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viernes, 18 de diciembre de 2015

SOMOS SOLO AMIGXS...(CON DERECHOS)...


Solemos como sociedad, poner títulos a todo, al estudio, al empleo, a la comida y a las relaciones para identificar y asociar.

Hay títulos que todos conocemos, pero no todos los pronunciamos y muy pocos se atreven a vivir, o más bien, los viven pero no los nombran. Amistad para los amigos, sexo para los amantes, compromiso para el noviazgo y para una amistad con sexo pero sin compromiso: amigos con derechos.


Juan comenzó un nuevo trabajo, allí había varias niñas lindas y, al parecer, interesantes, pero entre esas no estaba Valentina, sino la hermana de esta. Juan pasó de una relación laboral a una de amistad con la hermana de Valentina. Sin embargo, llegó una noche, una noche de fiesta, esas fiestas que suelen hacer los compañeros de trabajo para ‘socializar’ (de esas donde el jefe se le declara a la secretaria o viceversa) y a la que un recién llegado jamás se puede negar. Allí, por fin, habla con Valentina…


Valentina y Juan empezaron una nueva relación al tener en común más cosas que el trabajo: la música, esa que une mundos, unió sus vidas, en medio de Gondwana, Alerta y el infaltable Bob Marley. Sus mismos gustos cinéfilos les permitían pasar toda una tarde juntos; esas tardes tan normales, excepto por una, una que incluyó un beso –ese que ambos estaban esperando, pero ninguno se atrevía a dar o pedir- pero todo se congeló ahí…Ahí perfectamente se complementaban Juan y Valentina.

Los encuentros siguieron, porque no los unía un trabajo, los unían sus gustos, su afinidad, sus deseos. Llegó, ese momento, ese donde él se declara, tal cual como en una película rosa y así hubiera podido comenzar la historia de un noviazgo común y corriente, si su pasado no hubiera estado marcado.



Marcado no estaba el silencio que necesitaba Juan, aunque para Valentina eran gritos, el pasado de Juan, ese pasado de hace tan poco, en donde tuvo una relación sentimental con la hermana de ella; con dignidad -esa cualidad que las mujeres tenemos a flor de piel- decide no meterse formalmente con el ex de su hermana, y así como el reggae: ‘relajao’ accedió a llevar una relación sin nombre, una relación no formal, una relación de “amigos con derechos”...



Derechos sexuales, Juan y Valentina disfrutaban de las salidas y pláticas como amigos, pero también disfrutaban de un buen sexo, uno al que Juan define con un “¡Huy, mejor dicho…!” (Se pierde su mirada y seguro se va a un recuerdo, o a otro…), y empieza a tararear Seal it whit a kiss. Se utilizaban sexualmente cada cuanto el uno o el otro, lo pedían, pero no había remordimientos, porque sus encuentros no solo incluían sexo, sino un compartir de sus vidas, de su intimidad....



Intimidad que no estaba definida solo por el sexo, sino porque compartían lo más íntimo de su ser, se compartían el uno al otro. Intimidad que se reflejaba en el refugio que encontró Valentina muchas veces en Juan: era él con quien podía hablar de lo que no podía hablar con nadie, era él quien recibía sus llamadas sorpresas, era él quien siempre la acompañaba a cine o esas tediosas compras, era él quien aguantaba su bipolaridad que afloraba cada 28 días, era él a quien le entregaba su cuerpo; cuerpo que esporádicamente se entregaba a la pasión. No necesitaban de posiciones, juegos, maneras especiales, cada experiencia sin planearla llevaba algo nuevo, algo que lo hacía inolvidable. Se rompía el esquema del reggae, con un susurro al oído “When we play pretened body is on fire” podía comenzar todo, esa entrega, ese desfogue, esos momentos suaves y salvajes, esos que solo les pertenecen a ellos y a su pasado.

Cada uno empezó a tener una relación formal y así como comenzó, terminó ‘relajao’, y hoy, en el futuro de su pasado, Juan ve que fue lo mejor. Aún sigue su amistad con ella, pero es solo eso: amistad, amistad sin derechos, sin derechos a sexo, sin derechos a besos, sin derechos a roce, porque ahora en sus ojos, en su corazón, él puede verla como una hermana.

¿Acaso después de vivir una relación que llega hasta la intimidad sexual, se puede llegar a tener una relación de amistad tan fraternal?


La libertad, esa que reina en siglo XXI, o mejor, esa por la que luchamos, la buscamos a cualquier precio, incluyendo en las relaciones. Venimos de un pasado con matrimonios de esos que ya no se ven, esos de “hasta que la muerte los separe”, seguido de matrimonios con divorcios y más divorcios, por compromisos mal hechos y el afán.



Quizá por el miedo a seguir esta tradición, se derriban argumentos “chapados a la antigua” y se han abierto relaciones sin compromiso como si fuera sinónimo de “sin heridas o daños”. Queremos amar sin entregar el corazón, queremos satisfacción sexual, sin responsabilidad, queremos entrega de otros pero con nuestra libertad, queremos disfrutar del momento sin pensar en un futuro.

Historias que se toman de ejemplo para definir lo que es una relación, pero estas lo definen en palabras, al final el nombre, el título, es lo que menos importa, la definición real, es la vivencial. ¿Qué fue esa relación? ¿Fue amistad? ¿Fue sexo? ¿Fue deseo? ¿Alteración de los sentidos y de los parámetros? ¿Todo en uno?



republicado de bakánika

viernes, 20 de noviembre de 2015

ANTICONCEPCIÓN HORMONAL: La historia machista de los métodos anticonceptivos



La historia machista de los métodos anticonceptivos

La píldora anticonceptiva oral combinada, ese fármaco hormonal destinado a inhibir la fertilidad femenina tras una relación sexual con riesgo de embarazo, es en realidad otra muestra más de cómo el machismo está presente en todos los ámbitos, incluida la medicina.


La invención de esta diminuta pastilla es atribuida al químico mexicano Luis Ernesto Miramontes, quien, en octubre de 1951, sintetizó el compuesto activo básico de los primeros anticonceptivos orales: la noretisterona. El uso frecuente de este derivado del esterano conlleva una larga lista de riesgos para la salud: aumento de la hipertensión y del tromboembolismo, la formación de cálculos biliares, hemorragias uterinas/vaginales, mareos y náuseas e incluso estados depresivos. Todos estos “efectos adversos” están recogidos en los prospectos incluidos en la empaquetación de dichos fármacos.

