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jueves, 27 de marzo de 2014

"NO ES HORA DE CALLAR" JINETH BEDOYA


El 25 de Mayo de 2000, la periodista colombiana Jineth Bedoya fue secuestrada a las puertas de la Cárcel Modelo de Bogotá.

Estaba investigando una historia sobre el tráfico de armas a manos de agentes del Estado y el grupo paramilitar de extrema derecha AUC (Autodefensas Unidas de Colombia).

Tres hombres la retuvieron por más de 16 horas, la torturaron y la violaron. Los tres serían posteriormente identificados como integrantes de AUC.

Sus agresores comparecieron ante instancias judiciales, admitieron haber participado en su secuestro y la Fiscalía General de Colombia declaró su caso crimen de la humanidad.


Actualmente, compagina sus investigaciones periodísticas con su activismo, en el que ahora trata de implicar a los hombres porque según dice,"ellos lideran el 98% del problema". El lema de la campaña que ella promueve es "No es hora de callar". Jineth Bedoya denuncia que 'El cuerpo de la mujer se usa en Colombia como arma de guerra' y que 'El ataque sexual como arma de guerra tiene una impunidad del 98%'

Jineth se sigue emocionando cuando cuenta su historia. Confiesa que no duerme apenas y que ha renunciado a tener vida personal, que no tendrá hijos y tampoco se casará.

Pese a todo, Jineth no inspira compasión sino más bien admiración, simpatía y fuerza. Ella lo explica perfectamente, pasó del ¿Por qué me pasó esto a mi? Al ¿Para qué me pasó esto a mi?

Es el paso de victima a líder, es la razón de su existencia, es un gran acto de generosidad.

Foto: David Sánchez y Héctor Fabio Zamora
"Lo más complicado es encontrarte sola, encontrarte con el cuerpo marcado, como huérfana de todo. Y yo me sentía así incluso después que entendí que tenía que hacer algo, que tenía que asumir mi vida, que tenía que seguir. Sólo que yo no quería seguir. Así que mi primera idea fue la del suicidio. Pero cuando empecé a buscar la forma de irme, me encontré tan cobarde para irme… Porque decía: 'si me tomo algo puede que no me muera y quede peor'.

Tenía entonces que buscar una fórmula para quedarme. Y la única respuesta que encontré fue que si me quedaba tenía que seguir haciendo lo que me daba fuerza y era el periodismo.

Para mí era muy difícil salir porque estaba llena de hematomas. Mis brazos eran impresionantes, eran morados completamente de los golpes… las manos, el cuerpo… la cara estaba muy golpeada y sentía mucha vergüenza de que la gente me viera así. Pero el día que ya podía mostrar la cara -que fue más o menos 15 días después del secuestro- , ese día decidí volver al periódico (El Espectador).

Fue una cosa muy emotiva, porque yo llegué, no podía casi caminar y la redacción era muy grande. El director del periódico entró conmigo y toda la gente se paró. Eran, no sé, 200 periodistas. Y empezaron a aplaudir, me hicieron una fila larguísima. No hubo una sola persona que no me hubiera abrazado ese día.

Cuando ocurre todo esto, sin embargo, nada más hablamos del secuestro. Digamos que el compromiso que hizo el periódico, por solicitud del director del periódico, por respeto a mi dignidad y por todo ese tema, es que no habláramos de la violación. Y nunca se tocó el tema de la violación. Es más, después de que ocurrió todo, mis compañeros no sabían que me habían violado. Sabían que me habían secuestrado y me habían golpeado.


Hasta que en una entrevista que un canal de televisión le hizo a Carlos Castaño (el líder de las AUC), meses después de mi secuestro, el propio Carlos Castaño habló de mi violación. Ese día mis colegas se enteraron. Y fue durísimo. Yo en dos días no pude ir a trabajar, porque quedó como al descubierto el tema. Pero yo misma me encargué de silenciarlo, pedí que no se hablara del tema, que nadie me preguntara, y así fue.

En ese momento era muy fuerte el tema del secuestro en Colombia. Y el 90% de los temas que llegaban estaban relacionados con secuestro, por lo que empecé a escribir de eso. Y, durante el primer mes, cada historia terminaba en una crisis de llanto. Yo me iba para el baño, lloraba mucho, mis compañeras me encontraban allá, me decían que lo pensara, que lo mejor era que me fuera del país. Yo decía: "No puedo irme, no puedo irme porque no le hecho nada a nadie, no le debo nada a nadie".


Luego, como a finales de julio, cuando habían pasado más o menos dos meses (de mi secuestro), se dio una confrontación muy fuerte entre paramilitares y guerrilla en el norte del país, en la zona del sur de Bolívar, y yo pedí que me dejaran ir. En el periódico obviamente no querían que yo me moviera a ningún lado por el tema de la seguridad, pero yo le envié un correo a Carlos Castaño diciéndole que yo iba a seguir trabajando y que necesitaba que los paramilitares me dieran garantías para hacer mi trabajo. Él me respondió que no había ningún problema y me fui para el sur de Bolívar. Yo creo que eso fue la prueba de fuego, porque fue enfrentarme nuevamente a mis victimarios, que eran los paramilitares.

Yo asumí una posición radical en mi vida y fue que me alejé completamente de mi familia. Me quedé con mi madre, y ella es el eje de mi vida, pero me alejé mucho de mi hermana y mis sobrinos por el tema de seguridad. A mi padre nunca le volví a hablar. Yo quería coger mi dolor y cargarlo yo sola, no quería ponérselo a alguien más.

