llamarse “naturistas”, nos trataron de “degenerados y “corrompidos”. Pero esto fue durante el “bienio negro” cosa que, ahora, estos cobardes e hipócritas no se atreverían a decir.”44
Pronto empezaron los síntomas de que la guerra estaba alterando las perspectivas, y representantes tan genuinos de la eugenesia proletaria como el médico anarquista Félix Martí Ibáñez, fueron de los primeros en advertir y poner en palabras la magnitud del problema, aunque las soluciones que propusiera venían ya marcadas por las necesidades bélicas.
“Las revoluciones, la guerra, abren la reja que encerraba a los instintos sexuales y los dejan galopar frenéticamente. [..] La castidad del miliciano que convierte su energía sexual en impulsos de lucha, en labor por el Ideal, que sublima sus instintos sexuales y los convierte en ardor combativo o su forma de manifestarse, de la fontana inagotable de la energía sexual. [..] Hombres y mujeres, tenéis el deber ineludible de no sabotear inconscientemente la Revolución incurriendo en los peligros sexuales que os señalo..”45
Afirmamos que esta linea del anarquismo respecto a la sexualidad, más que racionalista, purista, fue el eco de comportamientos pornófobos propios de la época, ya que al mismo tiempo que se instaba por la CNT la prohibición de toda publicación de signo pornográfico -en principio por la escasez de papel y como reacción al auge que había adquirido el consumo de pornografía en las grandes capitales de la retaguardia republicana en los primeros meses de la revolución-, comenzaron los llamamientos para repetir lo mismo que habían hecho los fascistas unos meses antes.
“La pornografía es una vergüenza social. Verguenza que adquiere proporciones alarmantes, a juzgar por las exhibiciones de ciertos quioscos. ¿Que hacen las autoridades gubernativas que no meten en cintura a los explotadores de esta lacra?. Camarada: las publicaciones pornográficas son un factor de degeneración racial. Donde veas exhibiciones de ese género, operasin vacilación. Sin vacilación y con energía.”46
Para los que quitando hierro al asunto, digan que todo era debido a la carestía de papel, recalcaremos que este no fue el único motivo del rechazo de la prensa a la llamada peste pornográfica y, por ejemplo, uno de los primeros acuerdos tomados por el Comité de Milicias Antifascistas de El Prat de Llobregat, fue la de corregir las desviaciones de la juventud depurando las lecturas pornográficas, pero es que además, a pesar del vacío de información en la prensa de la época, la corriente de opinión contraria a la pornografía y sus derivados se extiende a partir de 1937 y es un clamor antes del verano.
“La prensa que a nada y a nadie representa y la literatura vacua y sicalíptica, deben desaparecer por higiene y para que los periódicos, libros, folletos y revistas auténticamente antifascistas que realizan una gran labor educativa, informativa e instructiva, no tengan que reducir el número de sus páginas o dejar de publicarse por falta de papel adecuado..”47
El punto de inflexión lo situamos simbólicamente en torno a los sucesos de mayo en Barcelona, momento en que ve la luz el último número de Iniciales, del 2 de mayo de 1937; pero será a través de la revista Pentalfa, que podamos constatar las vicisitudes que vivieron a partir de este momento, y de porque sus publicaciones fueron retiradas de los quioscos, pasando a ser distribuidas solo por correspondencia.
“Todo esto no tendría ninguna importancia, o la tendría muy relativa, si el público no estuviera confundido por los reportajes, las películas y las revistas, donde los naturistas son presentados como monos sin pelo, bien entendido, viviendo en parques especiales, con las indumentarias de Adán y Eva, nutriéndose solo con plantas en estado natural, como los rumiantes, durmiendo en la tienda en mezcolanza, etc.. [..] Hay que reconocer también, para ser justos, que algunos exaltados, como los hay siempre, han contribuido mucho, con su comportamiento incorrecto, a que se diera pábulo a estos rumores equivocado..”48
Todo indica que tras la revolución los miembros de Pentalfa adquieren responsabilidades en el Sindicato Único del Vestir, ya que se sugiere que administran tintorerías colectivizadas y sabemos que hicieron envíos de ropa al frente, e incluso siguiendo las directrices del Servicio de Propaganda Sanitaria, editaron algún folleto sobre enfermedades venéreas; y poco a poco debieron integrarse en labores propias de la organización Solidaridad Internacional Antifascista, SIA, sobre todo por el Sanatorio Naturista para Niños que regentaron hasta el final de la guerra, bajo el paraguas del ministerio de Instrucción Pública y el apoyo confederal, organizando frecuentes y muy criticados festivales infantiles, aunque acabaran por quitarle el apelativo naturista.
