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viernes, 23 de mayo de 2014

SECRETOS EMOCIONALES: LA FILOFOBIA



Es común pensar que la mayoría de la gente quiere ser amada y expresar el amor, pero la vulnerabilidad a la pérdida de control hace que sea casi imposible que la persona con esta fobia pueda sentirse bien con este sentimiento.


1. Pérdida de control

Una de las razones principales del problema es que algunas personas experimentan una montaña rusa emocional en este tipo de situaciones que les hace sentir que han perdido el control.

Usualmente, las personas que sufren de filofobia les gusta mantener un control estricto sobre sus emociones, comportamientos y medio ambiente. Cuando aparece algo que elude su control entonces tienen mucha dificultad para adaptarse a ese cambio.



2. Experiencias o relaciones pasadas

También, este miedo puede originarse en experiencias pasadas, como algo que se aprendió de en un miembro de la familia, alguna relación pasada o experiencia. En otras palabras, esto podría estar relacionado con algo hecho o dicho por uno de los padres que le ha inculcado este temor a la persona, o haber experimentado una relación o experiencia traumática.


3. Miedo al compromiso o las responsabilidades
Algunas personas pueden encontrar los requisitos emocionales de enamorarse y el compromiso emocional como demasiado exigentes, y esta responsabilidad podría hacer que se sientan bajo mucho estrés. Estas personas tienen un temor al compromiso y posiblemente a recibir daño emocional, a perder lo que creen que es la libertad...

Las emociones en conflicto son un problema común con este miedo. Por un lado, se puede experimentar una sensación momentánea de alegría al pensar en las posibilidades de dar y recibir amor. A continuación, la persona puede sentirse abrumada por los temores asociados a las implicaciones de estas emociones.

Marta nos descubre los secretos de la fobia al amor, dejando bien claro lo que es, cómo se da y qué hacer frente a ella.
Ilustración: Nicole
La filofobia (término no avalado oficialmente) también es conocida como el miedo al amor y su definición exacta sería “miedo al amor, a comprometerse emocionalmente“.

Tenemos que tener en cuenta que no estamos hablando de un miedo sino de una fobia, es decir, un miedo exagerado e irracional frente a cualquier circunstancia, objeto o evento, en este caso hacia “Filo”, es decir, el afecto.

Ese miedo lo que va a hacer es que pongamos obstáculos al amor, que creemos desiertos de un granito de arena, que busquemos excusas para no empezar una relación o que, una vez creada, acabemos con ella. O, como sucede en muchos casos, consigamos a través de disputas, que sea la otra parte la que de el paso de dejarnos.


Hay otros que directamente optan por relaciones idealizadas e inalcanzables y de esa manera tienen la excusa más fácil: “no es que no quiera tener una relación, es que nuestra relación es imposible”.
¿Por qué sucede esto? ¿De dónde viene? ¡Sorpresa, sorpresa! De nuestra educación, de nuestra infancia. Se da en personas que, por lo general, son muy inseguras y ¿qué hay más descontrolado que el amor? Esas sensaciones que todos vivimos cuando estamos enamorados: los nervios, la urgencia de ver a la otra persona, de saber de ella, las charlas interminables, los besos, abrazos, caricias, etc. TODO eso para un filofóbico es percibido como algo aterrador, es algo que no controla, que le hace vulnerable y le da miedo…

Teniendo en cuenta esto, normal que no quiera tener una relación, ¿verdad? ¿Realmente una persona que parece filofobia tiene miedo al amor? No. En realidad tienen miedo a la pérdida de ese amor. Son personas que ansían afecto pero lo evitan porque para ellos no es asumible su pérdida y esto hace que, a simple vista, parezca que tienen miedo al afecto en sí.

A veces olvidamos que no todo son derrotas...
Para estas personas el dolor de una pérdida es mayor que el placer de la relación o por lo menos el dolor por el que ellos presuponen que pasarán.

Es como, por poner un ejemplo muy burdo pero para que nos entendamos, la persona que ha tenido un perro o un gato al que ha querido mucho. Con el que ha convivido durante muchos años y, tras su muerte, decide que nunca más quiere volver a tener uno porque lo que vivió con ese animal no le compensa el dolor que luego le produce su ausencia. La cosa es, ¿puedes vivir sin volver a tener un perro o un gato? Sí. ¿Y sin tener una relación? Por poder, puedes pero lo importante es: ¿quieres?

Lo bueno es eso de “el amor puede con todo” un clásico, manido y oído, dicho y repetido hasta la saciedad, pero la verdad, bastante real en este caso (Ojo!,puede que solo en este caso). Es así ya que el ser humano, de nacimiento, es un ser afectivo, busca el apego, el contacto y ¿puede éste intentar renunciar a este sentimiento? Puede intentarlo pero, al final, su propia necesidad superará ese propósito.


