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miércoles, 20 de marzo de 2013

LA EYACULACIÓN FEMENINA...ESA GRAN DESCONOCIDA

Eyaculación-Femenina-soniar.arjonilla

“¿Existe la eyaculación femenina o es un mito urbano? Si existe, ¿cuál es la explicación fisiológica? Y más importante:  ¿cómo  alcanzarlo?”
Efectivamente, aún a día de hoy, sigue existiendo la duda de si la eyaculación femenina existe a pesar que ya Aristóteles habló de ello e incluso Freud llegó a afirmar que “el jugo del amor” era otro síntoma de histeria (¡otro más!). Pero como todo lo referente a la sexualidad, se ha mantenido en círculos íntimos. El desconocimiento ha llegado a tal punto que algunas mujeres fueron intervenidas quirúrgicamente porque se pensaba que tenían pérdidas de orina durante la excitación y el orgasmo.
Las responsables de la eyaculación son las glándulas de Skene, que producen un líquido compuesto por glucosa, fructosa y fosfata ácida prostática que se expulsa por la uretra
Estas “pérdidas de orina” no son tales puesto que la expulsión de fluido (de cantidad variable) que acompaña a algunas mujeres durante el orgasmo y es expulsado a través de la uretra, es la eyaculación femenina. Así pues, la eyaculación femenina existe y la mayoría de las mujeres pueden disfrutarla. Tal vez lo estéis haciendo ya sin ser conscientes de ello. Me explicaré desde el principio:
Las responsables de la eyaculación femenina son las glándulas de Skene y forman parte de la próstata femenina. La próstata femenina se encuentra situada a lo largo de la uretra envolviéndola. Mide aproximadamente 4 cm de longitud, el mismo tamaño que el hueso del pubis, y 1,9 cm de ancho. Dichas glándulas se localizan en la pared anterior de la vagina, alrededor del orificio externo de la uretra, cerca de donde se sitúa la Zona G (de la que hablaremos en otro artículo). Según las casi inexistentes investigaciones, el 80% de las mujeres las posee, conformando así la próstata femenina cuyas funciones siguen siendo investigadas.
¿Qué por qué no lo tienen todas las mujeres? Porque es una zona residual. Durante la gestación, todas las personas somos niñas y, a partir de ahí, seguimos desarrollándonos como tales o como niños. Pensamos que los sexos son muy diferentes, pero las diferencias son mínimas. Así, el tejido prostático puede desarrollarse en la mujer aún sin tener, aparentemente, una función definida. Y digo “aparentemente” porque está claro que una función tiene, ¿no te parece? Aunque, ¿quién sabe? Tal vez en unos años las investigaciones llegan a una conclusión porque hasta ahora poco se sabe de esta zona. Lo que sí se sabe es que estás glándulas de Skene secretan líquido prostático que es expulsado mediante las contracciones del orgasmo o cuando están llenas. El líquido expulsado es variable, pudiendo ir de unas gotas a unos chorros, y está compuesto por glucosa, fructosa y fosfata ácida prostática. Por ello al principio comentaba que tal vez eyaculéis sin ser conscientes de ello.
Al actualizarme buscando datos sobre el tema, he encontrado información a menudo confusa. Y no he podido más que cabrearme ante tal despreocupación con respecto a la sexualidad y, en concreto, la de la mujer. No hay más que ver que cuando surge algún descubrimiento (léase multiorgasmo, punto G, eyaculación femenina, etc.) se habla mucho, pero se sabe e investiga poco. Y una de las razones es porque estos descubrimientos tratan sobre la sexualidad y el placer, y no únicamente sobre la reproducción. En esta búsqueda de información y acumulación de asombros, he encontrado varias cosas que me han resultado bastante curiosas:
Llama la atención el empeño en comprobar si es orina o no. Asociarlo a una disfunción ha llevado a muchas mujeres a inhibir ese proceso natural
Me llama poderosamente la atención el empeño en comprobar si la eyaculación femenina era o no orina. Todas las investigaciones que he encontrado (que han sido pocas, también hay que decirlo, y no por falta de búsqueda precisamente), no se proponían analizar qué componentes contiene la eyaculación femenina, que habría sido un buen punto de partida, sino que la hipótesis a comprobar era si el fluido expelido durante el orgasmo era orina. La posibilidad de que pueda ser orina parece ser de suma importancia. Con ello volvemos a la misma mecánica de siempre: si aparece algo que no conocemos y encima se disfruta, se intenta asociar a una disfunción. Y, como ya sabemos, en Occidente nos gusta estudiar todo lo que tenga que ver con enfermedad en vez de investigar porqué una persona se mantiene sana. Si algo escapa de nuestro entendimiento, nos centramos en qué es lo que no encaja en vez de disfrutarlo sin más.
Como comentábamos antes, hubo mujeres que llegaron a ser intervenidas quirúrgicamente porque pensaban que tenían pérdidas de orina durante el orgasmo. Todo ello viene por el desagrado aprendido hacia los fluidos corporales femeninos. Y, si hablamos de orina, ya se acaba el mundo. No creo que cuando se vio al hombre eyacular por primera vez fuese todo el mundo a por sus aparatos quirúrgicos para comprobar si era o no orina. Y todo ello conlleva que muchas mujeres vivan una reacción placentera de una manera trágica, llegando a inhibir un proceso natural del cuerpo.