“Cal que ens Pentalfem però sense perdre els modes i els principis. [..] Recomanem serenitat i moderació en el nudisme, que a Catalunya ha d’esser català per sobre de tot. Esperem que les mares de familia i els pares que sàpiguen del cert que ho son i de qui ho son, prestaran el suport que cal a aquesta campanya que avui comencem i que voldriem acabar avui tanmateix en pau i bona harmonia. Col·lectivitzeu la inmoralitat!..”49
Para concluir, recordaremos que no se ha tratado de discutir aquí la validez de los argumentos contra la pornografía expresados desde los medios libertarios, sino constatar como esta pornofobia fue aplaudida por los comunistas y asumida por las autoridades republicanas y sus voceros, censurando su distribución pública, coincidiendo con el momento en que se insta la desmovilización de las milicianas del frente para ocupar un papel secundario en la retaguardia, y se impone la táctica militarista y autoritaria necesaria para ganar todas las guerra y, de paso, poner fin a la revolución.
“..Una de las cosas que más nos urge aplastar, porque nos daña profundamente, es la peste pornográfica [..] El mal grave reside en esas publicaciones con portadas rimbombantes, llenas de títulos de un cientificismo capcioso, donde la atención del soldado y del estudiante adolescente se quedan prendidas entre las palabras que no entienden y aquellas que se refieren al sexo, que sí las entienden y le atrae con irresistible fuerza [..] En todos estos librajos se encuentran fotografías de desnudos femeninos, parciales y totales..”50.
Visto como el movimiento libertario no supo afrontar con garantías, y desde el principio, el reto de utilizar la pornografía como herramienta de propaganda y agitación revolucionaria, de poner la ciencia del placer al servicio de la emancipación de los géneros humanos, hemos señalado algunas de las causas de que el error se volviera contra ellos, llevando a muchos a coincidir con posiciones reaccionarias como las señaladas, asumiendo sin más y de una manera bastante simple, los argumentos pornófobos, abolicionistas e incluso llegando a la culpabilización de las prostitutas, o de la mujer o de las feministas, que para algunos libertarios también seguían siendo lo mismo.
“..Si esto es el amor, aborrezco a la mujer y a todos los que, por encima de la guerra y de los ideales libres, abandonan sus puestos y dejan de acudir a las asambleas. El amor toma a la sexualidad por una necesidad natural al deseo, pero no como sistema orientado a un apetito desmedido.”51
Tengamos paciencia, sigamos trabajando juntas, cuando las costumbres de las mujeres sean más puras, las leyes que se inventan los hombres serán menos puercas y monstruosas52
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NOTAS:
52“Ciencia de las caricias no quiere decir libertinaje y perversión. En el amor todo está justificado y todo queda ennoblecido, pero que se cuide de no llegar a sacrificar las susceptibilidades de la mujer. Aun en esto, el amante deberá usar cierto tacto no desprovisto de delicadeza, a fin de llevar al ánimo de la mujer el concepto de que todos los gestos del amor son nobles y bellos, cuando son purificados por una recíproca ternura y sobre todo cuando no van precedidos de ningún cálculo degradante y que ninguna fingida complacencia lo rebaja ni lo embrutece..”, ESTUDIOS nº 87, Noviembre 1930, p. 7. MARTÍNEZ RIZO: El amor dentro de 200 años. La vida sexual en el futuro. Visión novelesca de rebeldías futuras. Biblioteca Orto, Valencia, 1932 110p; KOLLONTAY: La mujer nueva y la moral sexual. Estudios, Valencia, 1935.
Texto extraído de: Juan Grau Roca