Muchas veces, para poder acercarnos a estas personas tenemos que utilizar la estrategia del NO. ¿Me quieres? No, ¿te estás enamorando de mi? No, ¿lo harás? no. Y la persona baja la guardia y es en ese momento en el que se le puede hacer ver. Porque la filofobia, al igual que las demás fobias, tienen cura y con una buena terapia se puede superar. Lo principal es que se den cuenta, que aprendan a identificar sus pensamientos y comportamientos, que se quieran a sí mismos, que aumenten su autoestima, que entiendan la diferencia entre querer y depender. Y que no dejen en las manos del otro su felicidad sino que aprendan que la felicidad está en sus manos y el otro está ahí para compartirla.












¡Enamorémonos! Hoy. Mañana. Siempre.


Marta G.
Texto extraído de:Proyecto Kahlo.com

martes, 11 de junio de 2013

LA SEDUCCIÓN, TRASTORNOS Y DESEOS...


TRANSTORNOS DE LA SEDUCCIÓN

Lic. Olga Tallone

DEFINICIÓN

Un trastorno es una molestia, problema o perturbación que altera la vida de una persona o su estado de ánimo. Es la alteración en el funcionamiento de algo.




          El cortejo o seducción es el proceso de selección y atracción de otro individuo con el fin de establecer una relación íntima, la cual suele implicar amor, sexo, compromiso, cohabitación, matrimonio y o reproducción. La actividad es atraer a la pareja.

          Se considera trastorno del cortejo o de la seducción a los problemas para lograr establecer vínculos o lograr acercarse a la persona que les atrae. En general se presenta cuando hay interés amoroso o sexual, siendo efectivos en otro tipo de relaciones. En algunos sujetos afecta en todo tipo de vínculos.

Este problema es más presente en varones que en mujeres. La presión de tomar la iniciativa y la conquista es un modelo cultural, impuesto más en aquel género.

CORTEJO Y SEDUCCIÓN

          Podríamos suponer que todos nacemos con cierta capacidad de seducción, no estrictamente sexual, en relación al instinto de supervivencia. Los destinos de esa capacidad, depende de muchos factores. En los casos en que no se ha desarrollado esa capacidad, podrían aprender o reaprender formas de seducción.

La seducción legítima es la condicionada por la historia de cada uno.





         La seducción simulada es copiar la formula de otros; si no se ajusta a su realidad, es contraproducente.
Cuando no sabemos de nuestros potenciales buscamos encantar al otro con estereotipos culturales; un personaje que generalmente nos queda ajeno.

          La etimología misma de la palabra nos habla del intento de captar la atención del otro hacia nosotros; seducir en latín, “desviar”, “dirigir la mirada hacia”. Cuando seducimos intentamos que el otro nos vea y nos comprenda.

Ser seductor implica salirse de sí mismo para captar al otro.

La seducción es una forma especial y sincera de comunicación. Específicamente relacionada al vínculo amoroso debe existir durante toda la vida de una relación.

SÍNTOMAS



- Inhibición, de leve, hasta el desarrollo de una fobia.

- Angustia y ansiedad, puestas en el cuerpo, en los pensamientos y en las conductas.

- Los miedos:-a hacer algo con esa mujer;-a lo emocional de uno mismo;-a no poder manejar lo emocional de uno mismo.

- Gran sensación de inseguridad y falta de confianza.

- Fobias sexuales: miedo persistente e irracional y deseo compulsivo de evitar sensaciones y o experiencias sexuales. El propio individuo reconoce este miedo como excesivo o irracional.

- Trastorno por aversión al sexo: caracterizado por la aversión y la evitación activa del contacto sexual genital con la pareja, lo que a su vez causa malestar personal o dificultades interpersonales. Aparece el miedo a la hora de intentar una relación sexual y puede centrarse en algún aspecto particular del sexo.

           Pueden existir miedos a todos los estímulos de tipo sexual, incluidos los besos superficiales o los contactos corporales mínimos. Como todo miedo patológico, la exposición al factor fobígeno provoca ansiedad, que puede ser moderada, ausencia de placer o malestar extremo como estados de pánico.

- Fobias sexuales específicas:-los genitales del sexo opuesto; los propios;-la tentativa de penetración; -tocamiento de los senos;-besos;-placer erótico;-enamorarse y no ser correspondido;-desvestirse;-fracaso sexual;-las secreciones y olores;-el sexo bucogenital;-excitación sexual y orgasmo, miedo a perder el control.