Se puede producir estimulando el clítoris, pero para muchas funciona mejor estimular la Zona G.
Por otra parte, se asocia la eyaculación femenina con el Punto G pero no son necesariamente lo mismo. La eyaculación se puede producir estimulando el clítoris o cualquier otra parte del cuerpo que pueda desencadenar un orgasmo. A muchas mujeres les resulta más accesible mediante la estimulación de la Zona G (situada en la pared anterior de la vagina con la extensión de una falange del dedo aproximadamente) porque, al presionar la zona, las glándulas de Skene también son presionadas estimulándolas directamente y provocando la eyaculación.
Hablando de asociar, también se asocia la eyaculación al orgasmo, pero no necesariamente van unidos. Se puede producir la eyaculación al presionar la musculatura pélvica, o bien al dar a luz, o bien cuando las glándulas de Skene se llenan; sólo que en estos casos se asocia a pérdida de orina, pero puede no ser así puesto que no tiene el mismo olor, es casi inodora, trasparente y con un ligero sabor salado.
Se puede facilitar relajando la musculatura de la vagina al notar las contracciones del orgasmo. Si te entran ganas de orinar, date permiso y disfruta, porque esa es la sensación que precede a la eyaculación
Y, por supuesto, también he encontrado comparaciones de qué orgasmos son más potentes que otros, volviendo a delimitar lo que es bueno, malo y mejor. Hay que distinguir entre la sensación física del orgasmo y la sensación subjetiva del mismo. Así pues, no se puede determinar qué orgasmo es mejor o peor, porque para lo único que sirve es para frustrar a toda aquella persona que crea estar fuera de lo “normal”. Y cuando aparece la palabra normal, estamos a una L de convertirlo en norma.
Si no te has dado cuenta de que has eyaculado, plantéate la posibilidad y prueba a darte permiso a tí misma para disfrutarlo. Haz memoria: ¿no te ha pasado nunca que, cuando estabas excitada, te entraron unas ganas de orinar tremendas? Y, en ese caso, ¿qué hiciste? Muchas mujeres optaron por cambiar de estimulación, llegando a perder la sensación e inhibiendo así la posible expulsión de la eyaculación por miedo a orinarse, puesto que dicha sensación es la que precede a la eyaculación. Es en este momento cuando tienes que darte permiso, relajarte y disfrutar del momento. Una manera de facilitar la aparición de la eyaculación femenina es abriendo o relajando la musculatura de la vagina, en el momento en que notes las contracciones del orgasmo, como cuando hacemos pis, y facilitar así la salida del líquido.
Otra de las pocas teorías que existen explica que, si no se eyacula externamente, puede producirse la eyaculación retrógrada; es decir, la eyaculación se redirige hacia la vejiga donde será expulsada posteriormente junto a la orina. De ahí la sensación de muchas mujeres que, aún habiendo orinado antes de mantener relaciones sexuales genitales, sienten la urgencia de ir a orinar cuando dan por acabada la relación o tras el orgasmo.
Tras este reencuentro con la información existente sobre la eyaculación femenina, me encuentro con sentimientos encontrados. Por un lado, sigue entristeciéndome ver cómo todo lo referente a la sexualidad como equivalente al placer y no unido a la reproducción, se mantiene oculto y bajo una sombra de disfunción. “¡El placer por el placer es egoísta!”, nos transmiten. En cambio, me alegra observar que cada vez se visibilizan más las diferentes opciones de disfrute. ¡Disfrutemos de cada palmo de nuestro cuerpo, oculto hasta ahora bajo las ropas de la culpabilidad!