Al fin y al cabo son hormonas que ingerimos cada 24 horas durante períodos de 28 días aproximadamente, tal y como aconsejan quienes las recetan. Actualmente,más de 100 millones de mujeres, de las cuales 12 millones son estadounidenses, toman este método anticonceptivo tan nefasto para la salud. El uso de los anticonceptivos varía según el país, la educación y la edad, pero el público siempre es el mismo. ¿Por qué?

¿No existen píldoras para hombres? Al parecer, sí. El año pasado llegó hasta nuestros oídos la noticia de que un grupo de científicos australianos había desarrollado supuestamente una píldora anticonceptiva que bloquea el transporte de espermatozoides durante el coito sin afectar a su fertilidad. Uno de sus creadores, Sab Ventura, afirmó que este método podría comercializarse dentro de diez años. Pero, ¿sería exitoso el uso de esta píldora entre los hombres?

Personalmente, creo que es improbable (o mejor dicho, imposible) en esta sociedad ultra-machista y patriarcal, que ha elevado la eyaculación masculina a la categoría “eso es lo que te hace un verdadero hombre”. Por eso se investigó desde un principio los métodos anticonceptivos para mujeres, algo que también ha servido como excusa para quienes prefieren penetrar sin preservativo.


Muchos dirán “la vasectomía es para hombres”, y así es, aunque la práctica de esta operación quirúrgica no es muy habitual, por no decir casi nula. Por cada 12 mujeres, un hombre se practica una cirugía de anticoncepción. Sin embargo, la ligadura de trompas es el método anticonceptivo que más se usa en el mundo: sorprendentemente, más de 150 millones de mujeres ya se han esterilizado.

Curiosamente, cada día vemos por los medios de comunicación anuncios destinados a hombres de más de cuarenta años preocupados por la disfunción erectil, por no hablar de la estimulante “pastillita azul” que consigue levantarte el ánimo y consolidar la reputada virilidad.

Con todo esto no estoy defendiendo aquella idea que nos inculcaron nuestros padres y abuelos de que cada relación conllevaba sí o sí ser madre. El embarazo ha de ser siempre una opción, no una obligación. Tampoco, y mucho menos, defiendo la enfermiza abstinencia sexual. Lo que sí pretendo es sensibilizar a toda persona que lea este artículo en el que he detallado y argumentado lo que, desde mi punto de vista, es algo a tener muy en cuenta: métodos anticonceptivos para ellas, afrodisíacos para ellos.
 Daniel Curbelo
Orbita Diversa.com

Anticoncepción hormonal: lo que nos venden y no nos cuentan

Las farmacéuticas destinan millonarias indemnizaciones extrajudiciales para ocultar los graves efectos de algunos fármacos anticonceptivos. Yaz, Yasmin, Dianne 35 (de la farmacéutica Bayer) o el anillo hormonal Nuva Ring (de Merck, Sharp & Dohme) han sido denunciados por estar directamente relacionados en la generación de coágulos sanguíneos y otras afectaciones que en algunos casos han resultado letales.

Irene Cuesta / SINC (www.plataformasinc.es)

La farmacéutica alemana Bayer anunció en su último informe financiero (junio de 2014) que ha destinado 1,8 mil millones de dólares para cubrir las 8.900 demandas que tiene en Estados Unidos por las reacciones adversas que causan los anticonceptivos con drospirenona de las marcas Yaz, Yasmin, Ocella y Gianvi. Bayer también ha comunicado que aún quedarán más de 4.000 demandas para cubrir por otras lesiones y fármacos que incorporan drospirenona y que aportará por resolver los pleitos individualmente. En 2012 la farmacéutica alemana ya tenía más de 12.300 demandas interpuestas en los tribunales de Estados Unidos (EEUU) en relación a las marcas de Yaz y Yasmin.

De hecho, el mismo año, Bayer alcanzó un acuerdo extrajudicial, sin admisión de responsabilidad legal, con 1.877 demandantes en EEUU por un total de 402,6 millones de dólares, según publicó en un artículo el periodista especializado en temas de salud y ecología Miguel Jara. Según datos del 2012 de la Food and Drug Administration de Estados Unidos, al menos 50 muertes están vinculadas a fármacos de anticoncepción hormonal con drospirenona entre 2004 y 2008 en todo el territorio federal. También en Canadá se abrió una investigación en la que se relacionaban los productos Yaz y Yasmin con la muerte de 23 mujeres entre 2007 y 2013.

La marca Nuva Ring también acumula más de mil demandas sólo en EEUU por graves daños y su probable vinculación con varias muertes. Uno de estos casos fue difundido en 2013 por la revista Vanity Fair, dónde se exponía la vinculación del anillo hormonal con la muerte por embolia pulmonar de Erika Langhart. En febrero de 2014, el laboratorio Merck anunció un acuerdo de 100 millones de dólares para resolver extrajudicialmente los litigios pendientes en relación a Nuva Ring.

Respecto a Diane 35, la Agencia Francesa del Medicamento anunció a principios del año 2013 que retiraba su comercialización por motivos de seguridad, ya que éste fármaco estaba relacionado con 125 casos de “efectos no deseados” y con la muerte de cuatro mujeres por tromboembolismo, según detallaron diversos medios de comunicación. A pesar de los datos y después de la decisión del Estado francés de retirar Diane 35 del mercado, la Comisión Europea (CE) emitió un comunicado, a principios del mismo año, confirmando el perfil positivo de seguridad, manteniendo vigente su comercialización.

En el Estado español existen también casos de denuncias contra farmacéuticas e incidencias sanitarias por los efectos ocasionados por el consumo de contraceptivos hormonales, pero lamentablemente no hemos podido obtener datos concretos puesto que desde las instituciones pertinentes nos remiten al argumento de “información confidencial”.

