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miércoles, 10 de abril de 2013

CODIGO 69, ¿EL SECRETO DE LA FELICIDAD SIMULTANEA?



Su sola mención sugiere una imagen directa y potente sobre el sexo más explícito. ¿Hay algo más excitante? Mi boca jugando con tus genitales, la tuya recreándose en los míos = 69. Un código que no conoce de orientaciones sexuales (genial ese juego de zapatos) y que se ha convertido en un clásico que, sin embargo, no todo el mundo desea por igual, porque, seamos sinceros, ¿hasta qué punto es posible el placer oral simultáneo? ¿Hasta que punto somos capaces de recibir y dar a la vez… y hasta la última de sus consecuencias?
Existen pocas situaciones vitales en que bajemos más la guardia que cuando estamos sintiendo un enorme placer y/o alcanzamos el clímax. Quizás alguno de los parroquianos sea capaz de resolver complejos problemas matemáticos mientras gime o lo que sea que haga mientras se pierde en su placer… pero no es lo habitual. (Por favor, si eres capaz de semejante hazaña, recuerda lo del amor al prójimo,cuenta, cuenta… y , sobre todo, comparte receta.) Lo típico es dejarse o querer dejarse llevar cuando se está gozando y que al llegar (o venirse, cada país latino tiene su forma de expresarlo) se nos cortocircuiten los cables y perdamos la noción de… todo.
Dicho de otro modo, dar y recibir a la vez puede ser divertido, excitante, fabuloso por muchos motivos: es sexo oral, ¡bien!; su lascivia, ¡bien!; su morbo exhibicionista, ¡bien!; el ambos a una, ¡bien! Pero lo habitual es que a pesar de todas sus virtudes, el personal exprese quejas o miedos del tipo: “No puedo acabar de disfrutar, porque he de estar pensando en lo que le hago”, “si me dejo ir me desconcentro y no logro hacérselo bien”, “¿y si le pego un mordisco en pleno
paroxismo orgásmico?”… 
Y algunas de esas preocupaciones tienen su aquel y en el caso de lamujer más aún, porque puede que a muchos hombres, llegados a un cierto grado de excitación, les resulte suficiente con que su pareja mantenga su pene en la boca para alcanzar el clímax, pero nosotras necesitamos que nuestra/o amante no pierda el punto ni cambie el tipo de estímulo y/o el ritmo cuando estamos a un tris de llegar La más mínima distracción por su parte y nuestro placer puede desaparecer o perder gran parte de su intensidad. (Y esto no solo vale para la práctica del sexo oral, rige para cualquier juego en que se estimule el clítoris.)
Vamos a por la parte práctica. Para empezar, lo de siempre, seamos realistas y no nos dejemos llevar por las (falsas) expectativas. Nuestro objetivo no debe ser culminar al unísono (esto no es unapeli, es el mundo real), si sucede perfecto, pero lo inteligente es aceptar que cada uno va a tener su momento de mayor protagonismo y turnarse si eso lo hace más placentero. ¿Más consejos? Dar instrucciones (lo de siempre: el/ella no es adivino); quien sea más rápido (generalmente él) que empiece dando sin recibir para darle tiempo a su pareja a ponerse; usar también las manos, y ser activos en relación a nuestro propio cuerpo (a veces, hemos de movernos o presionarnos contra el otro, para lograr el estímulo deseado. Chicos, cuidado con hincar esos penes.)
En cuanto a las posturas, aquí tienes unos vídeos ilustrativos. Los protagonistas son heteros, pero, lo dicho, el 69 no entiende de orientaciones sexuales. Si optas por una de las dos primeras propuestas, se ha de colocar arriba quien desee controlar. Si alguien ha disfrutado de las posturas-proeza tituladas sitting o kneeling que comparta historia que le haremos la ola. Si deseas contarnos cuál te gusta más, por qué y algo que haya mejorado tu práctica… no dudes que también seremos todo ojos.
Si tienes dificultades para realizar felaciones, puedes leer “Sexo oral, cuestión de práctica”. (Desconozco el autor del chiste. ¿Alguna pista? La litografía pertenece a una edición de la novela ‘Gamiani’, de Alfred du Musset.)
Y más: las ventajas para la pareja
"La fellatio (sexo oral de la mujer hacia el hombre) es una de las actividades predilectas, quizás la más erotizante, para la gran mayoría de los varones. Según el informe Kinsey, sólo el 1 al 3 % de ellos dice que la idea de recibir sexo oral les disgusta", afirma la doctora Victoria Alfaro, médica acreditada en sexología clínica y diplomada en salud sexual. Es, en definitiva, algo esencial para el encuentro erótico y debe resultar placentero para ambos miembros de la pareja. 
Sin embargo, es todo un tema. A ellos les encanta hacerlo y que se lo hagan. A nosotras, nos gusta un poco menos. La clave está en aprender a disfrutar haciéndolo. Pero, "hacerlo bien tiene dos secretos", explica Paola Kullock en su libro "Al sexo ponele ganas", de Ed. Aguilar. "El primero es el entusiasmo: si te gusta practicarle sexo oral, seguro que eres buen@ haciéndolo. 

