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domingo, 10 de enero de 2016

RÉGIMEN FALOCRÁTICO Y NEOPATRIARCADO

La falocracia prima un órgano por encima del otro, una práctica por encima de otras, una identidad por encimas de las demás. El hetero biovarón con falo, penetrador y masculino será la materialización del neopatriarcado en el régimen falocrático.


Ángel Amaro
Sociólogo y Activista LGTBIQ


En los entresijos de la postmodernidad líquida el régimen ultraliberal redobla sus esfuerzos por presentarnos un “patriarcado soft” o, como bien apunta Alicia Puleo, un “patriarcado de consentimiento”. Un sistema sexo-género más injusto e inhumano que cualquier otro pero con mejor presencia, de cuello blanco.

Cuando la mirada masculina es el centro de lo Social estamos ante el androcentrismo. Un canon masculinista que se convierte en parámetro o vara de medir. Este androcentrismo que etiqueta y cosifica, se desenvuelve en un contexto heterosexista (presunción de heterosexualidad obligatoria), al mismo tiempo que falocrático (mirada fálica como canon y parámetro que evalúa y binariza).


La falocracia prima un órgano por encima del otro, una práctica por encima de otras, una identidad por encimas de las demás. El hetero biovarón con falo, penetrador y masculino será la materialización del neopatriarcado en el régimen falocrático. La falocracia invisibiliza ciertos órganos y empodera otros; estigmatiza unos y sobredimensiona el pene. Es la falocracia la que otorga un estatus al pene por encima de la vagina, al semen por encima del flujo vaginal, al glande por encima del clítoris, al prepucio por encima del himen y a los testículos por encima de los ovarios.

El neopatriarcado hace de la eyaculación femenina un tabú, sólo evidente para las ninfómanas; convierte a la masturbación femenina en una práctica incompatible con el hecho de tener pareja; reduce el aparato sexual de las mujeres a un aparato reproductor propenso a repesiones de legislaciones de turno y moralinas de la Iglesia. Negar el derecho a decidir de las mujeres es el mayor exponente del régimen falocrático.

La batuta coordina, el pináculo se erige, la fuente ensalza, la porra atiza, la tiza apunta, la regla amenaza, el bastón impone, la columna romana rememora… Estamos rodeados cotidianamente de formas fálicas, marketing y elementos falocráticos que los tenemos (generalmente) interiorizados como habituales o socialmente aceptados.


El Imperio Romano levantó columnas en homenaje a los emperadores y sus hazañas, la Iglesia erigió iglesias que se levantaban al cielo con el fin de alcanzar la inmesidad del Reino de los Cielos, el capitalista construye inmensos rascacielos como símbolo de su poder económico, en los parques de las grandes plazas hay potentes chorros de agua que emanan de las fuentes en posición vertical levantándose varios metros y transmitiendo poder, etc.
La falocracia históricamente atribuyó poder/control al falo del hetero biovarón y sumisión/pasividad al resto de órganos (vagina, ano y boca). Expresiones como “que te den por culo”, “que te follen”, “vamos de culo”… son el vivo ejemplo de que la falocracia estigmatiza el sexo anal y el uso sexual que se pueda hacer del ano. Asimismo pasiviza la vagina y reduce a las mujeres a meros objetos sexuales destinados a satisfacer “la infinita actividad sexual” del falo propiedad del hetero biovarón blanco, occidental, masculino y penetrador.

El porno es falocrático (de ahí la aparición del postporno y la deconstrucción crítica que se hace del mismo) porque el pene y la actividad de éste es el que marca el climax de las escenas, la ciencia es falocrática porque es androcentrista y tiene una mirada masculinista, y como no… la publicidad es falocrática porque busca legitimar el canon binarista y castrar la emancipación sexual de las mujeres vendiéndoles cortinas de humo en un manipulado contexto de “liberación sexual”.