Los anticonceptivos hormonales



La anticoncepción hormonal combinada comprende todos los métodos contraceptivos que utilizan más de un tipo de hormonas (un estrógeno y un progestágeno). Este tipo de fármaco, que se presenta en comprimidos, parches sobre la piel o anillos vaginales, tiene un efecto de retroalimentación entre la hipófisis y los ovarios, evitando la liberación de óvulos. Con las fórmulas combinadas y secuenciales, el ovario se vuelve inactivo por falta del estímulo de las gonadotropinas. También existen los anticonceptivos hormonales sólo con progestágeno que se toman de manera continuada sin dejar días de descanso en su consumo y producen, en muchos casos, amenorrea o ausencia de la regla. En otras palabras, los anticonceptivos hormonales “engañan” a nuestro cerebro para que este rompa y vuelva a adecuar el ciclo menstrual. Se calcula que a nivel mundial el 13,5% de mujeres en edad reproductiva toman anticonceptivos hormonales, siendo la píldora el tercer método anticonceptivo más utilizado en el mundo, según datos de la World Contraceptive Patterns 2013 de Naciones Unidas.

Los efectos positivos de estos anticonceptivos, más allá de prevenir el embarazo, están relacionados con la menor incidencia de infecciones de trompas (enfermedad inflamatoria pélvica), más protección contra la endometriosis, gran disminución de los quistes funcionales de ovario, la disminución del riesgo de cáncer de ovario, de colon y de endometrio, el aumento del colesterol bueno y disminución del malo o un aumento de protección sobre la arteriosclerosis. Al tener menor o ausencia de sangrado (según los prospectos de los anticonceptivos),los efectos positivos se asocian con la disminución del riesgo de anemia, dismenorrea (disminución del dolor de la regla) o mejoras en la tensión premenstrual, entre otras.

Pero estos fármacos también tienen efectos adversos que son causantes de otras dolencias. En la parte más emocional, son numerosos los casos que narran la desaparición de libido sexual, la depresión o el desequilibrio emocional con la ingesta de anticonceptivos hormonales1. Según describe la endocrinóloga Carme Valls, en un artículo sobre los anticonceptivos hormonales de la revista Mujeres y Salud, los síntomas en el plano fisiológico y a corto plazo son la ganancia de peso, nauseas, dolor y tensión mamaria, disminución de la frecuencia de los ciclos menstruales, dismenorrea, metrorragias o edemas.

Otros síntomas a largo plazo vinculados a estos anticonceptivos son las posibles afectaciones al sistema endocrino, riesgo de infertilidad, incidencia en enfermedades auto inmunes o la formación de trombos, entre otras. En concreto, los efectos más graves se asocian al riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) o tromboembolismo arterial (TEA), que consiste en la formación de coágulos de sangre causando en algunos casos embolia pulmonar, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. Este riesgo aumenta en los anticonceptivos hormonales de tercera y cuarta generación, los cuales presentan dosis altas de progestágenos de síntesis como el levonorgestrel. Según la nota de prensa hecha pública en octubre de 2013 por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) el riesgo de usar hormonas y tener TEV está entre 5 y 12 casos por cada 10.000 mujeres que las utilizan.

Hay diversos estudios que apuntan que los anticonceptivos hormonales también se han considerado factor de riesgo para el cáncer de mama especialmente en la etapa de la premenopausia y utilizando estos fármacos durante muchos años. En junio de 2005, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS, clasificó la anticoncepción hormonal y la terapia hormonal sustitutiva en la menopausia como cancerígeno en seres humanos.

También cabe señalar que muchas mujeres que toman estos fármacos, y en edades muy adolescentes, no lo usan como contraceptivo sino como tratamiento del acné, el hirsutismo o, en menor medida, la alopecia. En estos casos, y sobre todo en el tratamiento por acné, algunos colectivos médicos han criticado el hecho de que no se mire otro tipo de remedios (corrección dietética, hábitos u otras fórmulas farmacológicas menos peligrosas) antes de recetar anticonceptivos hormonales. Un ejemplo de esto es el fármaco Diane 35 de los laboratorios Bayer, ya que es uno de los más utilizados para el tratamiento del acné y uno de los más denunciados por reacciones adversas graves, como se ha comentado anteriormente. También desde otros colectivos afectados, piden la retirada de este tipo de tratamientos y que se avalúen alternativas con menos riesgos. En este sentido, la Asociación de Afectadas por la Endometriosis lleva 5 años denunciando este tipo de fármacos, ya que la terapia hormonal es muy frecuente para la endometriosis. En mayo de 2014 la misma asociación denunciaba al Ministerio de Sanidad y al Observatorio de la Salud de la Mujer por “pasar por encima de la salud de las mujeres, los intereses farmacéuticos” al no valorar posibles alternativas a los productos hormonales de Bayer como Yaz o Yasmin.

A pesar de estos datos, la mayoría de organizaciones e instituciones recomiendan este tipo de anticonceptivo por ser uno de los métodos más eficaces en la prevención de embarazos no deseados, “cuyos beneficios superan sus posibles riesgos”, como detalla la AEMPS. Pero por un lado se da una información tranquilizadora a la opinión pública y a las mujeres para que no frenen su consumo de anticonceptivos hormonales, y por el otro se da instrucciones al personal sanitario para que revisen escrupulosamente la receta de este tipo de fármacos, ya que a finales de enero de 2014 la AEMPS difundía un comunicado dirigido a profesionales insistiendo en la “importancia de la evaluación de los factores de riesgo individuales y de vigilancia de signos y síntomas” a la hora de prescribir algunos anticonceptivos2 por su asociación al TEV y al TEA. Un doble juego tal y como expresa el periodista Miguel Jara: “Están escondiendo la información y la sueltan como les da la gana para vender más. Tienen miedo a informar por si pierden clientela”.

A finales de 2013, la AEMPS anunció la actualización de los prospectos de estos medicamentos, ya que la mayoría no informaba con concreción los efectos secundarios que podrían tener estos anticonceptivos según las últimas investigaciones farmacológicas.Un pequeño paso hacia las demandas de diversos colectivos que pedían información real sobre los pros y contras de estos fármacos. Aun así, diversos colectivos profesionales aconsejan incrementar la investigación a medio y largo plazo sobre los efectos de los anticonceptivos hormonales.