Mónica Quesada Juan

La siguiente tabla compara los contenidos del eyaculado masculino y femenino, y el eyaculado femenino y la orina. El eyaculado femenino y la orina contienen las mismas sustancias encontradas en el eyaculado masculino. Estas sustancias comunes, el Antígeno Prostático Específico, la Fosfatasa Acida Prostática y la Fosfatasa Acida Prostática Específica, se encuentran en una concentración mayor en el eyaculado que en la orina. Esto demuestra que el eyaculado femenino y la orina no son lo mismo. La próstata femenina contribuye más al eyaculado que lo que contribuye a la orina. Lo que no sabemos con seguridad en este punto es si la glándula prostática femenina contribuye exclusivamente a los contenidos del eyaculado, y hay mucho debate con respecto a este tema.

Mujer #1 Eyaculado femenino
Woman #2: Mujer #2: Eyaculado Femenino
Eyaculado Masculino
Mujer # 1 Orina
Urine
Mujer # 2 Orina
Urine
Antígeno Prostático Específico (PSA) (ng/mL)
213.49
105.00
110–2,211
0.80
0.16
Fosfatasa Acida Prostática(FAP) (U/L)
329
42
<1
Fosfatasa Acida Prostática Específica (PSAP) (U/L)
271
860.0
37
178
Glucosa (mg/dL)
127
100
0.4–29.5
30
31
Creatinina mg/dL)
33.0
30.0
178.0
225.0
Nitrógeno Ureico
1,474
363
Potasio (mMol/L)
8.6
5.0–24.8
37.3
31
Sodio (mMol/L)
46
23.6–51.2
203
129
Cloro (mMol/L)
37
43
148
144
— = Parámetros no disponibles.

Tabla tomada de: Wimpissinger, Florian; Stifter, Karl; Grin, Wolfgang & Stackl, and Walter.
The Female Prostate Revisited: Perineal Ultrasound and Biochemical Studies of
Female Ejaculate. Journal of Sexual Medicine ,4 (5), 1388-1393.2007.


MI PLACER SE CORRE COMO PUÑALES

"Es innegable que a veces se forma un fluido mucoso en los órganos internos y en la vagina durante el coito, pero esto sólo ocurre a las mujeres lascivas o a las que llevan una vida lujuriosa" 1.
En un mundo donde “el placer pasa por la imagen, esa es la gran mutación” (Roland Barthes 1980)2 la acción de hacer sexo sigue siendo peligrosa, bandida.
Como dijo Valérie Tasso “creo que hoy en día hablar de sexo ha dejado de ser un tabú, el verdadero tabú se ha vuelto el sexo mismo”3.
Difícil encontrarse con 30 años descubriendo el squirting y no preguntarse ¿por qué alguien no me lo había dicho antes, o por qué pocas mujeres lo saben hacer?
Buscando informaciones sobre lo que es el squirting me he encontrado en un desierto, las pocas gotas de saber sobre el tema os la añado aquí abajo, pero tengo que decir que me han dejado muy perpleja.
Este artículo sacado de internet ha sido escrito por Carmen Márquez (que personalmente desconosco) el 11 septiembre de 2007 en el blog “Educa sexo-blog sobre educación sexual, sexo…”4

“Lo cierto es que existen varias teorías al respecto, pero aún no se puede afirmar sin duda alguna si la humedad que crece en la vagina de la mujer tras alcanzar el clímax se puede considerar o no eyaculación. Y es que no sólo existen pocos datos al respecto sino que, encima, algunos son contradictorios entre sí.
Teniendo en cuenta esta introducción, hablemos pues de lo que sí sabemos:
Podemos empezar diciendo que cuando se habla de “Eyaculación Femenina“, se refiere a la llegada de líquido a la zona vaginal durante las contracciones que provoca el orgasmo en las mujeres.
Este líquido se produce en las glándulas de Skene, que están situadas en la vagina, cerca del lugar donde podemos estimular el Punto G. Cuando la mujer está excitada, estas glándulas se llenan de líquido y como con el orgasmo la pelvis se contrae, aprieta los diferentes órganos de la zona y, entre ellos a las glándulas de Skene, se produce el rebosamiento y posterior salida de esa sustancia líquida y lechosa.
Generalmente sale en poca cantidad, pero puede ocurrir que sea mucha, debido a que estas glándulas tienen una asombrosa capacidad para vaciarse y llenarse en pocos segundos. 