El consumismo cae en tópicos sexistas para atraer la mirada del hetero biovarón y recordarle que tiene privilegios biológicos que legitiman cierto estatus quo. La falocracia explica por qué se ve tan mal la ninfomanía, por qué hay gente que culpabiliza a las mujeres en caso de violación, por qué hay quien defiende la trata de personas con fines de explotación sexual, por qué hay quien practica la ablación del clítoris a niñas de diez años, por qué las mujeres siempre tienen que mear sentadas, por qué los condones femeninos son tan poco comercializados, por qué las vaginas siempre están legisladas por códigos penales y los penes no, etc.


En este patriarcado de consentimiento de nada sirve subirse encima de unos tacones si la falocracia se sube en encima de ti y la llevas cargando encima de un lado para otro como una losa bien pesada.


Los valores falocráticos estigmatizan la sexualidad y cuerpos de las mujeres y algunos hombres (no nos olvidemos que los hombres que manifiestan tener actividad sexual anal también son víctimas de la falocracia por “dinamitar” e ir en contra de los “intereses” del falo del hetero biovarón masculino y penetrador).Se puede decir, muy a mi pesar, que el neopatriarcado está asentado en cimientos demasiado sólidos que dificilmente podrán ser aniquilados si no es con un trabajo latente y de largo de recorrido. Sólo una praxis feminista, desde la unidad de acción, podrá dilapidar y deconstruir los valores falocráticos, binaristas, heterosexistas y androcentristas que nutren y dan vida al neopatriarcado del presente.


http://www.diasporaqueer.blogspot.com.es/
Texto extraído de: pikaramagazine.com

lunes, 21 de septiembre de 2015

LA INTENSIDAD DE LOS ORGASMOS

Ilustración: Sonia R. Arjonilla

“¿Se puede medir la intensidad de los orgasmos? ¿Cabría plantearse diferencias por sexo (si son más intensos los orgasmos femeninos o los masculinos)?”.


Buscando investigaciones sobre la intensidad de los orgasmos, encontramos al psicoanalista William Reich, que acuñó el concepto “orgón”. El orgón es la energía vital de todo organismo, es la fuerza motora del reflejo del orgasmo. Y para hacerlo visible creó el Acumulador de Energía Orgónica, cuyo objetivo era hacer fluir la energía por el cuerpo de sus pacientes. Esta etapa de Reich fue considerada como delirante por la comunidad científica de la época, aunque actualmente… ¿quién sabe?

La intensidad de los orgasmos es difícil de medir, puesto que tiene un gran peso subjetivo. Orgasmo sólo hay uno, pero interaccionan tantos factores que ninguno nos sabrá igual. Todo ser humano es una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales… ¡y en el orgasmo no iba a ser menos!

Desde el punto de vista biológico, el orgasmo es la respuesta neurovegetativa que el organismo produce a los estímulos generados en la fase de excitación (que también varían de una persona a otra y de una cultura a otra) de la respuesta sexual humana. Esta estimulación se traduce en impulsos eléctricos que llegan al centro de reflejo orgásmico, en la médula sacrolumbar, desencadenando una serie de contracciones en el suelo pélvico. Estas contracciones son las que conocemos como orgasmo. El tiempo medio de contracciones y la duración de las mismas varían de una persona a otra y en la misma persona de un orgasmo a otro.


Desde el plano psicológico, todo orgasmo tiene un enfoque subjetivo. ¡Por algo el cerebro es el mayor órgano sexual que tenemos! Cuanto más nos entreguemos al disfrute, mayor probabilidad hay de que la intensidad de nuestro orgasmo sea mayor. Cuantas más libertades nos demos y cuanto más experimentemos con nuestro cuerpo, no centrándonos sólo allí donde nos han dicho que hay más placer, sino descubriendo nuestras zonas propias de placer, más disfrutaremos de nuestros orgasmos. Nunca hay un orgasmo igual a otro. En este plano se incluye también cuánto hayamos aprendido de nuestro cuerpo y de nuestras respuestas a los diferentes estímulos.