Métodos anticonceptivos alternativos a las hormonas


El sistema sanitario español recomienda y receta prioritariamente los anticonceptivos hormonales como método primordial en “relaciones estables”, desaconsejando otros métodos naturales y autogestionables como los métodos basados en el control de la fertilidad o métodos barrera como el diafragma. Este rechazo de la institución médica hacia estos métodos viene argumentada por la “baja eficacia” de estos, a pesar de que la OMS tasa una eficacia del 95 y 97% cuando se usan de manera correcta.

El método sintotérmico (combinación del método Billing y de la revisión de la temperatura basal), en sintonía con el método del calendario, son los sistemas de control de la fertilidad más utilizados y los que representan una alternativa real y natural a los anticonceptivos hormonales.


Otro método que queda en la opacidad de la recomendación médica es el diafragma, a pesar de que la medición y revisión ginecológica sí estén cubiertos por la seguridad social. Este es el anticonceptivo barrera descrito como el método por excelencia de la autogestión femenina, pero requiere conocimiento y reconocer la anatomía. “Usar un diafragma implica independizarse del control médico y es la mujer, y en algún caso la pareja, la que debe manejarlo”, como expresa la doctora homeopática Mónica Puga en un artículo3 sobre el uso del diafragma.

Todas estas alternativas requieren un conocimiento pleno de la anatomía femenina y del ciclo menstrual, motivo por el cual autoras y profesionales de la salud, críticas con la medicalización anticonceptiva, argumentan el poco interés de la institución médica para promoverlos. “Aconsejar métodos cómo el diafragma o métodos de planificación naturales implica formar a las mujeres (y a sus parejas en caso de que tengan), implica tiempo… En definitiva, darles el poder de la autogestión y el creer o confiar en sus capacidades”, señala la comadrona Ana Moreno.

En el mismo sentido se expresó la ginecóloga Enriqueta Barranco en el artículo ‘Control de la fertilidad y autoconocimiento: La revolución pendiente’, sobre el control médico-farmacéutico y la delegación de la contracepción: “No olvidemos que, en muchas ocasiones, lo que la ciencia patriarcal hace mediante el control de la natalidad es el muy bien disimulado control de las mujeres fértiles. La industria, desprestigiando los eficaces métodos de autogestión de la fertilidad en beneficio propio, no hace otra cosa sino socavar la autoconfianza de las mujeres que se niegan a someterse a sus agresivas propuestas”. Y

No hay que obviar que la medicalización contraceptiva supone un movimiento económico importante para la industria farmacéutica. Los anticonceptivos orales, tanto los de marca como los genéricos, son un gran negocio, puesto que se tienen que comprar periódicamente al no ser un método anticonceptivo de larga duración como podría ser el DIU. Yaz, Yasmin y productos que contienen drospirenone significaron para Bayer 1,6 billones dólares en ventas globales en el año 2010, según publicó la Associated Press.

Según datos de la encuesta Dahpne 2011 (vinculada a la multinacional Bayer) en España más del 21% de las mujeres que utilizan métodos anticonceptivos lo hacen con un método hormonal. En el Estado español, el precio de las pastillas puede oscilar entre 3€ y 20€ mensuales, según la marca y tipo de fármaco.

Posiciones feministas


La píldora anticonceptiva fue considerada por algunos colectivos de mujeres como un elemento de liberación que daba poder a las mujeres para decidir sobre su reproducción. Paralelamente a la popularización de la píldora, el movimiento feminista de los años setenta impulsaba grupos de autoayuda que hacían hincapié en la auto-exploración y el auto-conocimiento para una mayor capacidad de autogestión del cuerpo. Estos grupos criticaban que la institución médica contribuía a conformar los roles de género y pretendía hacerse con el control reproductivo, “colonizando el cuerpo de la mujeres”. De esta manera, la planificación familiar y el control sobre la fecundidad se convertían en materia exclusiva del sistema médico, al delegar en él y en su tecnología el sistema de anticoncepción de la mujer.

En el Estado español la píldora se introdujo tarde a causa del régimen franquista. Si bien se recetaba en casos puntuales o se consumía clandestinamente en los 60’ y 70’, su legalización para uso público no sé dio hasta el 1978. Eso explica, en parte, que la actual tasa de consumo de anticonceptivos hormonales de España se sitúe en la cola de la Unión Europea, muy por debajo de Alemania, Francia o Portugal. Pero también intervino en el proceso de propagación de estos métodos el fuerte impacto del movimiento feminista, con la creación de centros autogestionados de planificación familiar, cuyas teorías y prácticas iban encaminadas hacía la aceptación y el respeto a las dinámicas naturales del cuerpo. Estos centros comienzan en un momento en el que los métodos anticonceptivos son aún ilegales y el aborto está penalizado en todo el Estado español. Así pues, parte de este movimiento no dejaba de ver la aceptación de la píldora como un acto de rebelación contra las prohibiciones moralistas autoritarias de tantos años.

En la actualidad, diversas autoras vinculan las prácticas normalizadas de anticoncepción hormonal con el biopoder o, en términos de Beatriz Preciado, “el farmacopoder”. Para Preciado, los anticonceptivos hormonales son “microprótesis hormonales que permiten, además de regular la ovulación, producir el alma del sujeto heterosexual mujer moderno”. Así, alguna autoras ponen de relieve que, más allá de un uso contraceptivo, las hormonas suponen una domesticación del cuerpo de las mujeres y una nueva forma de control social del género, ligando sus efectos secundarios (como la citada bajada de la libido o el crecimiento de los pechos) a un proceso de feminización.

Otro aspecto relacionado con el uso de los anticonceptivos hormonales es que propicia la falta de implicación de los hombres en el control de la fecundidad. “Podría decirse que la píldora significó la revolución sexual de los hombres y la panacea económica de los laboratorios farmacéuticos”, tal y como expresó Leonor Taboada en el Cuaderno Feminista de introducción al Self Help del año 1978. De esta manera se perpetúa el rol de género atribuido a las mujeres, las cuales supuestamente, tienen que ser las únicas responsables de las relaciones sexuales seguras.


Los hombres han sido excluidos de muchos programas de planificación familiar bien sea deliberadamente o por omisión. Tal es así que, de todos los métodos anticonceptivos posibles, sólo hay dos masculinos y actualmente ninguno está cubierto por la sanidad pública: los preservativos masculinos y la vasectomía. Sobre el primer método, la institución médica sólo lo recomienda en relaciones “no estables” o en usuarias jóvenes, criterio que contiene una carga simbólica dentro de la normalidad patriarcal. “Esto supone que los preservativos estén asociados a una sexualidad ‘no normativa’ y preferiblemente sustituible, a no ser que haya situaciones especiales que constituyan atenuantes”, afirman dos autoras de la organización Creación Positiva4.