Así, por ejemplo, si el orgasmo se prolonga, y las contracciones vaginales son numerosas, se puede segregar una cantidad realmente llamativa.
Las actuales investigaciones van dirigidas a descubrir si este líquido expulsado es sobretodo orina, que se escapa por incontinencia o por debilidad de los músculos que la controlan, si es sólo la sustancia que segregan las glándulas de Skene, o si es una mezcla de ambas.
Otro punto a tener en cuenta es que estas glándulas de Skene no funcionan de la misma manera en todas las mujeres, existiendo casos en los que la secreción antes nombrada ni siquiera se produce.”
Otra definición de squirting que nos da alguna información más llega de un artículo del periódico “El Mundo” sacado de su página online, del apartado “Cama redonda” y escrito por Josep Tomás el día 2 de abril 2008 5.
“(…) El responsable de estas emisiones expelidas por la uretra son las glándulas uretrales, parauretrales y de Skene, que se encuentran en la zona de la pared anterior de la vagina, el consabido punto G. El líquido expulsado, aunque contiene residuos de urea o creatina no es orina, sino que su principal componente es la glucosa, la fructosa y la fosfatasa ácida prostática, también presentes en el semen masculino. La eyaculación suele producirse durante el orgasmo debido a las contracciones pélvicas derivadas del mismo.”
Después de leer este artículo, que algo me aclaró, me dije vamos a buscar la definición del fantasmagórico Punto G y me he encontrado con este asombro 6. Por suerte los de Wikipedia han puesto el aviso de tener cuidado con esta definición porque no tiene referencias científicas.
Los comentarios entre paréntesis y en cursiva son míos.
“El punto de Gräfenberg, más conocido como punto G, llamado así en honor de su descubridor, el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, es una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra. Es lo mismo que, o parte de, la uretra esponjosa, donde se encuentran las glándulas de Skene.
Se dice que la estimulación del punto G (a través de la pared frontal de la vagina) propicia un orgasmo más vigoroso y satisfactorio, y es posiblemente la causa de la eyaculación femenina.
Tal estimulación requiere un empuje en cierto modo opuesto al que se necesita para lograr la máxima excitación clitorial con el pene.
(La claridad de esta ultima frase es estupenda, me estoy haciendo un dibujo para comprenderla, y además ¿sin pene cómo funciona el todo?)
Muchos libros sobre sexo aconsejan a las parejas incapaces de lograr el orgasmo femenino el considerar la estimulación del punto G como técnica sexual.
Un creciente número de expertos cree que la razón por la que la estimulación de este área provoca un orgasmo «hacia fuera» e incluso la eyaculación femenina es que el punto G ha evolucionado a un "punto disparador" del parto (es que los expertos aún piensan en termino de mujer=madre, no hay otra, no hay posibilidad de búsqueda de placer por un coño, independientemente de su destino reproductor). La cabeza del feto empuja este punto durante el parto, lo que parece disparar la última fase de empuje. Esto se traduce, durante la estimulación sexual normal, en una contracción más significativa de la vagina.
El punto G puede no ser solamente un punto discreto (¿esto de discreto lo que es?). De hecho, algunos científicos como Natalie Angier defienden que se trata del conjunto de profundos nervios del clítoris cuando pasan a través de los tejidos para conectar con la columna vertebral. El clítoris tiene profundas raíces y puede cambiar de tamaño y ligeramente de posición a medida que los niveles hormonales cambian en las diferentes etapas de la vida de una mujer.
(¡Esto no lo sabía!)
Un pene curvado hacia arriba tiene la habilidad natural de ejercer mayor presión sobre la pared frontal de la vagina. Si un pene no se curva hacia arriba, entonces pueden ser necesarias diferentes posiciones sexuales. Por ejemplo, un hombre cuyo pene se curve hacia abajo puede hallar que la penetración posterior es más adecuada para estimular el punto G dado que la curva presionará la pared frontal.
(Sin pene no hay punto G, no hay penetración, ni orgasmo, ni eyaculación femenina ni hostia, y después aún hay quien tiene el coraje de decir que no es una sociedad falo céntrica…)
La estimulación del punto G mediante el uso de un dedo o la lengua es posible gracias a la presión combinada de empujar el clítoris hacia abajo mientras se arquea la lengua o el dedo hacia arriba en un movimiento de llamada. El dedo o la lengua debe estar entre 2,5 y 7,5 centímetros dentro de la vagina para que de resultado ( el sueño de todas: una lengua elástica de 15 centímetros…¡por qué no!). Sin embargo, cada mujer puede necesitar una forma diferente de estimulación.
Se piensa que la estimulación del punto G es más intensa en las mujeres mayores de treinta años, porque los cambios en la estructura de los tejidos del interior de la vagina permite un acceso más fácil a dicho punto. Algunas mujeres creen por esta razón que en la treintena alcanza su cúspide sexual.
Punto G masculino
El término punto G se denomina también para la próstata. Esta glándula, exclusivamente masculina, se estimula frecuentemente durante las relaciones sexuales homosexuales (claramente el sexo anal en la pareja heterosexual donde es la mujer la que penetra es ilegal). La fricción constante del pene con la próstata produce en el hombre pasivo (todavía seguimos con las categorías binarias de recibir-pasividad-sumisión-debilidad/dar-actividad-dominio-poder) un intenso orgasmo de eyaculación involuntaria y fuertes espasmos”.