Ilustración: Sonia R. Arjonilla
Y, por último, el plano social. Aunque disfrutemos del orgasmo en la intimidad de una habitación, traemos todo lo social, todo lo aprendido, en nuestra cabeza. De ahí lo que antes comentaba: si nos limitamos a reproducir lo que supuestamente hay que hacer, tendremos lo que siempre tenemos. Que no tiene ni por qué estar bien ni mal, pero nos quedaremos en la superficie. Una educación centrada sólo en lo reproductivo y enfocada a la prevención, limita nuestra visión disfrute. En cambio, si nuestra educación se ha centrado en el placer, tendremos más posibilidades de ampliar nuestro disfrute.

Un ejemplo de estos tres planos lo tenemos en dos casos: la potencia multiorgásmica de las mujeres y la duración de la erección de los hombres.

En el caso de la multiorgasmia, socialmente está muy bien considerada, pero lo que determinará si le gusta o no finalmente es el plano subjetivo de la mujer. Porque tal vez el centrarse en conseguir muchos orgasmos le deje la sensación de orgasmos leves y poco placenteros. O no. De ahí que cada cual busque y encuentre lo que mejor le vaya a ella como ser individual.

En el caso de la duración de la erección, culturalmente está muy bien considerado que el pene se convierta en el protagonista del encuentro, como si de un ente con vida propia se tratase. Normalmente, cuando así pasa, el poseedor de dicho pene no suele encontrarse demasiado satisfecho con el momento, puesto que le supone una constante alerta, y la intensidad del orgasmo suele ser baja. En cambio, si esta duración viene determinada porque el encuentro se centra en el placer y no en el cumplimiento, donde entran otras prácticas sexuales no limitadas sólo a la penetración, la sensación subjetiva suele ser positiva.


Por tanto, medir la intensidad, cuando hay tantos factores interaccionando, es muy complicado. Lo que sí se puede hacer es potenciar nuestro placer y nuestros orgasmos conociendo nuestro cuerpo más y disfrutando de todas sus posibilidades.

Las claves para aumentar la intensidad de nuestro placer y de nuestros orgasmos son:

– Ante todo, valorar nuestro placer y fomentar nuestro sano egoísmo. No estar con la mente en lo que le gustará a la otra persona, sino lo que a mí me gusta hacer.

– Disfrutar del camino. Que cada cosa que hagas sea un fin en sí mismo. Si ponemos la mente en el orgasmo que vendrá, nos perdemos el placer que hay en el aquí y el ahora.

– Jugar con la respiración. Y esto no incluye dejar de respirar, porque cuando se hace, disminuyen las sensaciones. Conoce cuándo aumentas la frecuencia respiratoria, cuándo la disminuyes… Y cuando lo tengas claro, juega a cambiar el orden. ¡Te sorprenderá¡

– Abandónate. Apaga las alarmas, porque ese momento es tuyo y sólo para ti. Olvida los condicionantes sociales. Juega con tus sonidos, con tu voz, y deja que tu cuerpo te guíe.

– Conoce tu suelo pélvico. En él se producen las contracciones del orgasmo y juega un papel primordial en la contribución del placer genital. Si lo mantienes con buen tono, verás cómo podrás tener más posibilidades con tu cuerpo.

– Pon tu mente en modo juego, porque desde él se vive todo desde la alegría y el placer del descubrimiento.

Y, sobre todo y ante todo, nunca vayas en busca del orgasmo. El orgasmo nunca acude cuando se le llama, sino donde escucha la fiesta.



Texto extraído de: Pikaramagazine.com

viernes, 11 de septiembre de 2015

EL DEPORTE VAGINAL

Ilustración: Caribay

Últimamente parece que se ha puesto de moda el deporte: todo el mundo en bici, corriendo y haciendo ejercicio, pero ¿y si proponemos el entrenamiento del suelo pélvico como deporte internacional?
Sería un puntazo y, definitivamente, todas las mujeres lo agradeceríamos.


Como pasa siempre, nos damos cuenta de que queremos entrenar esta parte de nuestro cuerpo cuando ésta empieza a flojear. ¿Qué hay de eso de “más vale prevenir que curar”? Pero alguna de vosotras estaréis pensando: “vale Marta, mucho blablabla pero ¿para qué voy a querer fortalecer mi suelo pélvico exactamente?”