Por otro lado, son muy pocos los ensayos e investigaciones clínicas para encontrar un método de anticoncepción química para hombres, puesto que la tecnología médica siempre se ha centrado en el cuerpo de la mujer para experimentar sobre el control de la fertilidad. Es más, tal y como apunta Beatriz Preciado el estudio de las hormonas masculinas siempre ha estado dirigido a virilizar y sexualizar a los hombres, mientras que las hormonas femeninas buscan controlar la sexualidad y la capacidad de reproducción de la mujeres. Margarita López, documentalista de salud de la Red-CAPS, alerta de que “fenómenos vitales como la menopausia, la menstruación, el embarazo, el parto o la propia vejez dejan de contemplarse como procesos naturales, para ser vistos como problemas médicos”. Muchas autoras inciden en la idea de que es posible tener una buena sexualidad sin pasar por la medicalización, casi perpetua, de la vida de las mujeres.

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1Algunos casos relatados en el blog: http://www.feministasacidas.com/2013/04/anticonceptivos-hormonales/


2 Sobre todo los anticonceptivos hormonales combinados que contengan etinistradiol o estradiol (Qlaria) con clormadinoma (Balianca, Belara, Elynor, Etinilestradiol/drospirenona EFG), desogestrel (Bemasive, Gracial, Microdiol, Regulon, Suavaret, Desogestrel/Gestodeno EFG), dienogest (Ailyn,Danielle, Donabel), drospirenona (antón, Antinelle, Aranka, Arankelle, Cleodette, Cleosensa, Daylette, Drelle, Dretine, Dretinelle, Drosiane, Drosianelle, Drospil, Drosure, Drosurelle, Eloine, Liofora, Yasmin, Yasminelle, Yaz, Yira, Etinistradiol/drospirenona EFG)),etonogestrel (NuvaRing), gestodeno (Gestinyl, Gynovin, Harmonet, Meliane, Melodene, Melteva, Minesse, Minulet, Tevalet, Trigynovin, Tri-minulet, Etinistradiol/Gestodeno EFG), nomesgestrol, norelgestromina (Evra parche) o norgestimato (Edelsin).
3 “Antiguo método, que no anticuado”. Mujer y Salud, 25.
4 “El preservativo masculino. Cuando los derechos sexuales se envuelven en látex”. Mujer y salud, 25- See more at: http://www.pikaramagazine.com/2014/10/anticoncepcion-hormonal-lo-que-nos-venden-y-no-nos-cuentan/#sthash.9lmNN0o0.dpuf




Textos extraídos de: ssociologos.com y pikaramagazine.com

viernes, 30 de octubre de 2015

HAZME EL HUMOR

El sexo, si es con risas y divertido, mucho mejor. La sexóloga Marta G. conecta el humor y el sexo en una interesante reflexión.

Ilustración: Maite
¿Qué es lo que quieres en esta vida? Si te encontrases la maravillosa lámpara mágica y el genio te ofreciese 3 deseos, ¿qué pedirías? Muchas personas tirarían del clásico: salud, dinero y amor, que está fenomenal, pero creo que hay algo que se nos escapa y se nos olvida, algo que mejorará nuestra salud, nos ayudará cuando el dinero falle y alimentará al amor: el humor.

Si es importante el humor en nuestra vida diaria ya no os quiero ni contar en las relaciones de pareja, ya que las dificultades se hacen menos “cuesta arriba” cuando puedes afrontarlas desde un punto de vista positivo.


Lo que hay que recordar siempre es que el humor tiene 2 caras, una positiva y otra negativa y hay que tener cuidado con cuál utilizamos porque a veces lo convertimos en un arma arrojadiza para lanzar mensajes negativos. Expreso mi hostilidad, pongo a parir a tu amigo, por ejemplo, y luego digo “jaja, solo bromeaba”. Ya… claro… Y es que a veces bajo el estandarte del humor podemos llegar a decir cosas que, de otra manera, igual nos costaría decir pero no por ello van a sentar mejor. De hecho, probablemente sienten peor.

Mucha gente se ha acostumbrado a utilizar la ironía y el sarcasmo como medio de comunicación, lo cual está fenomenal pero puede llegar a ser un problema si esa se convierte en la única forma de mostrar lo que sienten.


Sin embargo, hay muchas veces que ese “escudo” nos puede ayudar a tratar temas que normalmente no sacamos por inseguridades a la hora de saber qué posición tiene nuestra pareja sobre ello. Por ejemplo: P. siempre ha querido casarse pero no sabe si L. quiere o no y le da miedo sacar el tema por lo que P. le dice “¿que te gustaría más? ¿casarte en la playa o en la montaña?” dejando unos segundos para ver su reacción y, si lo necesitase, poder sacar el escudito y añadir “te he asustado, ¿eh? jajajaja”.


¿Y qué me decís del humor y el sexo? Sin pasarnos de payasillxs, para no salir de la clave erótica, el humor puede ser un gran compañero de cama. Un juego, unas risas pueden ser de lo más erótico y también pueden ayudar a romper el hielo en determinados temas.

A veces las personas se toman tan en serio el sexo que su cara transparenta concentración, como si estuviesen desactivando una bomba y aún no hubiesen decidido si cortar el cable rojo o verde – tic-tac, tic-tac -, y es que parece que se nos ha inculcado que cuando hacemos algo entre risas es como si lo respetásemos menos. ¡Ja! Seguro que hay más personas desnudas en estos momentos manteniendo relaciones sexuales por una conversación divertida y distendida que por una mirada seria e intimidante.


Seguro que a más de a unx de vosotrxs os ha pasado alguna vez que estás con una persona que te gusta y que basta que salga una conversación en la que os estéis riendo, veas su sonrisa, su mirada y el pensamiento que te invade de los pies a la cabeza es “te comía a besos de arriba a abajo en este momento, ñam ñam ñam”, ¿verdad? Pues os digo un secreto, y que no salga de aquí, esos momentos no son exclusivos de esa primera fase de coqueteo-jugueteo, instantes como esos puede haber, y muchos, en nuestra relación de pareja, independientemente de los días, meses, años, que paséis juntos. Mi teoría es: la pareja que ríe unida permanece unida.


