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domingo, 5 de abril de 2015

MUJER, ¿EL OBJETO DE DESEO DEL ARTE?


Ya lo advertían las Guerrilla Girls allá por los años ochenta: menos del 5 por ciento de los artistas de arte moderno del Metropolitan Museum de Nueva York eran mujeres; mientras que el 85 por ciento de los desnudos que aparecían en las obras de arte eran femeninos.

Ilustración: Javitxuela

Vaya por delante que no tengo ningún problema con que el arte represente cuerpos desnudos. No me incomoda la desnudez, ni mucho menos. Sin embargo, la imagen de la mujer a lo largo de la historia del arte ha estado pasada por el filtro de la mirada masculina. Se nos ha mostrado siempre ese modo de mirar, por lo que la representación de la feminidad y de los cánones de belleza de las mujeres se corresponde con una visión concreta y, en general, hecha por hombres.


De esta manera, la mujer no ha sido sujeto activo del arte; sino objeto del mismo. Es cierto que cada vez más mujeres se abren paso en el mundo del arte, gracias a la lucha de colectivos como las mencionadas Guerrilla Girls, a artistas como nuestra querida Frida y al tesón y la valentía de todas esas mujeres que cada día se abren paso en un universo en el que los hombres siguen teniendo una presencia aplastante.

Los museos de todo el mundo las mantienen encerradas en el almacén fuera de la vista.
Exige que los museos muestran más arte por mujer ahora.

Si nos damos un paseo por cualquiera de los museos más importantes del planeta, podremos sacar una conclusión bastante clara: el desnudo de las mujeres es un tema muy recurrente en la historia del arte. Desde las esculturas de la Grecia clásica hasta las Señoritas de Avignon de Picasso, encontraremos una galería de desnudos de toda clase y condición. Y aunque los cánones de belleza, las técnicas artísticas o los movimientos artísticos hayan podido variar, siempre se ha tendido a mostrar una belleza ideal que proviene de la visión de los hombres.

Estoy convencida de que mucha gente intentará rebatir estas opiniones. Recuerdo que yo misma, cuando estudié historia del arte (tanto en el instituto como en la universidad, en diversas asignaturas), no era consciente de que la representación de las mujeres y de su cuerpo estaba sesgada. Hasta que una asignatura sobre la representación de la mujer en el arte me abrió los ojos.

Turquino y Lucrecia, de Mariano Fortuny Marsal (1861).
Representa la violación por parte del hijo del último rey de Roma hacia Lucrecia; la violencia se representa en un barroco italiano enfocándonos en el cuchillo mientras que en el fondo oscuro encontramos a un sirviente que se esconde.

No es que de repente dejara de apreciar la belleza de esculturas como la Venus de Milo o de pinturas como la Maja Desnuda de Goya. Es simplemente que me di cuenta de que me habían enseñado a mirar de una manera determinada. La representación del cuerpo de las mujeres es una mirada dirigida, diseñada por hombres en su mayoría, e irreal en muchos casos. Con el pasar de los siglos y la llegada de las vanguardias, el cuerpo femenino llega incluso a fragmentarse, mostrándonos solamente ciertas partes del cuerpo de la mujer y despersonificándola por completo.


“La violación” (1934) – René Magritte

Para aquellas voces que se alcen diciendo que también hay desnudos masculinos en el arte… Sí, claro que los hay, pero la representación es totalmente diferente. Hasta mediados del siglo pasado, sus órganos genitales casi siempre aparecían disimulados o, directamente, tapados; mientras que a las mujeres se las pintaba completamente descubiertas sin ningún pudor. Además, el desnudo masculino ha ido ligado en muchísimas ocasiones a la medida del ser humano, como el archiconocido Hombre de Vitruvio de Da Vinci.


No deja de ser significativo: la mujer es representada como objeto de deseo del hombre y este representa el canon y la medida de todas las cosas. El arte no es sino un reflejo de la sociedad, de lo que ocurre a nuestro alrededor.El hombre representa al hombre como el canon y la norma. En cambio, la mujer no representa, sino que es representada por el hombre también, en este caso como lo otro; ya que no tiene la oportunidad de representarse a sí misma.

Poco a poco las mujeres artistas van representando a mujeres de diversos tipos. Y creo que ese modo de mirar es la señal de que, poco a poco, la sociedad va cambiando. Y estoy segura de que llegará un día en el que las paredes de los museos nos muestren esa diversidad. Y las mujeres ya no tendrán que estar desnudas para poder entrar en los museos.
¿Tienen las mujeres que estar desnudas para entrar al Metropolitan?
Campaña de las Guerrilla Girls en 1989

Eloisa y Javi
Texto extraído de: proyecto-kahlo.com

1 comentario :

  1. MUJER OBJETO DE DESEO , desde la mirada masculina ¡¡¡¡

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