Por muchas razones; entre otras, es el músculo que utilizamos para controlar el flujo de orina, por lo que estaríamos aumentando el control sobre ella. Y, así, nos olvidaremos de usar horrorosas compresas cuando seamos más mayores y que “se nos escape un poquito” al reírnos o estornudar. Seamos serias, está muy bien mearse de risa pero no en el sentido literal .

También es este músculo el que se contrae cuando alcanzamos el orgasmo -es decir la palabra mágica y ya estáis todas atentas, ¿eh? Así me gusta-, por lo que el tenerlo “en forma” hará que nuestros orgasmos sean más intensos. También nos ayudará a alcanzarlos más rápidamente y, además, en el caso de relaciones coitales heterosexuales, podremos “agarrar” más fuertemente el pene de nuestra pareja cuando queramos y así conseguir una mayor excitación. Uhmmm…

En el momento del parto, tener el suelo pélvico trabajado ayudará a que éste vaya mejor y también que la recuperación tras él sea muchísimo más rápida. Así que también debe ser un must para las que decidáis que queréis tener un hijo.

Podemos practicar este deporte de dos formas:
  • La gratuita y trabajada, mediante los ejercicios de Kegel.
  • En la que invertimos una pequeña cantidad de dinero para comprarnos unas bolas chinas o smartballs y hacemos poco más que ponerlas.

Yo, la verdad, soy de las “vagas” que prefieren invertir un poco y ganar comodidad y constancia. Pero aquí os dejo las 2 opciones explicadas para que cada una coja la que más se adapte a su estilo de vida.

Ejercicios de Kegel

  • Vacías la vejiga para que, al hacer los ejercicios, no te entren ganas de ir al baño (un clásico).
  • Contrae los músculos de la vagina durante 3 segundos y luego relájalos. Repite esto 10 veces.
  • Contrae y relaja los músculos lo más rápido que puedas, Repite esto 10 veces.
  • Imagina que sujetas algo con tu vagina, mantén la posición durante 3 segundos y relaja. Repite esto… sí, 10 veces.
  • Imagina que “lanzas” un objeto con tu vagina, como si apretases hacia fuera y mantén esa posición 3 segundos y relaja. Repetir 10 veces.

Haz estos 5 puntos 3 veces al día y en unos meses estarás completamente en forma en cuanto a suelo pélvico se refiere.


Bolas chinas o smartballs

Existen de 1 bola (para personas que han dado a luz o tienen una edad más avanzada o simplemente para aquellas que queráis empezar poco a poco) y de 2. Y el mecanismo se asemeja al uso de un tampón, ya que se introducen en la vagina y también se queda colgando un “hilito” con el que sacarlas luego. La diferencia es que para introducirlas os aconsejaría un pelín de lubricante con base de agua, para que su introducción sea más cómoda.

Las bolas tienen un peso determinado y hacen que los músculos que las rodean tengan que ejercitarse para sujetarlas, siempre y cuando no estemos sentadas ya que, de esa forma, no se trabaja nada. Por lo que no hay que hacer ningún tipo de ejercicio con ellas, simplemente, andar, irte a dar una vuelta, ordenar tu casa, lo que sea mientras estés en posición vertical.

Al principio mi consejo es que te las pongas un par de horas al día hasta que te acostumbres a ellas y te sientas cómoda saliendo de casa con ellas. Luego, lo ideal para una “puesta a punto” sería usarlas unas 6-8 horas al día durante uno o dos meses y, luego ya con usarlas una vez cada 15 días mantenemos el trabajo realizado.

¿Qué os parece? ¿Estáis preparadas para el entrenamiento? ¡Espero que sí!


by Marta G. y Laura F
Texto exteaído de: proyecto-kahlo.com 

viernes, 21 de agosto de 2015

¿CÓMO INFLUYE TU INFANCIA EN TU VIDA SEXUAL?