Y es que esta vida ya tiene bastantes cosas negativas como para que nos regodeemos en ellas y vivamos en modo drama ON. Es verdad que a veces nos parece que “todo es complicado”, pero el humor siempre nos dará unas herramientas para hacerlo todo más llevadero, para ver las cosas desde un prisma más positivo, al fin y al cabo, la vida puede ser maravillosa y está en nuestras manos.

Así que, dejemos los malos rollos de lado, hagámonos adictos a ese chute de endorfinas que acompaña la risa y el placer, juguemos con nuestra pareja, busquemos esos momentos de miradas cómplices y digámonos muy muy muy serios el uno al otro: 0101

Texto extraído de: Proyecto-kahlo

lunes, 21 de septiembre de 2015

LA INTENSIDAD DE LOS ORGASMOS

Ilustración: Sonia R. Arjonilla

“¿Se puede medir la intensidad de los orgasmos? ¿Cabría plantearse diferencias por sexo (si son más intensos los orgasmos femeninos o los masculinos)?”.


Buscando investigaciones sobre la intensidad de los orgasmos, encontramos al psicoanalista William Reich, que acuñó el concepto “orgón”. El orgón es la energía vital de todo organismo, es la fuerza motora del reflejo del orgasmo. Y para hacerlo visible creó el Acumulador de Energía Orgónica, cuyo objetivo era hacer fluir la energía por el cuerpo de sus pacientes. Esta etapa de Reich fue considerada como delirante por la comunidad científica de la época, aunque actualmente… ¿quién sabe?

La intensidad de los orgasmos es difícil de medir, puesto que tiene un gran peso subjetivo. Orgasmo sólo hay uno, pero interaccionan tantos factores que ninguno nos sabrá igual. Todo ser humano es una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales… ¡y en el orgasmo no iba a ser menos!

Desde el punto de vista biológico, el orgasmo es la respuesta neurovegetativa que el organismo produce a los estímulos generados en la fase de excitación (que también varían de una persona a otra y de una cultura a otra) de la respuesta sexual humana. Esta estimulación se traduce en impulsos eléctricos que llegan al centro de reflejo orgásmico, en la médula sacrolumbar, desencadenando una serie de contracciones en el suelo pélvico. Estas contracciones son las que conocemos como orgasmo. El tiempo medio de contracciones y la duración de las mismas varían de una persona a otra y en la misma persona de un orgasmo a otro.


Desde el plano psicológico, todo orgasmo tiene un enfoque subjetivo. ¡Por algo el cerebro es el mayor órgano sexual que tenemos! Cuanto más nos entreguemos al disfrute, mayor probabilidad hay de que la intensidad de nuestro orgasmo sea mayor. Cuantas más libertades nos demos y cuanto más experimentemos con nuestro cuerpo, no centrándonos sólo allí donde nos han dicho que hay más placer, sino descubriendo nuestras zonas propias de placer, más disfrutaremos de nuestros orgasmos. Nunca hay un orgasmo igual a otro. En este plano se incluye también cuánto hayamos aprendido de nuestro cuerpo y de nuestras respuestas a los diferentes estímulos.

Ilustración: Sonia R. Arjonilla
Y, por último, el plano social. Aunque disfrutemos del orgasmo en la intimidad de una habitación, traemos todo lo social, todo lo aprendido, en nuestra cabeza. De ahí lo que antes comentaba: si nos limitamos a reproducir lo que supuestamente hay que hacer, tendremos lo que siempre tenemos. Que no tiene ni por qué estar bien ni mal, pero nos quedaremos en la superficie. Una educación centrada sólo en lo reproductivo y enfocada a la prevención, limita nuestra visión disfrute. En cambio, si nuestra educación se ha centrado en el placer, tendremos más posibilidades de ampliar nuestro disfrute.

Un ejemplo de estos tres planos lo tenemos en dos casos: la potencia multiorgásmica de las mujeres y la duración de la erección de los hombres.

En el caso de la multiorgasmia, socialmente está muy bien considerada, pero lo que determinará si le gusta o no finalmente es el plano subjetivo de la mujer. Porque tal vez el centrarse en conseguir muchos orgasmos le deje la sensación de orgasmos leves y poco placenteros. O no. De ahí que cada cual busque y encuentre lo que mejor le vaya a ella como ser individual.

En el caso de la duración de la erección, culturalmente está muy bien considerado que el pene se convierta en el protagonista del encuentro, como si de un ente con vida propia se tratase. Normalmente, cuando así pasa, el poseedor de dicho pene no suele encontrarse demasiado satisfecho con el momento, puesto que le supone una constante alerta, y la intensidad del orgasmo suele ser baja. En cambio, si esta duración viene determinada porque el encuentro se centra en el placer y no en el cumplimiento, donde entran otras prácticas sexuales no limitadas sólo a la penetración, la sensación subjetiva suele ser positiva.


Por tanto, medir la intensidad, cuando hay tantos factores interaccionando, es muy complicado. Lo que sí se puede hacer es potenciar nuestro placer y nuestros orgasmos conociendo nuestro cuerpo más y disfrutando de todas sus posibilidades.

Las claves para aumentar la intensidad de nuestro placer y de nuestros orgasmos son:

– Ante todo, valorar nuestro placer y fomentar nuestro sano egoísmo. No estar con la mente en lo que le gustará a la otra persona, sino lo que a mí me gusta hacer.

– Disfrutar del camino. Que cada cosa que hagas sea un fin en sí mismo. Si ponemos la mente en el orgasmo que vendrá, nos perdemos el placer que hay en el aquí y el ahora.

– Jugar con la respiración. Y esto no incluye dejar de respirar, porque cuando se hace, disminuyen las sensaciones. Conoce cuándo aumentas la frecuencia respiratoria, cuándo la disminuyes… Y cuando lo tengas claro, juega a cambiar el orden. ¡Te sorprenderá¡

– Abandónate. Apaga las alarmas, porque ese momento es tuyo y sólo para ti. Olvida los condicionantes sociales. Juega con tus sonidos, con tu voz, y deja que tu cuerpo te guíe.