El diagnóstico diferencial es muy importante; -deseo sexual inhibido, que produce evitación porque no gratifica, pero no hay temor; -temor al desempeño; -dispareunia;-negativa consciente al coito, como forma de castigo.

También debe distinguirse entre fobia sexual simple y angustia con manifestaciones fóbicas.

TRATAMIENTO

La terapéutica debe apuntar a la autoestima, por la gran sensación de inseguridad y falta de confianza. Trabajar el entrenamiento de habilidades sociales y manejo de la ansiedad.

Modelo terapéutico sugerido es el cognitivo-conductual y sistémico. Que contemple mandatos culturales, familiares y exigencias y presiones personales.

CONCLUSIONES

          La seducción es una actitud importante para la vida y todos tenemos la capacidad de ejercerla. El objetivo principal es hacerla consciente. Todos tenemos la capacidad de seducir, sólo hace falta saber recrearla.




         La seducción implica valorarse, una sólida conciencia de autoestima. No es una cuestión sólo de tácticas y estrategias. Seducir es la posibilidad de desplegar todo lo que somos, conquistarnos a nosotros mismos y desde ahí, comunicarnos con los demás. La seducción fundamentalmente es acción.

       La imagen que transmitimos tiene que ver con nuestra autopercepción; aprender a percibirnos, a potenciar aquello que nos destaca.

       El miedo a involucrarse es el primer enemigo de la seducción. 


No hay más seductor que el que transmite alegría de vivir.

        La seducción de los políticos, de los empresarios, del mundo mediático la ha puesto, como un mecanismo de poder sobre el otro. Cuando en realidad la seducción es un aprendizaje emocional con los otros. Otra cosa es la manipulación.

        La esencia de la seducción es la espontaneidad que parte del potencial conciente y placentero de cada uno. Si la seducción no obedece a un goce interno, el efecto es casi grotesco y contraproducente.





          El trastorno en el cortejo, se manifiesta en mujeres y varones de cualquier edad, y en diferentes etapas de la vida. Especialmente detectado en los adolescentes de hoy, es un tema importantísimo a tener en cuenta; ya que vivir experiencias estimulantes y sin tensiones, deja una impronta de seguridad, para todo el ciclo vital. Además de alejarlos del alto riesgo que implica el ritual del alcohol y las drogas para ¿“sentirse un conquistador o un manipulador”?

Personalmente creo que ahí está la clave del trastorno; el adolescente de hoy se asoma a un mundo psicopático, cómo seducir entonces la angustia que esa misma manipulación provoca. Dar herramientas es fundamental y urgente.


DESEAR CON LAS ENTRAÑAS




El concepto es muy simple, pero casi nadie lo utiliza en conquista y seducción y es crucial desde mi punto de vista. Pero antes dejame recordarte una cosa fundamental:
PREFERIR Y DESEAR, NO NECESITAR

         Tu no necesitas nada. Así es amigo, una vez aclarado este punto -que a menudo olvidamos mencionar- podemos seguir adelante: no necesitas relaciones ni sexo, nadie se muere por eso; aunque prefieres mejorar tu calidad de vida con relaciones de calidad.

No lo necesitas, aunque lo prefieres y deseas. Pero desear es...

! DESEAR, CON MAYÚSCULAS !

       Si observamos con atención a los hombres en la mayoría de los escenarios sociales (por ejemplo: una clase para principiantes de una Academia de Danzas) veremos que la mayoría de los hombres:

a) Coquetean con la mayoría de las mujeres- aunque raramente abordando a desconocidas- , y

b)  Observaremos también que lo hacen de un modo que podríamos calificar de “débil”, porque difícilmente logran concretar con ninguna mujer en particular.

        Este comportamiento social automático de los hombres no es efectivo, porque las mujeres se dan cuenta de que esos flirteos no son AUTÉNTICOS, sino más bien ocasionales.



Este ejemplo indica que la mayoría de los chicos no son muy selectivos y que además no saben realmente… ¡lo que quieren!




Ahora permítanme hacer hincapié en la palabra "querer".

         Soy de la opinión que la mayoría de los hombres no quieren ni desean lo suficiente. Son “tibios” en su querer.
Esto es una fatalidad en el mundo de la conquista amorosa, porque conquistar a una mujer requiere de enfoque, persistencia, lucidez, energía, entre otros elementos imprescindibles para sortear todos los obstáculos que se nos presentarán en el proceso del cortejo.
Si no estamos lo suficientemente motivados, mejor dicho si no estamos plenamente seguros de lo que deseamos y queremos, no llegaremos hasta el final con éxito.