Lo que nuestrxs madres y padres hablan o callan y sus actitudes en pareja ayudan a constituir el ser sexual que somos y la relación con nuestro cuerpo. Responde estas preguntas para identificar tu huella erótica.


Por: Luisa Torres Tobar, sexóloga

La mayoría de nosotrxs estamos fuertemente influidos por las actitudes que vimos y experimentamos siendo niñxs. En la infancia, nuestrxs madres y padres diariamente nos envían mensajes contundentes respecto al valor, deseabilidad y desenvolvimiento de nuestra sexualidad y lo expresan verbalmente o no, dependiendo de la comodidad o incomodidad que sienten respecto a su propia sexualidad. Y, justamente, la forma en la que vivimos nuestra sexualidad surge de esa historia personal. ¿Qué modelo de relación sexual te proporcionaron tus progenitores?


Ellxs, además de proporcionarnos modelos de relación sexual, tienen diversas actitudes respecto al modo de su actuar sensual y sexual con su pareja.


Es importante preguntarse sobre el contacto físico en el núcleo de la familia, ¿entre familiares había abrazos espontáneos o más bien poco contacto físico? ¿Experimentaste el contacto como algo positivo de afecto o es algo incómodo? Además de nuestra familia, las actitudes culturales también tienen una profunda influencia en la sexualidad, tanto si las aceptamos como si nos rebelamos contra ellas.

A continuación encontrarás una serie de preguntas que te ayudarán a comprender tu historia sexual y huella erótica. Responde a cada una y reflexiona de qué forma han marcado tu desarrollo sexual. Luego podrás comprender la forma como te relacionas con los demás y cómo vives tu propia sexualidad.

De adultx:
-¿Qué momentos de tu vida recuerdas que sentiste más deseo o más placer?
-¿Qué lugares, momentos del día o compañerxs te han excitado más?
-¿En qué se parecen y en qué se diferencian específicamente esos momentos de tu vida actual?

De niñx:
-¿Qué actitudes hacia la sexualidad y hacia el cuerpo prevalecían en tu familia durante tu infancia y adolescencia?
-¿Tuviste la oportunidad de hablar con tu madre y/o padre sobre temas de sexualidad? ¿Ellxs se mostraban abiertos a hablar sobre el tema?
-¿Cómo fue tu primera experiencia sexual?
-¿Cómo han influido esas experiencias en tu visión actual de tu cuerpo y tu vida sexual?

Y ahora…
En tu vida actual, ¿qué cosas aumentan o disminuyen tu deseo?
Si pudieras diseñar la situación erótica perfecta, ¿cómo seria?


Una educación sexual represiva durante la pubertad puede generar disfunciones sexuales y otro tipo de problemas en la edad adulta

Si queremos saber por qué tenemos relaciones personales de buena o mala calidad tanto con mujeres como con hombres, con frecuencia necesitamos analizar cómo se construyeron los moldes de nuestra identidad sexual y cómo tomaron forma los patrones por los cuales nos desenvolvemos cuando interactuamos con el resto de personas.


Tenemos que ver cómo fuimos modelados, es decir, cómo aprendimos e internalizamos las cuestiones del sexo y las relaciones personales a través de nuestra infancia y adolescencia.

Esas experiencias son las que determinan cómo escogemos pareja y nos relacionamos con el resto de personas hoy, que eres una persona adulta o joven. Usualmente, lxs terapeutas proponen estas cuestiones a sus pacientes y les piden determinar si son verdaderas o falsas en sus propias vidas; haz el ejercicio tú también:

-lo que sé y recuerdo de mi infancia temprana, las demostraciones físicas de afecto fueron siempre fuente de comodidad y amor (por ejemplo, ¿recuerdas a tu madre o padre dándote las buenas noches con un beso mientras te acostaban? ¿tienes recuerdos tempranos de ser cargado y abrazado por uno de tu padre/madre?)