Después de todo esto me quedo con mi experiencia activa e intentaré explicar a mi manera lo que significa para mí el squirting.
El squirting es el acto de correrse, la eyaculación femenina, pero no simplemente el sentir un orgasmo, sino correrse con una expulsión de flujo vaginal que puede salir con más o menos presión y ser más o menos espectacular por no decir ¡cachondamente escandalosa!

Este acto implica un cambio de paradigma, una ruptura con la educación recibida en cuanto bio-mujeres 7. Hasta hace algunos meses siempre cuando tenía un orgasmo contraía los músculos vaginales para contenerme, para no dejar salir nada, para no desbordar demasiado. Era un acto instintivo, fruto de tanta educación represora patriarcal heterosexista donde el placer de la mujer no existía sino como premio por la bravura del bio-hombre capaz de hacer gozar, no se contemplaba la libertad y la autonomía de probar placer en la mujer, siempre era el espejo donde el hombre o la pareja (dejando abierta la duda a las parejas homosexuales) veía reflejado su poder. Y por cierto, este poder no podía ser oscurecido por una corrida más espectacular que una eyaculación masculina.
Al contrario, el squirting implica invertir la acción de los músculos vaginales, no retener sino empujar, y la onda propagadora que produce es de arrastre, lleva consigo milenios de sumisión no consensual , expulsada hacia fuera en toda la visibilidad de una explosión fallera. Es una sensación liberadora a ratos cósmica, es la conciencia del propio placer que ocupa el espacio, que se proyecta fuera de sí, que se expande y se expresa en toda su fuerza.

Con toda la ingenuidad de una cachorra frente a sus primeros pasos me he sentido totalmente estúpida por no haberlo descubierto antes, sintiendo mi cuerpo extraño a mí misma.
Y pensaba cuántos años sin saber los límites de mi propio cuerpo, cuantos años sin gozar plenamente de mi placer.
Y siguiendo la reflexión, mi pasado heterosexual ha empezado a recomponerse como un puzle y la ignorancia me ha aplastado cara al suelo.
Antes que todo creo profundamente que recibimos una educación moralista, que nos enseña a olvidar nuestra corporalidad, y católica que no nos deja vivir jamás el placer como un goce y una búsqueda, sino dentro la lógica del placer reproductor que nace de la culpa y de la redención (el dolor como placer es un privilegio de los penitentes y por esto hay que ser inscrito al orden…). Dentro esta educación la ignorancia hacia los placeres de los cuerpos es alucinante. Para empezar recuerdo que hace algunas décadas las mujeres no tenían clítoris sino algo allí que poco importaba, siempre que no fuera demasiado grande como para competir con el poder del gran hermano falo que todo lo ve.
Por otro lado el ano es aquel lugar de nadie que amenaza la virilidad del bio-hombre con el espectro de la homosexualidad, y la feminidad de la bio-mujer con la promiscuidad del putón.
Y la búsqueda de nuevos centros de placer desplazados respecto al centro de la sexualidad reproductiva… inútil.