        A veces emprendemos la conquista de personas que no nos interesan realmente o no nos atraen lo suficiente; esto se traducirá en algo negativo en el futuro.
Se traducirá en que al menor obstáculo abandonemos el barco del cortejo, o en otros conflictos personales como perder el interés una vez que logramos atraer y conquistar a la persona.




       Presumirle a todas las PERSONAS que ingresan a nuestro radio de acción como hace la mayoría de los perdedores no es efectivo. Un auténtico hombre atractivo más bien hace todo lo contrario, es decir hace lo más difícil: en primer lugar, se pregunta de corazón qué es lo que le gusta, qué es lo que desea de verdad.

        Un@ autentic@ seductor@ DESEA con las entrañas, con el corazón, con todo el cuerpo.




         Una persona atractiva y natural si va a una academia de danza como en nuestro ejemplo se preguntará cual de las 10 personas le gusta MÁS.
Escuchaste bien: cual persona le gusta MÁS.
Quién le gusta realmente
De las 10 elegirá 1 o 2, a lo sumo, e irá hasta el final. Es decir: morirá. Se sacará la duda. Morirá en el intento… o conquistará a la chica de sus sueños.



          Con morir en el intento no estoy diciendo que carezcas de valores, que seducirás a personas casadas, a menores de edad, a las novias de tus amigos, etcétera.
Simplemente que lo intentarás si te está permitido, pero que lo harás DE VERDAD.

          Así que, repito, desde mi punto de vista el problema numero 1 de los hombres es que no desean con el corazón, con las entrañas y con todo su ser. Quieren, pero tibiamente; es decir, se arrastran.

Arrastrarse no es atractivo.

       Muchas 
personas  no se juegan hasta el final porque tienen miedo de morir en el intento. Tienen miedo de ser rechazadas. Un auténtic@ seductor@ muere en el intento, no se queda con la duda.



Se expone según la fase del cortejo correspondiente. Eso se llama valentía, y la valentía es atractiva.


Ojo: no negocia su autoestima ni su dignidad, pero quiere y desea con las entrañas y va hasta el final, a ganar o morir.
Morir en este contexto significa: si ya no es posible conocer y conquistar a la persona que le gusta, olvida y pasa a otra cosa, a seguir con la propia vida sustantiva.

            A un auténtica  
persona atractiva no le importan los posibles resultados más que su compromiso consigo mismo, la fidelidad a sí mismo, a sus deseos, emociones y sentimientos.


El/la auténtic@ seductor@ es más fiel a sí mism@ que a los posibles resultados.

No estoy diciendo con esto que te humilles, ni que seas Don Quijote de la Mancha, ni que seas un ser apegado a causas imposibles. Solo digo: desea con las entrañas, y ve hasta el final de un modo poderoso.

Una persona atractiva decide

          Decide quién le gusta, y decide acercarse a esa persona e iniciar una conversación con ella para conocerla. Luego decidirá besarla, y así sucesivamente.

          El/la seductor@ decide, y decide porque siente; el hombre promedio en cambio especula con los resultados.
El problema de los hombres promedio es la anorexia del auténtico deseo. Quieren y desean, pero a medias.

         Así que ya sabes: desea con todo el corazón y con las entrañas (no se puede desear con las entrañas a toda una academia de danza o a un bar completo, a menos que estés drogado con éxtasis, por supuesto.)

         Una vez que empieces a desear realmente, recién entonces comenzarás a ser más selectiv@.
Eso está en el fondo de tu corazón. A decir verdad, solo debes ser honesto contigo, debes preguntarte:
¿Quién me gusta REALMENTE?


        Qué necesidad hay entonces de tirarle a 9 personas que no te interesan REALMENTE. Eso se llama hacerles perder el tiempo, y ellas saben muy bien de qué se trata ese juego, porque todas lo han padecido alguna vez.

Ellas odian a los hombres "histéricos", que así llaman por aquí a este tipo de hombres que en el fondo son tibios e indecisos, que “calientan la pava y no se toman los mates”, como se dice en el Río de la Plata.

Desea con todo tu ser, y luego decide que irás por lo que quieres, hasta morir... o conquistar a la persona que te gusta… REALMENTE.


Como dice una vieja canción de los Fabulosos Cadillacs:

“¡Sud-Americano, este es el cambio que te voy a proponer:
hey, no te levantes, si no vas a terminar lo que empezaste a romper,
si no vas a terminar lo que empezaste a romper!”


O como dice Bukowsky en TIRA LOS DADOS (Roll the Dice):

"Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otro modo, no empieces siquiera."

Te comparto el video con el poema completo para que te inspires esta noche:





¡ Que lo disfrutes!

Hasta la próxima.



Gabriel Marco

Texto extraído de: Noticiasyocio.es/sexologia