-Mi padre/madre tienen diferentes modos de mostrar su afecto hacia mis hermanxs y hacia mí (por ejemplo, en varios casos, los papás se sienten más cómodos jugando “fuerte” con los niños que con las niñas)

-Al crecer, mis padres se prodigaron siempre afecto unx al otrx (¿recuerdas a tu padre/madre abrazándose o besándose? ¿parecían estar físicamente cómodos y conectados? ¿o estaban fríos y distantes?)

-Mi padre/madre emplearon medios físicos de disciplina (¿alguno de tus padres te castigó alguna vez con un cinturón o con la mano? ¿cuál era el método usual? ¿lo solía hacer sólo unx de ellxs?
 ¿el contacto físico ha sido algo que has asociado más con el castigo que con el afecto en tu niñez?)

-Cuando fui creciendo, mi padre/madre se sentían menos cómodos mostrándome afecto (¿tu padre/madre se mostraron más lejanos mientras transitabas en la adolescencia? ¿notaste alguna diferencia en cómo tu madre o padre interactuaba físicamente contigo?)

Sea que tus respuestas sean “verdadero” o “falso”, esta información puede ofrecer información valiosa sobre tus actuales puntos de vista sobre la sexualidad. La escritora Aline Zoldbrod, en su libro Sex Smart, analiza cómo la niñez forma la vida sexual adulta y divide los ambientes caseros en que crecimos en siete tipos, basándose en cómo se trataban los temas sexuales en ellos. ¿Puedes identificar tu propio hogar en alguno de estos tipos?

El ambiente ideal
En este hogar, la curiosidad sexual es alentada, las respuestas sobre el sexo son respondidas con información apropiada de acuerdo a la edad del niño o la niña y la privacidad e independencia son respetadas y cultivadas activamente.

El ambiente predominantemente cuidado
Es similar al ambiente ideal, aunque con algunos grandes baches. Por ejemplo, si un padre/madre o hermanx sufre de períodos intermitentes de depresión o enfermedad, o un divorcio o nuevo matrimonio causa un quiebre en el funcionamiento perfecto del ambiente ideal.

El ambiente evasivo
En este escenario, los padres generalmente evitan el tema del sexo y crean un ambiente en el cual preguntar sobre asuntos sexuales es incómodo. Esto está relacionado frecuentemente con las familias en las que los padres/madres no son abiertamente afectuosxs unx con otrx, incluso si sí lo son con sus hijxs.

El ambiente negativo
En un hogar así, el sexo no matrimonial no sólo es evitado sino tratado como inmoral. Este ambiente puede convertirse en terreno fértil para la homofobia, misoginia y problemas sexuales posteriores, incluyendo miedo a la masturbación, incapacidad para las mujeres de lograr un orgasmo o eyaculación precoz en los hombres.

El ambiente de abuso
 Este hogar se caracteriza por el contacto sexual inapropiado entre un padre/madre e hijx, este contacto inapropiado sí constituye abuso sexual, incluso si el/la niñx no lo reconoce como tal o lo bloquea. Sea que este abuso ocurra sólo una vez o varias veces a lo largo de período de tiempo, o es realizado por un miembro de la familia inmediata, de la familia extendida o amigxs o conocidxs, el crecer en un ambiente abiertamente sexual puede provocar un gran daño a largo plazo que impida mantener relaciones sexuales adultas y equilibradas posteriormente. Desde el miedo a la intimidad hasta la ira, falta de deseo o promiscuidad, el superar los daños causados por crecer en este ambiente requiere tiempo, trabajo y terapia profesional.



No podemos cambiar de dónde hemos venido, pero sí podemos cambiar el ambiente que creamos para nuestrxs hijxs.

Texto extraído de: fucsia.cocuidatusalud

sábado, 14 de marzo de 2015

LOS 15 RITUALES SEXUALES MÁS FASCINANTES ALREDEDOR DEL MUNDO

¿CREES HABER SUPERADO TODOS TUS PREJUICIOS SEXUALES?.