Retrato de Jineth Bedoya por Nancy Espina
El primer año tuve ayuda psicológica, pero llegué a un punto en que sentía que esa ayuda ya no me servía de nada y la deseché.

Mi realidad es muy dolorosa porque en mi caso no hay justicia. Solamente hasta el año pasado se removió el proceso judicial, gracias a que hablé.

Y por primera vez en 12 años se judicializó a tres de los implicados, tres paramilitares. El proceso hasta ahora está arrancando y lo que se ha encontrado hasta ahora es muy doloroso, porque en mi secuestro hay involucrada gente que yo nunca me imaginé. Y si con lo que yo puedo hacer, con los contactos que tengo no ha pasado mayor cosa, ¿qué pasa con el resto de casos? Eso es lo que pasa en Colombia. ¿Si conmigo no ha pasado casi nada, qué pueden esperar el resto de mujeres?"


Aunque Jineth Bedoya denunció su secuestro y violación ante las autoridades inmediatamente después de los hechos, durante más de 11 años la justicia colombiana no hizo mayores progresos. En Mayo de 2011, sin embargo, Bedoya llevó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, lo que obligó a la Fiscalía General de la República a retomar las investigaciones. A la fecha, un exparamilitar ya admitió su participación en el secuestro y otros dos también están siendo procesados por las autoridades.


En septiembre de 2012, la Fiscalía determinó además que el secuestro, tortura y violación de Bedoya constituían "crímenes de lesa humanidad", por cuanto los actos de los paramilitares eran parte de una conducta "sistemática" empleada "como método de guerra con el fin de acallar la voz de quienes se atrevían a exponer a la opinión pública sus desafueros y violaciones".



Esto significa que los crímenes en contra de la periodista no prescriben.


Texto extraído de:mujericolas.blogspot, www.bbc.co.uk

miércoles, 19 de marzo de 2014

¿PORNO PARA MUJERES?, ¿MÁS SEXUALIDAD Y MENOS SEXO?





79% de las mujeres afirma haber visto porno a solas... ¿Con qué objetivo y qué diferencia tiene con el que está dirigido por y para hombres?.



Cuando se explora el porno para mujeres se encuentra que hay más masajes, caricias, besos y Cunnilingus. Pero no sólo eso, en el porno para mujeres los tiempos son otros, hay mucho más tiempo para la auto estimulación vaginal, la imagen está más cuidada y los cuerpos se acercan más a la realidad. Lo que no quita que también haya pasión y morbo, pero lo que se encuentra es más contexto y, sobretodo, una visión igualitaria a la hora del sexo.


Según un estudio realizado por el Departamento de Educación Sexual de PRIME Argentina*, el 79% de las mujeres afirma haber visto películas porno sola sola.Las historias suelen ser muchísimo más creíbles, con argumentos más elaborados y no todo gira alrededor de la penetración. En el porno tradicional, el hombre es el protagonista y la mujer es una herramienta que se limita a satisfacerlo. Este es el giro que el porno femenino propone: la protagonista es la mujer.

El 33% de las mujeres cree que mirar películas porno motiva sus fantasías. También nos encontramos con que las mujeres se despiertan maquilladas, peinadas y excitadas a las 6 de la mañana, u hombres que tienen una erección desde antes de bajarse los pantalones y con miembros bastante por encima de los tamaños de la media. No deja de ser ficción, pero en general es mucho más realista.

También hay menos cachetazos, gargantas profundas, colegialas, músculos y siliconas. Puede que haya algo de todo esto, pero no en exceso, como en el porno tradicional.
El porno dirigido por mujeres y orientado al público femenino puede ser más romántico, pero siempre es más glamoroso.

Erika Lust, referente del porno femenino

Una de las directoras y productoras de cine erótico que está revolucionando la industria con su punto de vista femenino es Erika Lust, licenciada en Ciencias Políticas y autora de cuatro libros, tres cortos y cuatro largometrajes. Sus películas son más cercanas a las fantasías femeninas que las del porno tradicional.

Mirar porno femenino es una experiencia que los hombres no deberían dejar de tener, porque es una muy buena forma de  entender el punto de vista de la mujer y comprender que la sexualidad es muy distinta a lo que sugiere el porno tradicional.




El 54% de las mujeres afirma que mirar porno suma a la relación de pareja
Igualmente, es importante no caer en el clásico “el auto y el fútbol para el nene, la muñeca y la cocina para la nena”, “el porno hard para los hombres y el porno soft para las mujeres”. Lo esenciales tener opciones y poder elegir qué es lo que queremos. Un día podemos ver una película de acción, otro día una romántica, luego una porno tradicional y en otro momento una porno romántica. Seguramente podamos concluir en que en la variedad está la diversión.

En el porno dirigido y orientado a las mujeres, erotismo y pornografía se unen para acercarnos un estímulo que, además de excitarnos y darnos ideas, puede ser una gran fuente de inspiración sexual.




El autor es sexólogo del Departamento de Educación Sexual de preservativos PRIME Argentina.

*Estudio realizado por el Departamento de Educación Sexual de PRIME Argentina, sobre una base de 660 mujeres.



Por Patricio Gómez Di Leva

Texto extraído de: rouge.perfil.com