– Conoce tu suelo pélvico. En él se producen las contracciones del orgasmo y juega un papel primordial en la contribución del placer genital. Si lo mantienes con buen tono, verás cómo podrás tener más posibilidades con tu cuerpo.

– Pon tu mente en modo juego, porque desde él se vive todo desde la alegría y el placer del descubrimiento.

Y, sobre todo y ante todo, nunca vayas en busca del orgasmo. El orgasmo nunca acude cuando se le llama, sino donde escucha la fiesta.



Texto extraído de: Pikaramagazine.com

lunes, 7 de septiembre de 2015

DIFERENTES POSTURAS SEGÚN LA FORMA DEL PENE




No se trata tanto de que el tamaño importe como de que influya, y es que queda claro que dependiendo del tamaño del pene de nuestra pareja elegiremos las posturas sexuales que nos resulten más placenteras. Pequeños y grandes, cada uno tiene sus atributos, pero además hay otro tema que se debe usar a favor del sexo: la forma.


Te damos algunos consejos para que descubras las mejores posturas según la forma del pene, ¿listos para disfrutar al máximo?



El pene lápiz es una de las formas más comunes que existen. Se trata de aquellos penes que, como muestra la imagen, cuentan con el mismo grosor desde el glande hasta la base. Son penes que resultan muy placenteros en cualquier tipo de postura sexual, sin embargo si su tamaño es grande deben evitarse posiciones que puedan resultar molestas para la mujer, como El perrito o La Profunda.
Es una forma de pene recomendable para la penetración anal.
El pene curvo no es precisamente uno de los más comunes, sin embargo los hombres que cuentan con el suelen demorar en encontrar una postura sexual que no genere molestias ni en ellos ni en su pareja. La falta de flexibilidad pudiera ser un contra, sin embargo gracias a su curvatura este pene tiene la capacidad de estimular el punto G, por lo que las posiciones más recomendadas son el misionero, el perrito y la profunda.


El pene plátano es una forma de falo bastante común. El glande y la base son del mismo ancho, sin embargo el tronco del pene se hace más grueso, lo que lo convierte en un miembro muy placentero durante la penetración.

Es flexible y complaciente, por lo que sirve para experimentar todas las posturas sin problema alguno.

El pene seta o champiñón salta a la vista enseguida, pues se trata de aquellos falos con un glande más ancho que el resto del miembro. La limitación principal que presentan este tipo de penes es que la penetración anal puede convertirse en una experiencia muy dolorosa debido a lo ancho de la punta.
Si el tronco del pene es muy delgado deben buscarse posturas donde la fricción sea mayor, por ejemplo el misionero o el molde.


El pene cono es aquel en el que el glande es más estrecho que el resto del pene. Este pene permite llevar a cabo todas las posturas con normalidad, pero se hace especialmente útil en el caso de posiciones en las que se desea penetrar hasta el fondo, como la profunda, la catapulta o el perrito, ya que al ser su punta más delgada el inicio de la penetración no resulta molesto.
Sin embargo si se trata de un pene muy grueso se debe mantener un ritmo lento y cuidadoso durante la penetración para no causar molestias en la chica.



Fotos: pepucomag.es / Kamasutra.ms / globster.com
Texto extraído de: relaciones.

domingo, 6 de septiembre de 2015

LOS DIBUJOS ERÓTICOS DE MIHÁLY ZICHY.

Comentados por Marco Aurelio Denegri (Parte I/IV)

Mihály Zichy nació en el pequeño poblado de Zala, al suroeste de Hungría, en 1827, en el seno de una familia terrateniente; murió en 1906, en San Petersburgo.

Estudio bajo el tutelaje del artista Jacopo Marastoni, y en 1844 fue alumno del vienés Ferdinand Georg Waldmüller. Entre 1847 y 1849 fue contratado por la Gran Duquesa Helena Pavlovna como instructor de dibujo de su hija Katharina Mikhailovna, trabajo que le proporcionó el sustento económico hasta entonces esquivo. Luego de una década de independencia artística -periodo muy fructífero, por cierto-, fue nombrado pintor de la corte por el zar Alejandro II (1859). Abandonó la corte en 1874, para asentarse en París hasta su retorno a la corte rusa, en 1882, que no abandonaría hasta su muerte, en febrero de 1906.

Entre sus cuadros más famosos están El héroe muriente, El bote salvavidas, La tristeza de la madre, El descendimiento de la cruz, en su periodo vienés; El ciclo de las sirenas, La hora de la muerte, Las estrellas que caen, Auto de fe y El dominio del vino, durante su periodo como artista independiente.

La presente serie de dibujos eróticos (que no fueron los únicos) se publicó -como Michael von Zichy- en Leipzig, en 1911, bajo el título de Liebe (Amor). Solo se imprimieron 300 ejemplares antes de la destrucción de las láminas de cobre.


I. "Digitisha" (I)
Digitisha llaman a este modo copulatorio los swahilinos o shirazinos, habitantes arabizados de Zanzíbar y de ciertas regiones de la tierra firme adyacente.



II. "Digitisha" (II)

Los swahilinos consideran inaudito que una mujer no sepa ejecutar debidamente la digitisha. Y por forma debida entienden el que ella se mueva como si estuviera moliendo maíz.


III. "Digitisha" (III)
La digitisha es, pues, una molienda, y no de fácil aprendizaje, pues a las futuras molineras se les adiestra -las mujeres mayores lo hacen- durante cuarenta días.


IV. Postura dorsal
La mujer, además de estar encima del hombre, le da la espalda; es una variante. La postura coital normal -supuestamente normal- consiste en estar cara a cara el hombre y la mujer, supina ella, es decir, echada de espaldas, y él encima. Los hawaianos, que rara vez copulan así, llamaron "misionera" a esta posición, por ver que era casi la exclusiva de los misioneros protestantes que trataban de convertirlos.


V. "More ferarum quadrupedumque" (A la manera de los cuadrúpedos)
Esta posición, censurada por Santo Tomás de Aquino, era en cambio la que recomendaba Tito Lucrecio Caro, el célebre poeta romano.
"Debe cumplirse la coyunda a la manera de los cuadrúpedos -dice Lucrecio-,porque así la posición horizontal del pecho y la elevación de los riñones facilitan la dirección de la simiente."