En esta sociedad capitalista, nuestros rituales de apareamiento están tan extendidos que tendemos a pensar que son la única gama de formas de relacionarnos sexualmente con lxs otrxs. En la época del Tinder, el poliamor y los encuentros de una sola noche, tenemos la sensación de habernos deshecho de todas las decoraciones y estar acabando uno por uno con nuestros prejuicios sexuales, pretendemos haber encontrado la salida del templo de la sociedad, cuando en realidad seguimos reproduciendo sus rituales, pero sin que sean siquiera más liberales e imaginativos de los que se han practicado en otros lugares y otros tiempos.

En un artículo, Kate Hakala nos revela 15 prácticas sexuales que definitivamente nos harán cuestionarnos la forma en que nos relacionamos sexualmente como seres humanos:

1. En la antigua cultura hawaiana todo el mundo tenía nombres públicos para sus genitales. La realeza y los plebeyos tenían distintos cantos sobre genitales que describían sus órganos literal y figurativamente.

2. En la tribu Sambia de Nueva Guinea, los hombres jóvenes son alejados de las mujeres por un periodo de tiempo en el que deben practicar sexo oral y tragarse el semen de los mejores guerreros, antes de poder acostarse con las mujeres.

3. En las islas Trobriand, de Papua Nueva Guinea, los niños inician su vida sexual entre los 6 y 12 años. Las mujeres son tan "promiscuas" (ejem, eje con la palabreja...), como los hombres y nada de esto implica algún estigma social.



4. Algunos piensan que en el antiguo Egipto, se creía que el crecimiento del río Nilo era causado por las eyaculaciones del dios creador Atum. Debido a esto, los faraones se masturbaban ritualmente eyaculando en el Nilo.



5. La homosexualidad era socialmente importante en la Antigua Grecia, pero solo si se practicaba entre hombres mayores y adolescentes. Era mal vista una relación entre dos hombres de la misma edad y clase social, pues el sexo era un acto de poder y ser pasivo era ser "feminizado" (glups).


6. Los Guajiros de Colombia realizan una danza ceremonial en la cual, si una joven tropieza con un muchacho, deben tener sexo.


7. La homosexualidad masculina y los matrimonios del mismo sexo fueron una practica común por siglos entre miembros de la tribu Siwa de Egipto. Los hombres que no tenían prácticas y actitudes homosexuales eran socialmente marginados.

8. Los habitantes de la pequeña isla de Inis Beag, cerca de la costa de Irlanda, son considerados una de las sociedades más reprimidas sexualmente que han existido. Los adultos deben vestir ropa interior todo el tiempo durante el coito y la gente considera el sexo malo para la salud.

9. La tribu Kreung en Cambodia construye chozas del amor para sus jóvenes cuando alcanzan la adolescencia. Diversos muchachos pasan la noche en las chozas con las jovenes hasta que finalmente encuentran con quien quedarse. El divorcio es ilegal, así que deben pensárselo bien antes de tomar una decisión.

10. En la aldea de Mehinaku en Brasil, los hombres compiten para tener sexo con una mujer dándole obsequios de pescado.

11. Mangaia, una diminuta isla en el Pacífico Sur, es hogar de uno de los primeros y más avanzados programas de educación sexual. A los 13 años los niños se acuestan con mujeres mayores, las cuales les enseñan cómo controlarse y durar más para complacer a una mujer.

12. En la Edad Media, la Iglesia dictaba que la posición de misionero era la única forma adecuada de tener sexo. Elcoito a tergo (hacerlo por atrás, como los animales) era considerada la posición más pecaminosa.

13. Los Aweikoma de Brasil hacen las cosas fáciles y comparten la misma palabra para comer y tener sexo, pues ambas palabras implican meter algo dentro de tu cuerpo. Esto revela además una visión femenina del acto sexual.

14. Algunas tribus en los Himalayas practican la poliandría, costumbre según la cual los hermanos comparten a una misma compañera sexual. Esto para que no haya una sobrepoblación de niños en la escasa tierra que comparten.