El segundo es algo más 'técnico': la respiración. Hay que inhalar y exhalar por la nariz, de esa manera evitamos atragantarnos y que nos den arcadas. Es la misma respiración que practicamos en las clases de canto, pilates o yoga", detalla la directora de PK Escuela de sexo.


LA LENGUA, el segundo pene  




Sin límite. A la mujer le gusta sin tiempo; por favor, olvidar las películas pornográficas, los lengüetazos rápidos y bruscos. La suavidad se puede ir tanteando. Algunas mujeres prefieren caricias rápidas y continuas con la lengua, mientras que otras se quedan con las prolongadas y lentas. La lengua flácida ofrece una caricia blanda que puede ser muy placentera.

El mejor momento para la mujer es cuando el hombre la sorprende e improvisa. El sexo oral inesperado es una muy buena opción, según los especialistas. En la cama son los cojines debajo de la cadera los que dejan el clítoris al alcance de cualquier hombre hambriento.

Aprenda a usar la boca. Cubra la vulva con toda la boca, bésela de la misma forma que se besa los labios y pruebe succionar suavemente en el interior, la presión puede mezclarse con un frote muy ligero de los dientes, los mordiscos no deben ser dolorosos. Vaya tanteando la presión, pregunte y sabrá si va por buen camino.

La excitación. El clítoris es básico para la excitación de la mujer, ya que contiene la mayor parte de los tejidos con carga sexual del cuerpo. A algunas les parece excesiva la estimulación directa, por eso es mejor crear una situación avanzando de a poco y la sensación de excitación puede ir aumentando progresivamente lamiendo alrededor del glande clitoriano. Una vez seguro de la excitación, deslícese hasta el clítoris. Cuando llegue a esa etapa utilice los dedos índices y el centro de la mano, ejerza presión por dentro de los labios vaginales mayores y empuje toda la zona hacia arriba. Pruebe moviendo la punta de la lengua de un lado a otro sobre el clítoris. Durante el punto de excitación más alto pruebe mordisquearlo suavemente. Muchas mujeres gustan de tener al mismo tiempo los dedos metidos en el interior de su vagina mientras su clítoris es estimulado con la boca.

Bien rápido. Camino al orgasmo la estimulación debe ser rápida y continua. En el clímax no se debe dejar de hacer. Con el orgasmo encima no se debe parar.

Soplos y zumbidos. Se debe soplar la vagina a una distancia de diez centímetros, nunca directamente. Hacer zumbidos mientras se succiona puede provocar una corriente de vibración muy estimulante.

Frío y caliente. El clítoris puede ser acariciado por un cubo de hielo, combinado luego de caricias con la boca con la temperatura más tibia. Se pueden dar un festín de alimentos, como helados y plátanos.