VI. Piernas al hombro
Más mentada que hecha, el carácter de esta pose es... ¿cómo diríamos?... entre acrobático y estético. Y, aunque buena, basta prolongarla más de un minuto -y a veces ni eso- para que resulte cansadora, por más que la pareja sea, como en este caso, una púber livianita. Y cuanto mayor razón si la compañera tiene, no digamos gordura, porque entonces sería dificilísimo el intento, sino simples atisbos de robustez.


VII. Corva y sangría
Otra de las posturas aéreas que ha forjado la imaginación erótica. La actitud, muy plástica pero, como la anterior, de difícil realización. Se llama Corva y sangría porque las corvas femeninas descansan sobre las sangrías masculinas. El dibujo lo muestra claramente. La corva de la mujer, es decir, la parte de la pierna, opuesta a la rodilla, por donde se dobla y encorva, está sobre la sangría del hombre, es decir, sobre la parte de la articulación del brazo opuesta al codo.


VIII. Posición lateral cara a cara
La ventaja principal de esta posición consiste, como ya lo señalaba Theodoor Hendrik van Velde, en su comodidad; es, en efecto, generalmente hablando, cómoda, y lo sería tal vez más si no fuera por la presión que debe sufrir quien coloca la pierna debajo; en este caso, la mujer; pero las más de las veces, el hombre. Por otra parte, la libertad de movimientos es reducida.


IX. Coito en el sofá
Una parejita adolescente copulando en el sofá. La pose es la llamada "misionera", que el gran húngaro apenas representa; una prueba más de su inconvencionalidad; lo que ahora llamaríamos actitud contracultural, un negación del statuo quo sexual, o más precisamente, de los usos pertúndicos, esto es, concernientes a la diosa Pertunda, que en la antigua Roma era la diosa del coito.


X. Coito en el sillón
Otra parejita en el ardor de la batalla, en la justa del amor, en el torneo erótico de siempre, y posiblemente en la tarde, sí, en la tarde, a eso de las cinco, a las cinco de la tarde, a las cinco en punto de la tarde, según dijo, y repetidamente, aunque por cierto a diferente propósito, Federico García Lorca.


Los comentarios que acompañan a los dibujos y los nombres de los otros cuadros citados fueron tomados del libro de Marco Aurelio Denegri (Lima, 1938), El Arte Erótico de Mihály Zichy (Kavia Cobaya Editores, 1999. Edición limitada y numerada de 250 ejemplares).

Las imágenes fueron escaneadas de la edición de Leipzig por Scanzen, excelente tumblr donde podrán ver el orden original en el que fueron publicadas.

Texto extraído de: ihaveabadday

miércoles, 2 de septiembre de 2015

SOY FEMINISTA, SOY HETEROSEXUAL Y NO FOLLO


Querencias:

Quiero tontear, quiero seducción, quiero jugar, quiero follar, investigar, quiero compartir ternura, buenas conversaciones, disfrutar de ello y tener orgasmos en el común.

Por todo lo anterior me declaro jodida, o más bien, no jodida. ¿Con quién coño hago esto? (lo de las buenas conversaciones lo tengo, pero no de las de "en pelotas y entre polvo y polvo, tan divinas ellas)

Si, se que el deseo se construye, como casi todo. También sé, que me viene de lujito darle caña en este sentido al mío. Y si, cual pardilla y en mi línea, trato de pasarme ciertas ideas en las que creo por el cuerpo. Me digo una y otra vez (a modo de mantra) que ganaría mucho haciendo mas amplio mi desear. No me cabe ninguna duda. Pero mientras me recito mantras, yo, sigo queriendo sexoafectivizar cuerpos leídos hombres. Y me siento subnormal, ésto, para no variar. Mi heterosexualidad me oprime, me oprime enormemente. Hay una maravillosa frase que versa así: "El eje del mal es heterosexual". Y si, lo es. Ahí estoy yo y constreñida en mi desear.


Se que está feo hablar de porcentajes, pero si digo que no soporto al 90 por ciento de los tíos y sus masculinidades normativas, no exagero. Tengo momentos de mayor tolerancia al machirulismo. Etapas en las que claudico un poco y apago de algún modo mi vena lúcida, crítica y capaz de darme lo que realmente me gusta y me apetece. Éstas son épocas de flojera, de no fuerza, de dolores de más o soledades excesivas, en las que caigo en cierta mendicidad sexoafectiva... En estas rachas, mi machirulómetro, se queda en modo " mayor tolerancia a las aberrantes microviolencias cotidianas asumidas como normales" Y ésta, la de ahora, desde luego que no es de ese tipo. Pero sí es la etapa del ¡Qué ganas tengo de tonteo, investigación, diversión en este sentido, sexo, etc.! E insisto, me atraen los culetíos (cuerpos leídos tíos) Y la inmensa mayoría de los que yo conozco son unos jodidos machirulos.


Creo que por el momento estoy condenada a la abstinencia. Me repatea, por ejemplo, el hecho de ver a un tipo que se ha hecho un mínimo curro feminista y descubrirme emocionada por ello. Me siento patética ahí. Sobre todo en el momento en el que me doy cuenta, en el cotidiano, que se siguen reproduciendo las mismas mierdas patriarcales (seguimos, quiero decir) ¿Quién se emociona por nuestro curro, por nuestro empoderamiento, por nuestra capacidad de poner límites o nuestro pedir exactamente lo que queremos y no conformarnos con mierdas desde la complacencia? NADIE. Al contrario, a nosotras, a las feministas, se nos machaca, se nos cuestiona constantemente, se nos rechaza, señala, etceterísima. Y por supuesto, no se nos suele desear (casi se me olvida nombrar esto) Nosotras cortamos el rollito (su rollito, claro), provocamos gatillazos.

Quizás, la cosa vaya de ajustar expectativas y centrar esfuerzos nuevamente en lo que yo me puedo currar, desde el adentrico. Mis construcciones y deconstrucciones, vaya, porque lo que es en mi desear actual, la cosa está bien no jodida, y no parece que el panorama que encuentro de culetíos vaya a cambiar mucho visto lo observado.



Texto extraído de: elfeminismoenelcuerpo