15. En las Islas Marquesas, era considerado completamente normal ver a tus progenitores tener sexo.

Texto extraído de: pijamasurf.com

jueves, 18 de diciembre de 2014

viernes, 15 de agosto de 2014

POR UN ABORTO LIBRE, PÚBLICO Y GRATUITO.

MANIFIESTO DE CGT A FAVOR DEL ABORTO.
POR UN ABORTO LIBRE, PÚBLICO Y GRATUITO.
FUERA EL ABORTO DEL CÓDIGO PENAL

En este contexto de crisis del sistema, cada vez más retrógrado en el plano económico, laboral, social, político y jurídico, ante la estafa que vivimos, las mujeres sufrimos día a día las consecuencias del ataque brutal por parte del capitalismo financiero y patriarcal: brecha salarial, bajos salarios, contratos a tiempo parcial y precarios, recortes en dependencia y servicios sociales, mayor porcentaje de exclusión social y pobreza, economía sumergida, doble jornada laboral, violencia machista, reducción de servicios en la salud reproductiva, abortos blancos o involuntarios como consecuencia de la falta de salud laboral. Al sistema le da igual las personas enfermas ya que se encarga de no cuidarlas, mostrando su verdadero rostro de desprecio por la vida, esencialmente de las personas y colectivos más desfavorecidos.
Esta pérdida y retroceso en las conquistas laborales y sociales da pie a que tanto el gobierno como la Conferencia episcopal y la Iglesia católica intenten imponer con más fuerza SU modelo de mujer perfecta en SU modelo de familia perfecta: una mujer meramente reproductora, casada, heterosexual, sumisa y obediente a su marido y que no tiene capacidad para pensar por sí misma.

La Conferencia Episcopal perjudica gravemente la salud 
Por lo tanto, una vuelta atrás en todas las conquistas por las que tanto hemos luchado. Este modelo se materializa, hoy día, con el anteproyecto de reforma de la Ley del aborto que el gobierno nos quiere imponer a las mujeres, con amenazas, metiéndonos el miedo, criminalizando nuestra lucha por la emancipación, ejercitando el abuso de poder, el autoritarismo y la violencia de estado.
Desde CGT, luchamos por la despenalización del aborto y defendemos el derecho de las personas a decidir libremente sobre su sexualidad, sobre su modelo de familia y en general, sobre su vida. El derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sobre su maternidad no debe recaer en nadie más que en ellas mismas. 

PORQUE MI CUERPO ES MÍO Y YO DECIDO. NO NOS CANSAREMOS DE REPETIR:

· Despenalización total del aborto en todo el Estado: sin plazos ni supuestos; para todas, menores, migrantes...;
· Libre capacidad de decisión de las mujeres en la gestión de su cuerpo: ni gabinetes psicológicos ni sobres informativos ni días de reflexión.
· Impulsar los recursos públicos y de calidad, en igualdad de condiciones en todas las Comunidades Autónomas.
· Creación de centros públicos de planificación familiar, con formación para jóvenes y anticoncepción gratuita.
· Inclusión en los currículos escolares de materias que traten la raíz de la violencia machista directa, la igualdad y de las relaciones afectivas y sexuales.

BASTA YA DE CRIMINALIZAR NUESTRAS PROTESTAS
PROTESTAMOS PORQUE TENEMOS DERECHO. NO SOMOS CRIMINALES
BASTA DE UTILIZAR LA MORAL Y LA RELIGIÓN PARA JUSTIFICAR EL DOMINIO PATRIARCAL


SÍ AL ABORTO. NO A LOS ABORTOS INVOLUNTARIOS POR CONDICIONES LABORALES PENOSAS Y TÓXICAS


RECHAZAMOS UNA DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO

DENUNCIAMOS LA HIPOCRESÍA DE QUIENES DEFIENDEN EL DERECHO A LA VIDA DEL “NO NACIDO” Y MIRAN PARA OTRO LADO PARA NO CUIDAR LA VIDA DE LAS PERSONAS NACIDAS

NO TENEMOS MIEDO. SEGUIREMOS EN LA LUCHA



Texto extraído de: Rojo y negro: Eje Violeta