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lunes, 26 de enero de 2015

¿Y SI UN DÍA NADIE HICIERA LA COMIDA?



El trabajo reproductivo sigue recayendo mayoritariamente en las mujeres, poner la lavadora, cuidar a los niños, hacer la compra, fregar, limpiar la casa, estar pendiente de los abuelos o cuidar a los enfermos de la familia. A pesar de que el trabajo de cuidados que se lleva a cabo dentro de los hogares y que sigue recayendo con fuerza en las mujeres (al día dedican dos horas y cuarto más que los hombres a las tareas del hogar, según datos del INE) no se remunera ni contabiliza en el PIB.

Denunciar que se relegue el trabajo de cuidados a las mujeres y se exima a los hombres de ellos como si se tratara del orden “natural” de las cosas nos lleva a ser llamadas "integristas, feminazis..."...¿Os suena?.

El machismo " de izquierdas"



Día a día me doy cuenta de la necesidad de defender el feminismo frente a las concepciones falaces de "superioridad de la mujer" o "discriminación" que muchos creen definición del mismo. Lo diré una vez más: el feminismo busca la igualdad real entre hombres y mujeres. Una vez interiorizada esta premisa podemos abordar el tema seriamente.

Es obvio que vivimos en una sociedad patriarcal, y todxs nosotrxs hemos actuado de forma machista alguna vez sin darnos cuenta de lo que significa. Lo que a mi, personalmente, me resulta más preocupante es el machismo en la izquierda. Es curioso porque muchos me dicen que si eres de izquierdas no puedes ser machista pero, por desgracia, hay mucha gente que lo es. Me preocupa más que el machismo en la derecha porque ya sabemos cómo es su moral, sabemos que van de cara con el machismo y no es algo que me sorprenda por su parte. Por eso "sólo me queda confiar en la izquierda" (juajuajua), pero veo que muchos se disfrazan de feministas y luego son igual de machistas que la derecha. Es entonces cuando sucede que si alguna feminista denuncia este tipo de actos machistas en la izquierda muchos saltan y comienzan con que son “paranoias”. Insultan y ya no quieren escuchar ni entender.

Está claro que en toda ideología existen esta clase de falsxs feministas, simplemente mi experiencia ha sido en gran parte con ellos. Todxs parecemos darnos cuenta de los actos machistas de los demás, y todxs los criticamos de la misma forma. Cuando el comportamiento machista ha sido por nuestra parte, nos escondemos. No lo admitimos y nos excusamos en una "crítica social" o peor, en una "broma", insulto....nos ponemos a la defensiva y pasamos al ataque y descalificación personal de aquella persona que intenta hacérnoslo ver o razonar (está el curioso caso de los que nos denominan "hembristas" o "feminazis" o "integristas"....). Es cierto que entre cierto sector abanderado del feminismo las cosas han degenerado paulatinamente hacia un feminismo burgués muy criticable, pero en general, este no es el caso. El uso de estos calificativos típicos del lenguaje patriarcal no hace más que dañar a la gente que verdaderamente lucha por la igualdad. Por eso no quiero compartir una revolución que no sea feminista y menos si tengo al lado a un supuesto compañero, amigo o hermano que me llama “feminazi” o “hembrista”, utilizando así el lenguaje del patriarcado. Si hacemos las cosas tenemos que hacerlas bien.



Vosotrxs diréis que la sociedad no es ni xenófoba, ni homófoba y lo menos de todo machista!, "¡Ves cosas donde no hay nada!", "Eres una integrista y por eso estás sola"..... Bien, las cosas se han suavizado, no son lo que eran, pero creo que solo superficialmente.

Nuestra educación ha sido tan pésima que ni siquiera ha trabajado decentemente por construir unas mentes más libres y abiertas y seguimos teniendo un montón de ideas arcaicas que podrían corresponder a nuestrxs abuelxs, o a lxs xadres de nuestrxs abuelxs. Busca en tu memoria conversaciones con amigxs, hermanxs, conocidxs, vecinxs… y piensa. Seguro que has palpado el machismo, la homofobia o la xenofobia. Y no hace falta tener sesenta años.
Me preocupa esta permisividad, esta tolerancia, este modo de tragarnos todo, de no decir “basta”.