La boca, un guante de seda


Erecto. Mujer, debes introducir el pene en la boca y succionar suavemente hasta que se ponga duro. Luego se debe formar un anillo con los dedos alrededor de la base del pene, esto aumentará la erección y ayudará a controlar hasta dónde quieres que entre el pene. Debes respirar por la nariz y cubrir los dientes con los labios. Nunca raspar el pene con los dientes. Mantener la boca tirante entre los dientes crea un efecto de succión. Es en ese momento cuando debe deslizarse por el pene.

Un favorcito labial. Busque el frenillo, es decir el relieve de la parte de atrás del glande del pene, se debe succionar y empujar ligeramente con los labios y la lengua y envolver la aureola del glande. Luego lamer el tronco del pene. Por favor, no olvide tener cuidado con los dientes. Como agregado puede succionar todo un testículo en la boca y acariciarlo con la lengua. Primero un testículo, luego el otro; de veras provocará que su hombre quede rendido.

Con una mano. Otra de las técnicas más populares es tomar el pene con la mano, como si se estuviera masturbando. El dedo pulgar debe estar dirigido hacia la aureola del glande. Al roce de la mano le debe seguir una boca haciendo movimiento hacia arriba y hacia abajo.

Como una cantante. El vibrato o zumbido es muy placentero. Se pueden crear vibraciones desde la garganta que lleguen hasta el pene. Al cambiar el tono de suave a más alto varía la sensación.

Cuidado con el prepucio. Lo recomendable es empujar el prepucio por encima del glande, e introducir la lengua en la abertura del prepucio. Rodee el glande con la punta de la lengua, mordisqueando y succionando suavemente la piel retirada. Sostenga el cuerpo del pene y utilice nuevamente la boca para estirar la piel. Siga hacia abajo hasta tener la totalidad del pene en la boca, vuelva hacia atrás y use su mano para sostener el prepucio justo debajo del frenillo, de manera que pueda lamer todo el contorno del glande expuesto.

Frío-caliente y una mentita. La introducción de un hielo en la boca provoca una sensación fría y de anestesia que se puede alternar con una bebida caliente. Después de succionar con la boca tibia puede echar aliento frío sobre el glande, el cambio de temperatura puede ser muy excitante. Lamer después de tener un dulce de menta en la boca da una sensación refrescante y de hormigueo. Ojo, que no debe exagerar con las pastillas de menta porque pueden provocar ardor y hacer del amante una víctima adolorida.

El sabor del semen. Es el fluido que secretan las glándulas genitales masculinas, puede no tener sabor y su textura es espesa. Durante el sexo oral no es imperativo tragárselo, pero de todos modos no tiene ninguna contraindicación, es un acto que puede producir excitación en la pareja, pero siempre debe ser con consentimiento. Según los estudiosos, una alimentación alta en proteínas dará como resultado un sabor parecido a la mantequilla. Una basada en lácteos, un sabor ácido, pero aún agradable. Una dieta que incluya ajo producirá un semen menos viscoso y de sabor neutro por las propiedades desintoxicantes. Los alimentos altos en azúcar dan un sabor agradable.

Dado que algunos varones presentan mal sabor seminal, la solución para no provocar rechazo es cambiar el sabor del semen. El dato es hacer que el hombre ingiera alimentos dulces 12 ó 24 horas antes de la relación sexual. O también recurrir al consumo de productos eróticos como el Swett Release, o las píldoras "vegetarianas" que varían el sabor salino del semen por un sabor a manzana u otras frutas. El Sweet Release ha tenido un éxito mundial: es un suplemento dietético que se toma dos veces al día antes o después de las comidas. Los sabores frutales son arándano, manzana, mango y cerezas, entre otros. Los creadores del producto aseguran, además, que las pastillas tienen propiedades saludables: ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.


Textos extraídos de:www.sylviadebejar.comEntre mujeres.com

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