La sexualidad sigue siendo algo privado pero la eyaculación del bio-hombre tiene todo carácter público: salir de sí mismo, ocupar espacio, dejar huella, al contrario del placer de la bio-mujer trasparente.
¡Mentira!
Desde mi posicionamiento como parte de aquella minoría de bio-mujeres que elegimos nuestras prácticas sexuales y sentimentales como una búsqueda de libertad me encuentro con 30 años con toda mi rabia por tener conciencia de que el control de cada uno de nuestros comportamientos sexuales sigue sucediendo cada día.
Pero por suerte cada día vamos descubriendo nuevos agujeros desde los cuales dinamitar poco a poco los miedos y esta construcción tentacolar.
El squirting es un acto político contra la represión a expresar libremente el placer y no sólo el placer sino todas aquellas formas de exceso prohibidas a las bio-mujeres y a todas las personas por un sistema que nos quiere a todos implosivos.
El squirting es un acto político contra el miedo a explotar, contra el miedo a sentir la intensidad de la vida, del sexo en cuanto acción, como estrategia de superación del miedo a morir.
¡Si antes tenía un coño ahora tengo un cohete que dispara chispas al correrse!
A continuación os añado algunas entrevistas sacadas de personas que practican el squirting porque como novata creo que hay que aprender y practicar.

1 De Ree’s Cyclopaedia en Erika Bornay “Las hijas de Lilith”Ed. Arte Catedra, 1990, 2004 Madrid
2 Catalogo de la exposición “Claude Cahun” Ed.IVAM Institut Valenciá de Art Modern, Valencia 2001
3 http://www.mirorenzaglia.org/?p=4957
4 http://www.educasexo.com/sexo/eyaculacion-femenina-lo-que-si-sabemos-sobre-ella.html
5 http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/01/camaredonda/1207071483.html
6 http://es.wikipedia.org/wiki/Punto_G
7 Concepto de cuerpo de mujer nacida para repetir la norma secular de cuerpo binario con vagina (el clítoris todavía se ha quedado ilegal por no hablar del ano) en oposición al cuerpo del bio-hombre con polla (el ano está también fuera de la ley).
La bio-mujer es educada a la sumisión no consensual y a la costumbre de no desear el poder, y a no tenerlo.
Su destino: la reproducción.
(concepto desarrollado por Beatriz Preciado en su libro “ Testo Yonqui”)
 extraídos de: Pikara Magazine e  Ideadestroyingmuros

4 comentarios :

  1. ¡Genial!
    Te comparto un vídeo que encontré. El tipo es un poco extraño pero me parece que tiene un muy buen punto. Hacer que su compañera se sienta relajada y a gusto.
    http://www.youporn.com/watch/698777/master-degree-of-squirting/?from=embed&utm_source=embed&utm_medium=embed&utm_campaign=embed-logo
    ¡Muy buen blog! :)
    -lulú
    luludijo.com

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  2. durante la gestación todas las personas somos niñas?... no, no es así, esa información está errada, ni niña ni niño... hay un período de la gestación en que la zona genital está indefinida, no es ni masculina ni femenina, exteriormente se parece lo mismo a unos labios y clítoris que a un pene y testículos, y las partes internas están indefinidas también, y en ese sentido no parece ni niña ni niño... por otra parte, en el momento de la fecundación el embrión ya tiene una información cromosómica de niña o de niño, es más, incluso un momento antes de la fecundación, el espermatozoide que comienza a entrar en el óvulo ya tiene o un cromosoma x o uno y, ya está definido que sexo cromosómico tendrá el nuevo humano... siguiendo la información cromosómica, el cuerpo se irá desarrollando como niña o como niño. solamente en algunos casos raros puede darse que el organismo se desarrolle de forma diferente a lo que indican los cromosomas, como por ejemplo casos de personas con cromosomas sexuales masculinos pero que durante la gestación su cuerpo no respondió a la testosterona y por lo tanto se formaron como mujer, pero sin útero ni ovarios, o con organos indefinidos entre ovarios y testículos internos...

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