Somos capaces de ser convencidxs de las cosas más inverosímiles. “Esta tía exagera”, pensaréis. Bien, pasen y vean que “progres semos todos” (aunque reproduzcamos un montón de micromachismos o machismo a secas).


NUESTRAS MADRES

Sí, esas señoras que han estado en el medio de ideas patriarcales y un nuevo resurgir de la mujer, que no han sabido bien encontrar su lugar, que quieren que la mujer avance con ciertos “peros”. Mujeres que, entiendo, no han sabido encajar todo esto, y por muy modernas que se vean, tienen una historia familiar a sus espaldas, una educación machista por excelencia, años de represión. Ellas han hecho lo que han podido, sin más. Esas madres que nos han dicho: “no seas golfa”, “no te comportes como un chicote”, “eres poco femenina”, “haz las labores de la casa, tus hermanos no tienen por qué hacerlo, son los hombres”, “que trabajador es tu hermano, pobrecito, cuánto madruga, cuántas horas hace en la fábrica” (y jamás han dicho cuánto esfuerzo haces tú manteniendo varios trabajos, estudiando y ayudando en cosas de la casa, porque es lo que se espera de ti, porque eres mujer y no te quejas, y lo haces y nadie vendrá a decirte “felicidades”), “sirve a tu padre el primero y las mejores raciones”, “ningún hombre te soportará”. Seguro que muchas de vosotras reconocéis estas frases.

Cierto es, como dije, que nuestras madres han hecho esfuerzos por adaptarse, y han contrarrestado esto con: “hija, si no te casas, no es el fin”, “si no encuentras una pareja que quieras y te trate bien, mejor estar sola”, “ojalá hubiera sido yo tan independiente como tú”, “pues sí, que las chicas lo pasen bien, eso que se llevan para el cuerpo, que nosotras hemos sido muy tontas”. Repito que ellas lo hicieron lo mejor que pudieron. Pero ahí están parte de sus ideas, machistas como su educación, como gran parte de la educación que se ha recibido en este país durante décadas.... y lo han transmitido a sus hijos, si es que estos no han querido renunciar a esos privilegios que el patriarcado le ha otorgado sin más, por tener un pene entre las piernas......


NUESTROS HERMANOS, NOVIOS, COMPAÑEROS DE PISO......PROGRES



Hijos de esas madres que les han eximido de realizar cualquier tarea en el hogar (barrer, tender la ropa, poner la mesa, hacer las camas, la comida y demás) ...si, esas tareas que marcan la diferencia real sobre la aplicación de las ideas que defienden. Participar en hacer las labores del hogar define la actitud de las persona. Sólo desde esta concepción de que nuestras actitudes personales son los átomos del Poder podemos cambiar la realidad, su materia y no sólo elucubrar.

Les escuchamos decir “Yo no soy machista, yo friego”, dicen con orgullo como si ser feminista fuera directamente proporcional al número de vasos que hagan “rechinar” de limpios. "Yo no soy machista, me hago la cama todos los días", qué bien, y yo te aplaudo porque seas capaz hasta de limpiarte el culo por ti mismo. "Yo no soy machista, dejo a mi madre que me haga la comida porque eso le hace feliz y se siente realizada, y yo a cambio la llevo en el coche cuando hace falta, le presto dinero y hasta le abro los botes de cristal cuando ella no puede", si estamos ante el hombre altruista y solidario que caracteriza su ideología super progre"
Si, los hombres de izquierda tienen ideas de avanzada con respecto a la mujer hasta que… Ven amenazada su supremacía.

Pero, ¿Quién quiere oir la verdad? ¿quién necesita pensar?, ¿Alquien está dispuestx a renunciar a sus privilegios?...Ojalá empecemos a cuestionarnos a nosotros mismos con un poco de autocrítica. Las actitudes machistas son un conjunto de acciones que, por desgracia, están universalizadas y debemos cambiar entre todxs.

Mientras tanto....¿qué pasaría si un día nadie hiciera la comida?.....

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